Además de jugar, también trabaja en su club en Alemania
“Los fracasos hicieron la jugadora que soy hoy”
Luchi Von der Heyde se abraza a la tierra colorada. Hay una conexión que a medida que transcurre el tiempo se consolida aún más. Se buscan, son cómplices, se necesitan. Con un calendario intenso en el Mannheimer HC de la primera división de Alemania (Bundesliga), el ícono del hockey misionero sabe que lo mejor para buscar la paz necesaria y después encarar la segunda parte del calendario es Misiones. Y allí está, de recorrida con amigos, reuniones con afines, y muchas charlas con la familia, al fin y al cabo los que bancaron desde el principio.
Pero el hambre de gloria sigue intacta. Como ocurrió cuando dio un paso grande y arribó a River. Igual situación al momento de hacer las valijas y fichar para el su actual equipo, con el cual se coronó en la Bundesliga 2023; también saboreó las mieles y la frustración con Las Leonas, fue subcampeona de la EHL (el torneo más importante de Europa a nivel clubes) en 2024, y ahora quiere más.
¿Sus próximos desafíos? Fue contratada por una franquicia para jugar la primera parte de enero en la Hockey India League, proyecta su carrera como entrenadora a futuro, pone énfasis en que la llama de la Luchi competitiva está más vida que nunca y juega una carta fuerte: si la tientan de la selección alemana otra vez, escucharía con más atención la propuesta.
Cuando venís a la provincia, ¿qué descubrís para recargar energía y después volver con todo a cerrar la temporada?
Sobre todo disfrutar de mi familia. Vivir en un país como Alemania es difícil desde lo social, al tener los amigos y la familia lejos. Tenemos un grupo de argentinos en el equipo y no me siento tan lejos de casa, pero al tener a la familia lejos es difícil y sobre todo mi sobrina cuando vengo disfruto de estar con ellos y desconectar del hockey, sí entrenar: correr y hacer gimnasio, pero sí desconectar porque es un año muy duro, largo y cuando vengo acá intento hacer cosas diferentes, con familia, amigos y otro tipo de actividades.
Y hoy a los 28, ¿en qué momento te encontrás?
Dicen que los 28 es el mejor momento de un deportista; no sé si puedo decir eso, pero sí disfrutando mucho el momento que estoy viviendo. Creo que vivir de lo que uno ama es muy lindo, estoy con muchas ganas, viviendo un momento muy lindo, exprimiendo al máximo hasta que mi cuerpo y en Alemania me digan no podés más. La verdad que estoy muy contenta, deportivamente siento que soy una jugadora totalmente distinta a la de años atrás, con otra experiencia, con otra cabeza y también disfrutando mucho, que creo que es lo más importante a la hora de dedicarse al deporte, saber que estás en un lugar privilegiado, viviendo en Europa y bueno, tratar de sacarle provecho.
¿Por ahí pasa la clave: decir ‘disfruto’ para así sostenerse y mantener el nivel?
Sí, en mi caso soy muy competitiva, siempre quiero más. Por esto que te digo, de querer ganar hasta cuando juego a las cartas con mi familia. Decir siempre ‘quiero más’ y la motivación es la competitividad, decir qué viene después y no me quiero conformar con esto y cuando uno está a ese nivel no puede dejar de disfrutar, porque sino uno lo hace por obligación. Y cuando uno disfruta, mejor te salen las cosas, mejor rinde en la cancha; creo que es una mezcla: disfrutar y ser competitivo y también valorar que uno está en un lugar súper lindo.
¿Y cómo convivís con el elogio, esto es los logros, y la frustración?
Ufff, creo que en mi carrera tuve más fracasos que logros, perdí como unas ocho finales con River, el club alemán y esa frustración es fea, triste, difícil, pero uno sabe que cuando hace deporte a veces se gana y se pierde. Pero uno lo hace por esto de querer más, de buscar cosas nuevas, en mi caso… bueno, si hoy no se pudo, seguir intentándolo hasta que llegue. Porque cuando llegue el momento va a ser puro disfrute…
¿Se aprende más del fracaso?
Sí, sí... se aprende mucho más en los momentos más difíciles, en las derrotas porque uno sabe lo que hizo mal. Se aprende más en las derrotas también humanamente: el saber perder, felicitar al rival, que también juega y no es solamente mala suerte o errores; el rival juega y te lleva a jugar incómodo. Pero sobre todo se aprende; te digo, de los fracasos hizo la jugadora que soy hoy: con otra cabeza, con otra motivación y decir ‘bueno, seguí entrenándote, intentándolo’, que es algo que mi familia me enseñó: no rendirse y seguir trabajando hasta que las cosas se den.
¿En algún momento tuviste que buscar ayuda externa, como terapia u otra herramienta?
Quizás los primeros años, al ser muy chica… porque mi carrera cuando empezó fue todo muy rápido, poder lidiar con eso siendo muy chica y saber que estás en otro entorno, otra vidriera, estar con Las Leonas donde pasás a ser un ejemplo para las más chicas y donde tenés otro compromiso, ahí sí uno siente que necesita ayuda externa más allá de la familia y amigos, porque sobre todo uno necesita saber cómo manejarse, cómo lidiar con ciertas cosas que uno no está acostumbrado. Pero hoy, saliendo ya de esa vidriera con es Las Leonas y ya en otra liga, como en Europa, que es diferente como se vive el hockey, mi contención son mi familia y mis amigos.
¿Estás haciendo algo más en el club aparte de jugar en la primera?
