2025-11-16

Un saber milenario que trabaja cuerpo físico y espiritual

El poder de volver al presente: el yoga y sus beneficios comprobados

Eda León explica por qué esta práctica dejó de ser vista como una moda para convertirse en una herramienta diaria contra la ansiedad y el desborde emocional

El yoga se consolidó en las últimas décadas como una de las terapias alternativas más elegidas por quienes buscan equilibrar cuerpo, mente y emociones. Lejos de ser solamente una práctica física, esta disciplina milenaria combina movimiento consciente, respiración y meditación para promover bienestar integral. Es así que en un mundo marcado por el estrés y la desconexión, el yoga aparece como un espacio de pausa y autoconocimiento, capaz de ofrecer herramientas concretas para gestionar la ansiedad, mejorar la salud y cultivar una mayor calidad de vida.

Es la integración psicofísica y espiritual del ser humano. 

En Posadas, hace más de 30 años un espacio se convirtió en refugio de cuerpos y almas, pero al mismo tiempo en formador de maestros de yoga. Se trata de Anauel Todoarte, que lo llevan adelante mahacharini Eda León (Swamini Karunananda) y marido mahacharini Darío Feltan (Swami Budananda). Es Eda la que nos introduce a esta disciplina que existe desde hace cientos de años, pero no hace mucho empezó a tener la relevancia y la valoración que le eran mezquinas.

“Yoga es una palabra que significa unión, de una manera más simple y básica. Es la integración psicofísica, espiritual del ser humano. Le permite ver su cuerpo físico, su cuerpo mental, entendiendo la mente como pensamientos, emociones y su cuerpo espiritual. Cuando entendemos esto podemos ver si tenemos coherencia, si lo que pensamos es lo que decimos, si lo que decimos es lo que hacemos, porque esa incoherencia en la que nos mantenemos es la que produce un montón de problemas físicos y mentales”, explicó la maestra.

Las razones por las cuales las personas llegan a la práctica son variadas. Hay quienes lo hacen buscando desarrollar aspectos físicos como la fuerza o la flexibilidad, aunque se potencia al mismo tiempo el equilibrio. Desde la parte emocional y mental, la gente llega buscando esa calma, la paz en medio del acelere y en la cantidad de estimulación que les rodea.

Existen ejercicios para combatir el bruxismo y la postura.

“Hoy en día hemos salido de la moda física para entrar a eso otro que nos conforma y que el área científica está comprobando lo que los yoguis ya decían hace milenios: que esta disciplina puede conectarte con esos estados emocionales y mentales a través, por ejemplo, de la respiración. La respiración tiene tantas técnicas y propicia la activación, la relajación, el equilibrio”, remarcó Eda.

Es así que dentro de la disciplina se trabaja, mediante posturas, meditación y respiración el reconocimiento de cuáles son los límites de cada uno, el reconocimiento del tiempo y vivir en el tiempo presente.

“Nosotros trabajamos con la meditación zen, que es aquella en la que nadie te guía a que vos pienses en determinadas formas y colores, sino que aprendas de observarte con ojos cerrados, de sentirte y de ir tomando esa información que te va llevando al autoconocimiento y que tenés el poder de modificar si estás dispersa, ansiosa o nerviosa. El hacerte responsable de que vos podés hacerlo es lo que hace que esta disciplina tenga el auge que está teniendo en este momento”, sostuvo.

Los beneficios del yoga están reconocidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró su día internacional al 21 de junio, fecha en la que a nivel mundial se celebra y se practica como modo de valoración y trascendencia. En tanto la Unesco la convirtió en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2016.

“Lo erróneo era pensar que solamente era una religión, cuando es una filosofía de vida que le pertenece a toda la humanidad, porque las herramientas que tiene son propicias para cualquier ser humano que quiera abordar”, resaltó.

“El ambiente lo crea uno adentro de uno mismo”, dijo Eda a El Territorio. Sucede que el valor más grande de la disciplina se encuentra fuera de las cuatro paredes donde se desarrolla la clase, es cuando cada quien tiene que aplicar lo aprendido en la vida cotidiana.

“Me ha sucedido con alumnos con ataque de pánico, saben que con determinadas respiraciones pueden pasar ese mal momento y pueden ir bajando esa taquicardia que les produce, esos latidos acelerados del corazón. A través de la respiración pueden ir bajando sus pulsaciones y calmarse. Una vez que lo lograron por primera vez, ya lo pueden repetir y reforzar”, compartió.

Para todas las edades

El yoga puede no ser del gusto de todos, pero su práctica no discrimina por edad ni por género, porque existen diversas ramas y posibilidades, como, por ejemplo, el yoga danzado o para embarazadas.

“A través del deporte vamos incluyendo una modalidad que a lo mejor le interesa más a los niños, jóvenes o a gente a la que le gusta el arte del movimiento y tiene que practicar con todas las herramientas aprendidas ese atreverse a mostrar, a ser juzgado, sabiendo que el juzgamiento exterior no te condiciona, no te modifica porque la competencia, me enseñaron a mí, desarrolla el ser competente con uno mismo”, contó.

Del amateurismo a la formación

Hace más de tres décadas cuando Eda comenzó con filosofía todo era bastante amateur, sin embargo, en la actualidad quienes se forman para ser maestros atraviesan un examen riguroso y obtienen un diploma que tiene diferentes grados. En todos es esencial entender qué pueden ofrecer a cada alumno y qué no.

Para cerrar, Eda enumeró algunos de los numerosos beneficios que tiene el yoga para quien lo practica. “Esta propiocepción, que es la capacidad de sentir tu propio cuerpo y que te ayuda a dejar de fantasear con un montón de situaciones que pudieran ser trágicas futuras y que no son reales. Tu cuerpo es el que te trae al presente y dentro del cuerpo tenés beneficios desde la forma de pararte, cómo alinear tu cuerpo, cómo proyectarte, porque la tierra nos tira hacia abajo permanentemente y se ven muchos cuerpos encorvados”, compartió.

El beneficio físico, aseguró Eda, es desde todos los componentes del cuerpo puesto que también hay ejercicios para los ojos, para la boca, para el bruxismo.

“Emocionalmente a través de la respiración tu sistema nervioso se calma y con la calma podés ver las cosas con mayor claridad. Entonces, por ejemplo, una de las cosas que nos gustaría que se vayan desarrollando cada vez más, es la pausa activa, que en todos los trabajos puedan tener diez minutos de lograr ese estado calmo para volver a tener claridad. Antes se creía que si te calmabas te dormías y en realidad te dormís cuando te faltan horas de sueño, pero esta disciplina te propicia el sueño profundo y reparador, haciendo que el sistema linfático pueda cumplir con su función”, remarcó.

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