Fenómeno de la Niña: la falta de lluvias complica al sector productivo
La llegada del fenómeno de La Niña ha generado mucha preocupación en el sector agropecuario de la provincia de Misiones y la región, la falta de lluvias desde hace más de 30 días provocó una sequía que compromete los cultivos, sobre todo para los próximos meses.
En esa línea, José Olinuk, agrometeorólogo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), dio detalles de la situación que atraviesa el sector productivo de la tierra colorada. Además, indicó que el fenómeno de La Niña podría continuar afectando las condiciones climáticas hasta marzo, con altas probabilidades de extenderse inclusive hasta el otoño.
Si bien el fenómeno de la Niña demoró su llegada, una vez que se instaló en la región comenzó con las complicaciones en varios sectores, una de ellos el sector productivo. Cabe señalar que el período de lluvias abundantes se interrumpió a mediados de diciembre, desde entonces la falta de lluvia impacta directamente en los cultivos, “particularmente aquellos con raíces menos profundas, como las nuevas plantas de yerba mate y algunas variedades de frutales. Los cultivos de maíz sembrados tardíamente están en riesgo crítico debido a la falta de agua durante etapas cruciales como el crecimiento y la floración”, señaló Olinuk en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7. “Los cultivos ya están sintiendo la falta de agua y podrían sufrir mortandad. Aunque aún hay reservas para el ganado, la falta de lluvias prolongadas podría comprometer la alimentación animal a largo plazo”, agregó.
Según relató el agrometeorólogo del INTA, la Niña, siempre ha causado pérdidas significativas en la producción agrícola, pero en el último tiempo esta situación se fue agravando.
A pesar de las lluvias iniciales que alcanzaron 187 mm en diciembre, el clima cambió drásticamente hacia una fase de La Niña, caracterizada por precipitaciones por debajo de lo normal.
“Normalmente estos fenómenos del Niño y de la Niña tienen una duración limitada, pero en estos últimos años fue algo excepcional, tuvimos la repetición de la Niña con una duración de 7 u 8 meses. El problema está en que tuvimos, por ejemplo, tres eventos seguidos en poco tiempo y ahí vino un fenómeno del niño que fue relativamente moderado y rápidamente entramos nuevamente en otro fenómeno de La Niña”, explicó y agregó “cuando tenemos una Niña normalmente también tenemos lluvias, pero siempre se ubican por debajo de lo normal y de las necesidades. A veces tenemos un mes con lluvias muy abundantes en plena Niña, pero no significa que la sequía se corte del todo, por ahí llueve bastante, pero después prosigue la falta de lluvia y es por ello que la situación para el cultivo sigue siendo mala”.
Estrategias para mitigar el impacto
Con la falta de lluvias y sequías prolongadas los expertos manifestaron que los productores agropecuarios deben adaptar medidas y estrategias para sobrellevar la problemática. En ese sentido es fundamental trabajar en infraestructuras de riego y almacenamiento de agua.
“La creación de reservorios de agua y un mejor manejo de las cuencas pueden ser esenciales para afrontar períodos secos y adaptarse a estos cambios climáticos extremos”, cerró Olinuk.