2026-02-07

A tres días de conocerse el aberrante caso en Posadas

Testimonios y pericias: las claves en la causa contra el comerciante denunciado por abuso sexual

A la espera de la indagatoria a Roberto P. (57), los investigadores buscan determinar si hubo más víctimas menores de edad -además del adolescente de 13 años- y si el acusado está relacionado a una red de venta de archivos Masi

La denuncia radicada por una madre de un adolescente de 13 años de la capital provincial, que el último jueves expuso ante la Policía de Misiones los reiterados abusos sexuales a los que venía siendo sometido su hijo desde diciembre por parte de un ex empleado del Mercado Concentrador de la capital provincial de 57 años, podrían ser apenas el inicio del descubrimiento de más hechos aberrantes relacionados con delitos contra la integridad sexual de menores de edad. 

Es que más allá de las investigaciones para determinar la implicancia del apuntado -Roberto P. (57)- en las vejaciones en perjuicio del adolescente, ahora los pesquisas buscan indagar en dos sospechas que rápidamente comenzaron a surgir entre quienes descubrieron las violaciones. 

Una de ellas tiene que ver con la posibilidad de que existan más víctimas de abuso. Mientras que la otra, apunta a que el comerciante en la mira podría también estar relacionado a una presunta red de comercialización de material de abuso sexual infantil (Masi). 

Para esto último, será determinante los resultados de las pericias técnicas a tres teléfonos celulares, un pendrive y un disco rígido, además de otros elementos considerados relevantes para el esclarecimiento de los hechos.  Y que fueron secuestrados el viernes por la tarde durante un allanamiento ordenado por el Juzgado de Instrucción Siete de Posadas en el domicilio del comerciante implicado. 

Dicho operativo se desarrolló con la participación del juez Mattos y del fiscal especializado en ciberdelitos  Juan Pablo Espeche. Además, intervinieron efectivos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) de la Procuración General, personal especializado en delitos sexuales y agentes de la Comisaría de la Mujer de la Policía, quienes actuaron de manera coordinada conforme a los protocolos vigentes para este tipo de investigaciones.

Todo el material tecnológico fue debidamente embalado, rotulado y trasladado a la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) de la Procuración General, donde permanecerá bajo cadena de custodia para la realización de las pericias técnicas de rigor por parte de especialistas en informática forense.

Por otro lado, otro aspecto que podría esclarecer mucho más el panorama investigativo tiene que ver con la declaración testimonial de distintos allegados a la víctima como al detenido. En donde se buscará reconstruir el perfil del sospechoso, entre otras cuestiones importantes para la causa. 

Denuncia
De acuerdo a la información incorporada al expediente, la denuncia inicial contra Roberto P. (57) se originó a partir de manifestaciones efectuadas por el entorno familiar del menor, quienes alertaron sobre la existencia de comunicaciones insistentes a través de mensajería digital y la utilización de presuntos perfiles falsos en redes sociales para establecer contacto. 

En ese contexto, el acercamiento inicial habría ocurrido bajo la excusa de ofrecer tareas laborales informales, lo cual motivó la intervención de las autoridades.
Por otro lado, a partir de la denuncia se sabe que el sospechoso habría sometido al adolescente más de diez veces desde fines de diciembre, según contó la mamá del menor. 

Estos ataques se habrían perpetrado en la casa del implicado, en los momentos en que éste llevaba al menor bajo la excusa de “acercarlo al trabajo”.

Según relataron, el rol del sospechoso cobró fuerzas cuando el menor decidió juntar dinero para comprarse un celular y el hombre le ofreció trabajar. “Yo le dije que no hacía falta, que yo le compraba un teléfono, que íbamos a ver la manera, pero él quería tener su plata y entonces empezó a ayudarlo, que iban a armar muebles acá en casa”, reconstruyó la madre.

La abuela de la víctima acotó que “mi nieto casi no trabajaba, este señor lo llevaba a que le haga compañía en el local del Mercado Concentrador, estaba ahí pocas horas”.
Las sospechas aparecieron cuando el menor dejó de ir al comercio. “Hacía dos semanas que no estaba yendo. Y Roberto me escribió, preguntándome por mi hijo, que qué le pasaba”, recordó la entrevistada.

“Este señor me escribía, me preguntaba por él, me decía que mi hijo necesitaba una figura paterna. Yo le decía que no se meta”. A esos mensajes insistentes le siguieron, según detalló, otros mensajes por redes sociales desde cuentas falsas que operaba el comerciante.

Con esos mismos perfiles, contó, el hombre también habría intentado establecer contacto con otros menores de edad de Posadas. Incluso con la víctima habría intentado comunicarse por esas vías, algo que el joven rápidamente advirtió.
“No me esperaba esto para nada. Es una frustración muy grande”, se lamenta la mujer. En esa línea, desmintió la versión de la Jefatura Policial de que la familia y el menor hayan recibido contención psicológica.

Por el momento, el sospechoso permanece detenido en una celda de la Comisaría 17a y se prevé que entre el lunes y el martes se concrete su paso por audiencia indagatoria ante el juez Mattos.

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