2025-12-20

Padres de egresados de la EPET 1 denunciaron por estafa a la empresa encargada de organizar la recepción

Radicaron una denuncia policial contra la empresa contratada para organizar la recepción de fin de curso, alegando graves incumplimientos en los servicios prometidos. La fiesta se realizó de manera precaria únicamente gracias a la improvisación y al aporte económico de las familias, mientras los estudiantes terminaron cenando pizzas en un salón casi vacío.

Mientras aún resuenan ecos de la estafa denunciada días atrás en Eldorado, donde una madre fue acusada de quedarse con el dinero destinado a una recepción escolar, en Posadas se conoció este sábado un nuevo y grave caso que volvió a golpear de lleno a una comunidad educativa. Padres de egresados de la EPET 1 denunciaron haber sido estafados por la empresa contratada para organizar la fiesta de recepción de sus hijos, que debía realizarse anoche en un exclusivo salón y terminó concretándose de manera precaria, únicamente por el esfuerzo y la improvisación de las propias familias.

La denuncia fue radicada en la Comisaría Novena de la Unidad Regional X durante la mañana. Según la acusación formal -a la que accedió El Territorio- los padres habían contratado a principios de año un servicio de catering con sede en la Capital provincial cuyos responsables se comprometieron a brindar un evento integral que incluía salón, catering completo, bebidas de primera línea, decoración, DJ, animación, fotografía, filmación, seguridad privada y limpieza posterior. El contrato contemplaba la venta de 100 tarjetas por un monto de 140.000 pesos cada una, suma que, según afirmaron, fue abonada en su totalidad.

Sin embargo, todo comenzó a desmoronarse horas antes del evento. De acuerdo a lo denunciado, alrededor de las 15 del viernes, día del evento, el responsable del servicio avisó al grupo de padres que la recepción se suspendía porque el salón no contaba con suministro eléctrico desde la mañana. Frente a esa situación, varios padres se movilizaron hasta el lugar y lograron solucionar el inconveniente en menos de una hora. "Cuando llegamos al salón no había absolutamente nada preparado. No había decoración, no había vajilla, no había sonido. Ahí nos dice que, como no había luz, ya había cancelado al DJ, la seguridad y la mantelería", relató Pablo Cabral, padre de una de las egresadas y uno de los denunciantes.

Pese a que el problema eléctrico fue resuelto rápidamente, la empresa no recompuso los servicios prometidos. "De palabra nos aseguró que la fiesta se iba a hacer igual, que se iba a retrasar una hora, pero que nuestros hijos iban a tener la recepción soñada. Confiamos porque ya estaba todo pago y porque los chicos esperaron esto durante seis años de estudio", explicó Cabral. Sin embargo, al comenzar a llegar los egresados y sus familias, la realidad fue otra.

La recepción comenzó con serias falencias, según Cabral. "No había DJ, la decoración era mínima, la mantelería llegó con el evento ya iniciado y gran parte del mobiliario faltaba. Una mamá tuvo que salir desesperada a buscar un DJ y pagarlo de su bolsillo. Otro papá hizo lo mismo con los manteles. No hubo pantalla gigante, no hubo entrada en escena, no hubo nada de lo que figuraba en el contrato. Todo lo que se armó fue gracias a los padres, con lo que había y como se podía", sostuvo.

La situación se agravó con el servicio de comida. Según consta en la denuncia, la cena recién comenzó cerca de las 23 y de manera incompleta, con carnes que aún no estaban cocidas y bebidas calientes. Ante ese panorama, las familias realizaron una colecta de urgencia y compraron pizzas para que los egresados pudieran comer. "Terminamos juntando plata entre todos, haciendo una 'vaca', y comprando pizzas. Fue durísimo ver a los chicos vestidos de gala, con trajes y vestidos alquilados, en un salón casi vacío, comiendo pizza porque lo contratado nunca apareció", lamentó el denunciante.

Pese al profundo malestar, Cabral destacó la actitud de los estudiantes. "Lo único que rescato de la noche es el espíritu de estos chicos. El espíritu industrial que los caracteriza. Frente a la adversidad no bajaron los brazos, dijeron 'la fiesta sale igual' y la sacaron adelante. Eso nos llenó de orgullo como padres, aunque el costo emocional y económico fue enorme", afirmó.

Finalmente, ante la falta total de respuestas por parte de los responsables del servicio, los padres decidieron avanzar con la denuncia penal. "Terminamos a las nueve de la mañana en la comisaría haciendo la denuncia. No solo por nosotros, sino para que esto no le vuelva a pasar a otro colegio, a otros egresados, a una familia que festeja un cumpleaños de 15 o a una pareja que se casa. Hay gente que viaja, que alquila ropa, que se organiza durante meses y no puede volver a repetir una noche así", acotó Cabral, aportando que la causa quedó ahora en manos de la Justicia, mientras las familias evalúan los pasos a seguir para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.

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