2026-01-30

“Hay clientes, pero compran menos”: la caída del consumo de carne

Según Amalia Benítez, de Estación de Carnes, el flujo de compradores sigue, pero los tickets son más bajos. La carne vacuna, la más afectada por los aumentos, impulsa a los consumidores a buscar alternativas como cerdo, búfalo y cordero. “En Argentina cuando se consume menos carne es porque falta plata, no porque falten ganas”, señaló

El consumo de carne atraviesa un comienzo de año con comportamientos dispares. Así lo señaló Amalia Benítez, propietaria de Estación de Carnes, quien analizó el panorama en diálogo con el programa Acá te lo Contamos, por Radioactiva 100.7.

Según explicó, enero arrancó con un flujo intenso de clientes, impulsado en parte por el turismo interno y las reuniones familiares, pero en los últimos días se registró un marcado freno en las ventas.

“Vimos primero un muy buen movimiento, con mucha gente comprando, pero esta última semana se paró muchísimo”, señaló Benítez.

La comerciante indicó que todavía no cuenta con el cierre definitivo del mes, aunque adelantó que la comparación con enero del año pasado muestra una tendencia similar o levemente superior en cantidad de público, pero no necesariamente en facturación.

“Puede haber mucha gente, pero después hay que ver el ticket. A veces entra más público, pero compra menos cantidad o cortes más chicos”, explicó.

Hay clientes, pero compras más cuidadas
En el balance de diciembre, la situación fue parecida: alto movimiento, pero menor gasto promedio. “En diciembre tuvimos incluso más gente que el año pasado, pero con tickets más bajos”, sostuvo.

Benítez remarcó que su modelo de negocio no se puede comparar directamente con el de los supermercados, ya que el público busca calidad y atención personalizada más que volumen. “Al supermercado se va a buscar precio y cantidad. A nuestro negocio se viene a buscar un buen corte, para una comida especial”, afirmó.

En ese marco, destacó que enero tuvo una particularidad: una presencia notoria de turistas de distintas provincias.

“Hablamos con porteños, cordobeses, santafesinos, chaqueños. Se nota que hubo muchas familias de visita y eso se reflejó en el consumo”, comentó.

La carne vacuna, la más afectada por los aumentos
La propietaria de Estación de Carnes reconoció que la suba sostenida de la carne vacuna impacta directamente en el consumo. “La carne vacuna siempre sube más que el pollo o el cerdo. Si el pollo sube 3 por ciento, la carne vacuna sube mucho más”, afirmó.

También vinculó este fenómeno con una tendencia global. “En el mundo se está revalorizando la proteína animal y muchos países están consumiendo más carne vacuna. Eso genera una puja por el producto y presiona los precios”, explicó.

A su vez, subrayó que en Argentina el consumo no baja por una cuestión cultural sino económica. “Cuando se consume menos carne es porque falta plata, no porque falten ganas”, dijo.

Crecen las alternativas: cerdo, búfalo y cordero
Frente a este escenario, Benítez destacó el crecimiento de otras opciones más accesibles. “La carne de cerdo es muy buena proteína y mucho más barata. Hoy se consiguen cortes a precios mucho más bajos que la vacuna”, indicó.

Además, remarcó el buen desempeño de la carne de búfalo, que comenzó a ofrecer el año pasado. “La gente se animó a probar y está consumiendo muy bien. Arrancaron los deportistas por la alta proteína y baja grasa, pero después se sumaron familias y cocineros”, señaló.

También mencionó el cordero producido en Misiones como una alternativa en expansión. “Trabajamos con productores locales. Es un cordero buenísimo y no debería ser solo para Navidad. Se puede consumir todo el año”, sostuvo.

En ese sentido, valoró el vínculo con productores regionales. “Buscamos opciones dentro de la provincia para que la carne sea buena y el precio también”, explicó.

Un cambio de hábitos en marcha
Para Benítez, uno de los datos más alentadores es la apertura del público a probar nuevas carnes. “Las familias se están animando a abrir el paladar y probar otras opciones. Eso es una buena tendencia”, afirmó.

Incluso planteó que el desarrollo de nuevas producciones podría ampliar la oferta proteica en la región. “Hay pescado misionero, pero todavía no alcanza para que el precio baje y llegue a todos”, advirtió.

Sobre el cierre, resumió el momento del sector con una mirada prudente. “Hubo buen movimiento, después un freno, y ahora habrá que esperar los números finales. Lo que sí se nota es que la gente cuida más lo que compra y busca alternativas”, concluyó.

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