La región se prepara para atravesar uno de los episodios de El Niño más intensos en 150 años

Misiones y Corrientes podrían enfrentar tormentas severas, inundaciones y olas de calor prolongadas en los próximos meses.
sábado 08 de agosto de 2026 | 17:30hs.

La tendencia climática confirma que El Niño seguirá intensificándose a lo largo de agosto. Según el índice ONI, las anomalías de este mes podrían acercarse a los picos de los eventos más intensos registrados en la historia reciente, algo llamativo si se tiene en cuenta que este fenómeno suele alcanzar su punto más fuerte recién hacia fin de año.

Con ese ritmo de crecimiento, distintos especialistas ya lo consideran el más severo en al menos 150 años, un dato que despierta preocupación en toda la región.

Cómo impacta en Misiones y Corrientes

En el caso puntual de Misiones y Corrientes, los efectos suelen sentirse con mayor fuerza que en el resto del país. Se espera un incremento significativo de las precipitaciones y una mayor frecuencia de eventos extremos, con episodios de lluvias intensas que elevan el riesgo de inundaciones fluviales, sobre todo durante lo que resta del invierno y la llegada de la primavera. Las tormentas también tienden a repetirse con más frecuencia, algunas de ellas de gran intensidad, mientras que las temperaturas se ubican por encima del promedio habitual, aunque sin descartar algunos períodos puntuales de frío. En Chaco y Formosa, en cambio, el impacto sobre el régimen de lluvias se concentra principalmente hacia el final del invierno y durante la primavera.

Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas tiene que ver con la formación de fenómenos severos. Durante los episodios de El Niño aumenta la frecuencia de frentes fríos, el transporte de humedad desde la Amazonia y la aparición de sistemas de baja presión, una combinación que favorece la formación de tormentas organizadas. Distintos estudios científicos señalan que ese escenario resulta particularmente propicio para el desarrollo de supercélulas, responsables de la mayoría de los tornados y las caídas de granizo de gran tamaño que suelen registrarse en la región.

A eso se suma la posibilidad de olas de calor más intensas y prolongadas de lo habitual, capaces de extenderse durante varios días o incluso semanas. En Chaco y Formosa, las primeras podrían llegar ya durante la primavera, mientras que en Misiones y Corrientes se esperan hacia el final de esa estación y el comienzo del verano.

El escenario coincide, además, con las últimas proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional, que en su pronóstico trimestral para agosto, septiembre y octubre ubicó al norte del Litoral entre las zonas con mayor probabilidad de registrar precipitaciones superiores a lo normal, en un contexto en el que la probabilidad de que El Niño se mantenga activo durante ese período ronda el 100 por ciento según los modelos internacionales.

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