Sí, soy entrenadora de las más chicas, tengo las categorías sub 8 y sub 12. También estoy estudiando alemán porque para las categorías más chicas me piden que aprenda el idioma, así que ya estoy con una rutina: a la mañana voy a la universidad de Mannheim y a la tarde estoy con las nenas dos veces a la semana, y después entrenar con el club.
Ya lográs un sentido de pertenencia, ¿lo palpás?
Sí, creo que si sigo en ese club es porque me lo hicieron sentir desde el minuto uno. Es un club muy lindo, de una familia muy grande, nunca había ganado una final (NdeR: con Luchi fueron campeonas en 2023 de la Bundesliga) y siempre me hicieron sentir cómoda. Por eso mi objetivo en un futuro es seguir vinculada al hockey, como entrenadora, seguir enseñando a los más chicos a la primera. Me dieron la oportunidad de aprender con los más chicos, con esta cultura, también con el idioma, así que disfrutando mucho de lo que no es sólo hockey, sino mi trabajo y sacando provecho de mi futuro y lo que quiero de mi persona el día de mañana.
En lo deportivo, con el club están bien encaminados, pero en enero se viene un desafío nuevo, ¿qué podés contar?
Hay un torneo, la India League, que mucha gente argentina y de Europa se anotan en ese torneo, son franquicias que tratan de hacer un torneo separado de las actividades de otros países, cuando las otras jugadoras están paradas o de vacaciones.
Son franquicias nuevas, que te compran, con mucho dinero en juego, entonces es una oportunidad súper grande en lo económico y como experiencia, así que en enero estaré dos o tres semanitas en la India. Mi equipo se llama Ranchi Royals, es nuevo, y voy a compartir equipo con otras tres argentinas: Agos Alonso, Agustina Albertario y Pali Ortiz. Por suerte no voy a estar sola en un país y cultura nueva, pero con muchas ganas de disfrutar de esta experiencia, que creo que el hockey en India se vive de otra manera, creo que es el segundo deporte del país, así que con muchas ganas y preparándome para eso.
Fuiste tentada desde Alemania, sin embargo del otro lado están los colores argentinos. ¿Cuál es tu postura?
Sí, le dije que no a Alemania antes de volver (a Las Leonas), que fue en 2022. Mirá, si me vuelven a preguntar creo que lo pensaré, porque es una oportunidad importante para mi carrera, porque tengo ganas de seguir jugando a nivel internacional, tengo la edad todavía, me queda poco, pero estoy con ganas de seguir a ese nivel y con Argentina no tengo la oportunidad: después de los Juegos Olímpicos me desafectaron; y no tengo la oportunidad de elegir y jugar para la selección argentina. Y si me preguntás, te digo que hoy lo pensaría, pero más que nada por mi carrera profesional y porque no tengo la oportunidad de jugar para mi país y si tengo en otro lado, pensarlo y aprovecharlo.
O sea, ¿si te llaman de la Federacion Alemana escucharías la propuesta?
Sí, sí, escucharía. Por esto que te digo, de tener la posibilidad de jugar un Juego Olímpico más o un Mundial más y hoy en día no tengo la oportunidad. Me encantaría tenerla, pero son decisiones de cada entrenador y se respeta y del lado de Luchi competitiva, la jugadora, te diría que ‘quiero más’ y si está la oportunidad por qué no.
¿Qué te llena?
La competitividad, exigirme a mí misma. Todo el tiempo aprender algo nuevo y decir ‘qué más hay’, ‘quiero más’. Ahora estoy cumpliendo el sueño de jugar en las mejores ligas de Europa, de haber salido campeón con mi club, de jugar la EHL, a nivel selección pude jugar los torneos más importantes. Y me llena eso, que es el hockey, y a la vez mejorar en el ámbito deportivo y como persona; y mi competitividad me lleva a eso, tanto en el hockey como con Luchi como persona.
¿Es reconfortante que tu hermana también juegue allá?
Sí, creo que tenerla a Eli en Alemania es súper lindo (NdeR: su hermana Eliana juega en el TSV Mannheim en la segunda división en la misma ciudad). Ojalá pudiera hacer así (simula tomar algo con sus manos) con mi familia y llevarla a vivir mi misma ciudad, pero sé que es difícil. Ahora Eli quiso hacer la experiencia de vivir del hockey y en Europa y está súper contenta y me pone súper contenta que esté en la misma ciudad, que nos podamos acompañar, que podamos compartir la cultura argentina, así que la estoy exprimiendo. Las dos disfrutamos el momento que estamos pasando.
Y la hora de proyectar, ¿planificás o decís que el tiempo se encargue?
Siempre fui una persona de objetivos cortos, sí muy ambiciosa porque tengo a largo plazo, pero uno no sabe qué pasará mañana. Hoy en día disfrutar y después, el día de mañana, decir si no la estoy pasando bien, si no me gusta, cambiar el rumbo. Si me preguntás, me gustaría tener la experiencia de jugar en la mejor liga, que es la holandesa. Tuve la oportunidad y siempre me quedé en el club por esto de la comodidad, de cómo me sentí con el equipo, con el club…
¿Sigue la puerta abierta?
Sí, uno tiene que salir a buscarlo. Está la posibilidad, pero lo estoy pensando. Disfruto donde estoy, pero sí me gustaría estar en la lista de checks y en alguna oportunidad poder decir ‘jugué en la mejor liga del mundo’. Por qué no en un futuro hacerlo. Ojalá.