2026-02-14

Viajar también implica romper prejuicios de algunos lugares

En la vida cotidiana en ruta, la organización del tiempo resulta clave para sostener el proyecto. En ese sentido, Micaela Lysik y Mateo Pereira señalaron que la vida en motorhome cambia constantemente según el destino y no tiene rutinas fijas, lo que la vuelve todo menos aburrida.

 En esa dinámica, suelen organizar la semana dedicando entre tres y cuatro días a recorrer, disfrutar y grabar, mientras que luego reservan jornadas completas para editar y publicar los dos videos semanales, integrando de esa manera el trabajo con el viaje.

“Creo que el principal aprendizaje que tuvimos es darnos cuenta de que el mundo no es tan malo como muchas veces se piensa. Nos pasa todos los días con los comentarios de la gente: hay una mirada muy marcada por todo lo negativo que circula, porque eso es lo que más se muestra y lo que más vende, incluso en los medios y en YouTube. Cuando salís y viajás, te encontrás con una realidad muy distinta”, sostuvo el viajero.

Y agregó: “Eso hace que muchas veces uno vea los países desde lo que le dicen; nos pasó con Bolivia, porque si hubiéramos ido detrás de todo lo que nos decían jamás habríamos entrado. Cuando llegás, te das cuenta de que no tiene nada que ver y que el mundo está mucho mejor de lo que muchas veces pensamos; el aprendizaje fue salir, ver la realidad y no quedarse en la burbuja ni con lo que te vende el resto de la gente”.

Las experiencias con personas durante el viaje quedaron especialmente marcadas por lo vivido en Paraguay, donde contaron que al ingresar al país encontraron una gran amabilidad y que en distintas paradas al azar aparecían vecinos con bolsas de pomelos, chipa o mate cocido, gestos de hospitalidad que aseguran haber recordado con especial cariño.

De igual manera, señalaron que Brasil también les dejó una imagen muy positiva por la receptividad de su gente, aunque remarcaron especialmente el caso de Paraguay, un país que muchas veces genera temores previos o prejuicios, incluso entre personas de la región, pero que una vez recorrido ofrece una experiencia muy distinta, marcada por la tranquilidad y la calidez humana del pueblo paraguayo.

Muchas de sus experiencias más significativas del viaje no siempre aparecen en los videos. En Bolivia, por ejemplo, contaron que al ingresar al país se encontraron con un hombre mayor que se acercó a pedir comida y ayuda, una situación que se repite con frecuencia en la región.

Más tarde, esa misma persona terminó ayudándolos a resolver un trámite fronterizo confuso, indicándoles dónde realizar el permiso y hablando con personal de aduana para facilitar el paso, un gesto que consideran de los que más los marcaron durante el recorrido.

“Los próximos destinos son Perú, Ecuador y Colombia; queremos seguir subiendo y tenemos muchas ganas de recorrer el Amazonas. Venezuela todavía está en duda, veremos cómo llegamos hasta allá, pero es un país que nos gustaría incluir en el recorrido”, concluyó Mateo.

 Quienes deseen seguir el recorrido pueden encontrarlos en Instagram y YouTube bajo el nombre “Al mundo con el mate”, donde comparten videos, experiencias y el día a día de su vida en ruta por Sudamérica. 

 

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