Juicio por doble homicidio: el fiscal pidió prisión perpetua para Dlugokinski, su defensa la absolución
En la etapa final del juicio que se sigue contra Pablo Dlugokinski, acusado como coautor de doble homicidio calificado por ensañamiento, alevosía y con el concurso de dos o más personas, en perjuicio de Olivia Márquez (46) y su concubino, Sandro Leiva (41), ultimados el 28 de marzo de 2017 y enterrados en una chacra situada en paraje Puerto Rosario, municipio de Florentino Ameghino; las partes presentaron sus alegatos. Mientras el fiscal subrogante Elías Bys solicitó la pena de prisión perpetua, la defensa, a cargo de la defensora oficial Flavia Valenzuela, pidió la absolución del imputado o que, si se lo considera culpable, su conducta sea encuadrada en el delito de encubrimiento.
Bys: "Les tendieron una trampa"
El fiscal Elías Bys comenzó su alegato acusatorio haciendo un repaso sobre los hechos que derivaron en el brutal crimen, por el que en mayo de 2021 fueron condenados a prisión perpetua Víctor Dlugokinski, ex cabo de la Policía de Misiones (hermano de Pablo), y su cuñado, Leandro Bublitz.
Según dijo ante el Tribunal Penal Uno de Oberá "no hay dudas de que el doble homicidio fue cometido por tres personas, Pablo Dlugokinski, Víctor Dlugokinski y Leandro Bublitz", comenzando con eso un relato pormenorizado de los momentos anteriores a la salida de la pareja de su casa "con intenciones de volver rápido, pero eso no ocurrió, porque les tendieron una trampa". La pareja "acudió al llamado de uno de los hermanos Dlugokinski, pero fue emboscada", apuntó Bys, y en esa línea describió las brutales marcas de violencia en el cuerpo de Olivia y Sandro, concluyendo que al final "fueron amarrados, los tuvieron de rodillas, los golpearon brutalmente y finalmente fueron rematados" con disparos de arma de fuego. Luego, dijo, los tres "cavaron una fosa de entre 70 a 80 centímetros, y los enterraron en la chacra, trasladando los cuerpos con un carro", para después "los tres dedicarse a borrar pruebas", citando como ejemplo, la moto, que "por pedazos fue descartada". Apuntó en esa línea que "el mismo día del homicidio fueron vistos los tres por una patrulla de Gendarmería, llevando en el baúl los pedazos de la moto de las víctimas".
De acuerdo a la acusación "pasaron seis días hasta que hallaron los cuerpos golpeados, lacerados y baleados en la chacra de los Dlugokinski", conectando ese lapso de tiempo a la fuga del ahora acusado hacia Brasil, donde residía con una identidad falsa: Oscar Dos Santos. "La materialidad del hecho está probada en esta causa", aseveró Bys. Sin titubeos concluyó que "el acusado es autor responsable de los homicidios", mediando ensañamiento, alevosía y premeditación.
Pidió que se mantenga la calificación por la que Dlugokinski llegó a juicio, y se lo condene "a prisión perpetua, accesorias legales y costas".
Valenzuela: "Ninguna prueba en el expediente acredita la participación de mi defendido"
Del otro lado, la defensora oficial Flavia Valenzuela reclamó la absolución y liberación de Dlugokinski, basando su pedido en dos puntos. Primeramente citó el principio "non bis in idem", que marca que una persona no puede ser juzgada dos veces por el mismo hecho, porque "mi defendido anteriormente ya fue juzgado", leyendo acto seguido parte de la sentencia condenatoria anterior que se lo menciona a Pablo (prófugo en aquel momento) como coautor del delito. "En esa sentencia no se lo condena en la parte resolutiva, pero sí durante la fundamentación. Entonces estamos ante un mismo hecho, misma persona, misma causa. Como dije, en esa sentencia no se lo condenó expresamente, pero sí se determinó su participación no estando él presente, y la violación de este principio trae aparejada la absolución, porque una persona no puede ser juzgada dos veces por el mismo hecho".
En segundo punto, según Valenzuela, no hay elementos que prueban de modo concreto la participación de su defendido en el doble crimen: "No existe un solo elemento de prueba que indique que mi defendido haya sido el autor del hecho. El auto secuestrado era de Víctor, los cuerpos fueron hallados en inmediaciones de la chacra de Víctor, la escopeta secuestrada era de Víctor, el arma 9mm usada para ultimar a las víctimas era de Víctor, y las únicas huellas en la moto son de Víctor. Ni una prueba científica vincula a Pablo con el hecho", aseveró. "Daiana Mouls, que es la hija de las víctimas, habla en todo momento de Víctor, menciona una sola vez a Pablo", apuntó.
Finalmente, también desestimó algunas declaraciones testimoniales, como por ejemplo de los uniformados de la fuerza federal que habían detectado a los acusados la noche en que se presume cometieron el crimen, y de otras personas, cuyos testimonios fueron incorporados por lectura, que "no deben ser tenidas en cuenta, ni valoradas al momento de dictar sentencia", exponiendo sus argumentos. Apuntó en ese sentido al testimonio de los hermanos de Sandro Leiva, destacando que "ninguno menciona a Pablo, ni siquiera lo vieron en el lugar del hecho", y que "los gendarmes tampoco pueden aportar nada de lo que es el hecho en sí". Dijo en ese sentido que de los teléfonos peritados "no se sacó ninguna prueba que demuestre que existía una llamada", atacando la teoría fiscal sobre que las víctimas fueron citadas por los Dlugokinski a su chacra, devenida en escena del crimen. "No existe esa llamada", reforzó, y avanzó sobre que "existe el principio de inocencia, y es el Estado el que tiene la obligación de aportar la carga probatoria, que es inexistente en este caso".
Valenzuela reiteró que "no hay un solo elemento de prueba que acredite que mi defendido estuvo en el lugar del hecho y menos que haya matado. No está probado quien disparó, tampoco el tema de la llamada, si participaron tres personas cuál fue su rol", y alertó a los magistrados que "el peso de una condena anterior no puede ser motivo para una condena en este proceso, y si existen dudas, las dudas juegan a favor del reo. No es 'por las dudas lo condenamos', no, por las dudas lo absolvemos, y más en este caso, cuando ninguna prueba en el expediente acredita la participación de mi defendido", por eso solicitó la absolución de Pablo Dlugokinski, y que se ordene su inmediata libertad, y, de manera subsidiaria, en caso de que el Tribunal no haga lugar al requerimiento "que su conducta sea encuadrada en el delito de encubrimiento, y condenado a 3 años de prision de cumplimiento efectivo, que sea considerada cumplida por el tiempo que estuvo detenido".
En las réplicas, el fiscal Bys consideró que el principio "non bis in idem" no encuadra en este proceso porque "Pablo no fue juzgado en el juicio anterior, no fue juzgada su conducta porque no estaba, sí la de los otros acusados ya condenados". Valenzuela contestó que "se hizo un juicio sin haber estado el acusado presente, y en la sentencia se afirmó la participación de Pablo. ¿Eso no es juzgarlo?", preguntó.
Con los alegatos ya presentados, el juicio quedó al borde de su definición. En las próximas horas, el tribunal integrado por los jueces Horacio Paniagua, y los subrogantes Jorge Villalba y Julio Carvallo, deberá emitir su veredicto y resolver si condena o absuelve a Pablo Dlugokinski. En la sala de debates, familiares de las víctimas esperan el fallo. El acusado, en tanto, se mantuvo en su postura de no declarar, incorporándose por lectura lo que dijo en el ámbito judicial durante la etapa instructoria.