2026-01-25

Carla le abrió las puertas de su manada

Pomelo, del abandono a una nueva vida en Montecarlo

Lo dejaron con graves heridas y desnutrición en Eldorado, fue rescatado por vecinos y operado gracias a la solidaridad.

Pomelo es un perro mestizo que fue arrojado a la calle el pasado 13 de enero con heridas graves y serios problemas de salud en un barrio del kilómetro 4 de Eldorado. El hecho quedó registrado por la cámara de seguridad de una vivienda y, aún hoy, los vecinos buscan al responsable para que responda por este acto de crueldad.

Al ser rescatado, presentaba la amputación de una de sus patas traseras -se presume que fue atropellado antes de ser abandonado- y un severo cuadro de desnutrición. Su estado generó una profunda indignación en la comunidad, que rápidamente se organizó para reunir los fondos necesarios para su atención veterinaria. Gracias a esa solidaridad, Pomelo pudo ser operado y hoy disfruta de una nueva oportunidad junto a una familia que le brinda cuidados y mucho amor.

Carla Cáceres, vecina de Montecarlo, madre de tres hijos y dueña de dos perros y un gato, fue quien decidió no esquivar la mirada y adoptarlo.

"Vi una publicación del grupo Patitas Doradas donde contaban lo que le había pasado y preguntó cómo estaba. Me dijeron que estaba mejorando, aunque aún esperaba la fecha de cirugía, y les ofrecí un lugar en casa. Pasé por una lista, nos pidieron fotos de la casa y detalles de cómo iba a vivir, les conté que tenía otros perritos que saben socializar bien, que son buenositos, e iba a estar en un ámbito seguro. Cuando lo visitamos, nos quedamos con él. Cumplimos todos los requisitos y lo adoptamos”, continuó.

Carla también destacó el compromiso colectivo que permitió salvarle la vida y remarcó que el caso de Pomelo visibilizó una problemática mucho más amplia. "La comunidad de Eldorado ayudó un montón. Se recaudaron más de 2 millones de pesos, que incluso también sirven para asistir a otros animales rescatados por el grupo. La de Pomelo se hizo conocida, pero no es la única situación, hay un montón de animales, incluso están comenzando a abandonar animalesitos porque no tienen para darles de comer o los cuidados básicos y eso es muy preocupante", señaló.

Oportunidad de ser amado

Sobre los motivos que la impulsaron a abrirle las puertas de su hogar, explicó: “Lo vi tan desprotegido y me pareció tan triste su historia que dije que sería lindo darle una oportunidad de que sepa que no todos somos iguales, que no todas las personas maltratamos, herimos, abandonamos, que tenga la posibilidad de ser un perrito amado, querido, que tenga lo que cualquier animalito debería tener siendo parte de una familia”.

Pomelo llegó el lunes pasado a su nuevo hogar en Montecarlo y se recupera de la cirugía día a día, el jueves tuvo su primer control y si todo sale bien este viernes le sacan los puntos.

"La recepción que le hicieron mis perros Laika (una weimaraner) y Salchi (un salchicha) fue mejor de lo esperado porque ni bien bajamos del auto lo recibieron con mucho cuidado, son muy sociables, se quieren entre ellos, se respetan, son una buena manada. Estoy segura que ellos son súper conscientes de que Pomelo estaba enfermo y Laika se hizo muy responsable de él, lo cuida todo el tiempo, duermen juntos", relató.

Según estimaciones veterinarias, Pomelo tendría unos ocho meses. “Se adaptó muy bien: socializa con el gato, hace sus necesidades afuera, duerme adentro, es muy cariñoso y se lleva bien con las personas y con los chicos”, agregó Carla.

En cuanto a su recuperación, detalló que los cuidados son intensivos. "El postquirúrgico es delicado. Tiene antibióticos y analgésicos que hay que cumplir en horario. Antes de la amputación tuvieron que estabilizarlo, porque estaba extremadamente desnutrido y débil. La veterinaria donó alimentos y proteínas especiales para que pudiera mejorar su estado general, y gracias a esos cuidados está evolucionando muy bien", contó la mujer.

Por último, destacó que todas las necesidades médicas de Pomelo ya fueron cubiertas gracias al trabajo conjunto de Johana, la rescatista, y la Asociación Patitas Doradas. “Ahora solo necesita cariño y tranquilidad”, sostuvo.

“Si la gente quiere ayudar, es preferible que ayuden al grupo, hay un montón de perritos y muchísimos casos de gatos también, que no se hicieron virales como Pomelo, pero hay muchos animales en estos momentos en Eldorado que necesitan mucha ayuda. Patitas Doradas es una asociación sin fines de lucro que está constantemente ayudando en muchísimos casos de animales que necesitan de manera urgente atención médica también por desnutrición, castraciones, esto se puede evitar mucho con la castración, es fundamental eso”, subrayó.

Hoy, Pomelo, como lo bautizaron sus rescatistas, transita una vida completamente distinta: rodeado de cuidados, afecto y la posibilidad real de ser feliz.

La historia es la de cientos de mascotas que son maltratadas y abandonadas a su suerte a diario. Un drama social que sigue pidiendo más concientización, pero sobre todo, penas más duras para los que cometen estos delitos.

Cómo ayudar

Patitas Doradas . Como los gastos de Pomelo fueron cubiertos, Carla anima a las personas a colaborar con la Asociación Patitas Doradas cuyo alias es patitasdoradas.

El grupo tiene numerosos animales rescatados a su carga que necesitan ayuda.

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