2024-10-12

Es fotógrafa y realizadora audiovisual

“Descolonizarse sería un paso para conocer a la comunidad mbya guaraní”

Luz Duarte es una de las referentes de la comunidad guaraní Tamanduá, una de las pocas con título comunitario en Misiones. Las luchas por los territorios y por la visibilización son cada vez más fuertes y tienen su clave en los jóvenes

Ayer fue, para los pueblos originarios, “el último día de libertad”. Durante muchos años el 12 de octubre fue el Día de la Raza. Se celebró la conquista de América, como si la historia de este continente, de esta parte del mundo, hubiese comenzado con la llegada de Cristóbal Colón.

 El 12 de octubre de 1492 marcó un antes y un después en la historia del mundo. Eso es innegable. Marcó también, junto con la caída de Constantinopla, el fin de la Edad Media, una de las etapas más oscuras de la historia mundial. Empezó, paradójicamente, una de las etapas más oscuras en esta parte del mundo.

 Los pueblos originarios continúan con su lucha por ser reconocidos como preexistentes a los estados nacionales; por ser reconocidos como los dueños de los territorios que hoy habitamos; por mantener sus tradiciones, su lenguaje, su manera de ver el mundo, de sentir, de ser.

 “Fue un genocidio”, no dudó en calificar Luz Duarte, miembro de la comunidad mbya guaraní. A sus 23 años, Luz es una de las voces que más se escucha en Tamanduá, su comunidad. Después de 500 años los reclamos continúan. Los pueblos originarios no son, en la mayoría de los casos, reconocidos. Durante mucho tiempo fueron invisibilizados, pero hoy están firmes luchando por lo que es suyo.

 Para esa lucha, saben también, que necesitan estar en igualdad de condiciones que los blancos. Por eso Luz decidió estudiar, aprender sus derechos, sus obligaciones y pelear por lo que falta. Cursa Comunicación Social en la Universidad Nacional de Misiones y formó parte del equipo que realizó la película ‘La transformación de Canuto’, que se acaba de estrenar en Oberá en Cortos y que cuenta una historia de Tamanduá, su comunidad en 25 de Mayo (ver página 20).

 ¿Qué significa para ustedes el 12 de octubre?

Para nosotros, los pueblos originarios, el 11 de octubre es como el último día de libertad de los pueblos y el 12 de octubre es como un momento de reflexión, nada de celebración, porque no celebramos nada, pero sí un día que tenemos que revalorizar o pensar en nuestro presente y recordar qué fue lo que pasó realmente.

 La historia verdadera para nosotros es que no fue un intercambio pacífico, ni un intercambio de mercadería ni de verduras, como nos hacían creer en la primaria. Fue un genocidio que hubo acá en estas tierras. Es una fecha para recordar eso en la comunidad. Nuestros ancestros sufrieron y la invasión fue un genocidio. No fue un intercambio como a veces se dice.

 ¿Cuál es el presente hoy de los guaraníes en particular?

 Seguimos existiendo a pesar de tantos años, más de 500 años. En los libros de historia dicen que existíamos los guaraníes, pero todavía existimos, no es que fue pasado, por más que cambiaron muchas cosas, estamos acá en los territorios que siempre fueron nuestros. Nuestros territorios ancestrales. Estamos en distintos países como Argentina, Brasil y Paraguay. La nación guaraní está, el pueblo guaraní está en los tres países, porque somos preexistentes.

 
Hoy es importante decir que somos preexistentes, que eso significa que estamos desde antes de que se formen los estados nacionales de Argentina, Brasil y Paraguay. Antes de que se forme incluso la provincia de Misiones, antes de dividir todo eso, ya estábamos acá, no venimos de ningún lado, ya estábamos. Entonces, es importante siempre hablar de eso porque hoy se cuestionan esas cosas, nos cuestionan a los pueblos indígenas.

 
Para nosotros es como una ofensa, porque somos un pueblo que resiste, que tiene resistencia, que lucha por asegurar territorios y la verdad hay mucha gente que apoya la lucha indígena. Hay gente que apoya la lucha indígena que no es en mbya guaraní. También hay disputas ahora por los territorios, por la propiedad privada y la propiedad comunitaria.

 
Para ustedes el territorio tiene otro valor, que no es comercial…

 Sí, para nosotros el territorio es vida. O sea, hay que cuidar nuestro alrededor porque no pensamos sólo en nosotros los mbya, sino que pensamos en las plantas, en los animales que habitan, en toda la biodiversidad. Por eso es que en las comunidades indígenas siempre hay monte y si no hay monte o hay comunidades que apenas tienen 10 hectáreas es porque alguien se adueñó de las otras tierras y están ahí con apenas un pedacito de tierra. No pueden producir, pero porque les robaron, nos robaron. Entonces, ¿cómo uno también puede preservar la naturaleza si no tiene un territorio asegurado?

 Hay diferentes situaciones. Hay comunidades que tienen pocas hectáreas. En mi comunidad al menos tenemos título de propiedad comunitaria, porque nuestro abuelo luchó y lo consiguió y tenemos aseguradas 3.000 hectáreas, pero eso no significa que no vamos a luchar por otras comunidades que necesitan más territorio.

 
En esa lucha que vos decís, ¿qué tan importante es la educación?

 Nosotros no decimos que hay que volver al pasado, sino que hay que usar las herramientas del mundo occidental para poder luchar, para poder tener las mismas oportunidades, para defender nuestro territorio, para expandirnos y también para poder comunicar a la gente qué es lo que pasa en realidad en nuestro territorio, en nuestras comunidades y por qué luchamos.

