Ola de calor: cómo prevenir el golpe de calor y qué hacer ante los primeros síntomas
Con una jornada que anticipa temperaturas máximas de 37 grados, el calor extremo vuelve a encender las alertas sanitarias. En este contexto, el médico clínico Carlos Veronesi explicó cuáles son los principales riesgos y cómo prevenirlos.
“Me parece buenísimo que se dé este mensaje a la población”, sostuvo el profesional, quien diferenció dos cuadros frecuentes en esta época: el agotamiento por calor y el golpe de calor. Ambos se producen cuando el cuerpo se expone de manera prolongada a altas temperaturas.
El especialista remarcó que “lo principal es la prevención”. En ese sentido, recomendó evitar la exposición solar directa entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Además, subrayó la importancia de una hidratación constante: “Tiene que ser con agua o eventualmente jugos naturales. No se plantea como hidratación lo que son bebidas colas o con alto contenido de azúcar o cafeína”.
También aconsejó optar por comidas livianas —frutas y verduras—, usar ropa clara y cómoda, gorro, protector solar y lentes con filtro UV. Para quienes realizan actividad física, sugirió hacerlo “mucho más temprano a la mañana o después de las 5 o 6 de la tarde”. En espacios cerrados, como gimnasios, indicó que el ambiente debe estar ventilado o climatizado, y que la actividad no debe ser extenuante.
Agotamiento vs. golpe de calor
Veronesi explicó que el agotamiento por calor se manifiesta con “mucha sudoración, piel fría, sensación de sed muy importante y hasta náuseas o vómitos”. En ese caso, se debe interrumpir la actividad, salir del lugar de exposición, hidratarse y, si es posible, ducharse con agua templada.
El golpe de calor, en cambio, es una emergencia médica. “Es cuando el cuerpo mide más de 40 grados. La piel ya está seca, hay respiración y frecuencia cardíaca altas y la persona empieza con mareo o desorientación”, detalló. Ante estos síntomas, recomendó traslado inmediato a un centro de salud y no automedicarse.
Grupos de riesgo y consultas frecuentes
Entre las poblaciones más vulnerables mencionó a menores de 5 años —especialmente bebés—, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con patologías cardíacas, respiratorias o renales.
Desde el Hospital Favaloro, indicó que las consultas más frecuentes están relacionadas con “eventos de deshidratación”, especialmente en adultos mayores, y cuadros gastrointestinales con náuseas y vómitos.
“La sensación de sed es porque ya uno tiene un déficit de líquido”, advirtió. Si bien la recomendación general es ingerir entre 2 y 3 litros de agua por día, aclaró que la cantidad depende del peso y de las condiciones de salud de cada persona.
¿Cuándo acudir a una guardia?
Ante signos de deshidratación —presión baja, frecuencia cardíaca elevada, labios secos, falta de elasticidad en la piel—, si la persona puede ingerir líquidos se puede iniciar hidratación en el hogar. Sin embargo, si se trata de un adulto mayor o un niño con irritabilidad o alteración del estado general, la recomendación es acudir a una guardia o solicitar el servicio de emergencias.
Finalmente, el médico advirtió que el calor extremo puede agravar cuadros cardíacos preexistentes. Por ello, sugirió que quienes padecen enfermedades crónicas eviten exposiciones prolongadas y, si es posible, posterguen actividades que impliquen varias horas al aire libre. “Si la exposición va a ser muy importante y no es urgente, la recomendación podría ser posponerla”, concluyó.