 Por eso es muy importante estudiar, porque así nos defendemos en igualdad de condiciones. Si yo no sé hablar en español, ¿cómo me voy a defender? ¿Cómo me voy a hacer entender? Hay que saber para defenderse de los blancos, porque va a llegar un momento que no van a querer dejar nada para nosotros. Entonces, en ese momento hay que luchar y seguir luchando como siempre.

 Es muy importante (la educación), pero no es todo. Si yo quiero estudiar, puedo y tengo que tener la oportunidad, pero la gente que no quiere de la comunidad está en su derecho también de poder desarrollarse como mbya guaraní y no como una persona de la ciudad. Para poder desarrollarnos como guaraníes hay que tener mucho territorio. Siempre la historia la contamos nosotros, que somos los que vinimos a invadir, ahora se estrenó una película en la que ustedes contaron su historia…

 En estas fechas, que se realiza el Oberá en Cortos por la identidad, también ganamos un espacio para hablar, para presentar nuestra película que fue hecha en la comunidad Tamanduá de 25 de Mayo, con un equipo integral de la comunidad y con todo un equipo que tuvo personas de afuera que siempre respetó la interculturalidad, con consultas y con charlas con la comunidad.

 ‘La transformación de Canuto’ es la primera película que es hecha en una comunidad mbya enteramente. No es que alguien vino, tuvo una idea y se filmó. Es una historia real de la comunidad. La comunidad autorizó, ayudó y todos formamos parte de ese equipo.

 Usamos las herramientas de los no indígenas para hacer una película. Y esa película tuvo un contrato con la comunidad, como cualquier película y como se filmó en la comunidad, un porcentaje si gana premios va a la comunidad. Un 35 por ciento va a la comunidad. Además de ese valor económico, ¿qué valor tiene para esa comunidad poder contar su historia?

 Tiene un valor muy importante porque la contamos desde nuestra perspectiva y es un patrimonio, una historia registrada para nosotros también. Que habla de nuestro abuelo, habla de la historia de la comunidad y es un material para nosotros también que queda para la historia. Además de los premios que se ganan, ya es un regalo y vale oro eso. Registrar las palabras de mi abuelo, de nosotros ahí, vale muchísimo.

 También es importante hablar de que ya se ganaron premios y de esos premios hicimos una salita, un espacio, para atender a los que lo necesitan, una salita de primeros auxilios y para consultas. Se remodeló un salón de la comunidad y se abrió un espacio para que se atiendan a las personas, porque hace poco no teníamos ningún lugar para que la médica venga y atienda a las personas. Entonces, con esa película logramos que se remodele eso y haya un espacio para atender a las personas. Y eso es muy impresionante y nos alegra un montón. Y salió de nosotros

 ¿Qué deberíamos aprender de los guaraníes y qué deberían aprender ustedes de los no indígenas?

 Deberíamos aprender a usar la palabra respeto, pero de verdad. Sin juzgar, sin tener ese prejuicio, sin tener esa mente colonizada. Descolonizarse sería un paso para conocer a la comunidad mbya guaraní. Porque si tenemos la mente colonizada vamos a pensar cualquier cosa. Es mejor, sin tener prejuicios, conocer al pueblo guaraní, que tiene muchas cosas buenas.

 Y nosotros también tenemos que respetar siempre a las otras culturas. Pero también aprender a usar las herramientas que hay para poder defendernos, para poder comunicarnos y poder convivir entre todos pacíficamente. Quizás se escondió muchas veces el pueblo guaraní, hasta de parte del Estado…

 Nosotros tenemos que tomar el lugar porque nadie nos regala nada. Hay mucha gente que dice que los mbya viven del Estado y eso es una mentira, porque nadie recibe nada por ser mbya guaraní. Eso es una falsa noticia, como se dice, para generar odio.

 Somos un pueblo y estando en Argentina tenemos los mismos derechos y obligaciones que cumplir. Eso lo cumplimos. Pero nadie nos regala nada. Luchamos para conseguir que nos reconozcan, que somos preexistentes y tener un pedacito de tierra acá en Misiones. Que es muy difícil.

 Hay menos de seis comunidades con título y las demás comunidades, más de cien comunidades, están sin título de propiedad. Entonces nadie nos regala nada y hay que seguir luchando, porque nadie va a venir y decir ‘ustedes tienen derechos’. Nosotros mismos aprendemos nuestros derechos y decimos que somos preexistentes, que tenemos derechos ancestrales, somos legítimos dueños de las tierras, pero no significa que queremos que nos devuelvan todo, sino que al menos nos devuelvan un pedazo de tierra para vivir bien. Poder desarrollarnos como mbya guaraní y que nos respeten.

 Es difícil porque se pone en primer lugar la propiedad privada y se dejan de lado la propiedad comunitaria. Los mbya guaraní tenemos propiedad comunitaria, nadie (una persona) es dueño de la tierra, sino que todos somos dueños de la tierra a la vez. Todos nos cuidamos entre todos. Es una comunidad. Es difícil que la cultura occidental entienda eso.

 
Perfil

Luz Duarte

Fotógrafa y realizadora audiovisual

Luz Duarte es una de las referentes de la comunidad mbya guaraní de Tamanduá en 25 de Mayo. Es fotógrafa, realizadora audiovisual y actualmente estudia la licenciatura en comunicación social en la Universidad Nacional de Misiones (Unam). Integra el Colectivo Cine Ara Pyau, que realizó la película ‘La transformación de Canuto’, la primera película realizada de manera íntegra en una comunidad guaraní.

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