2024-10-10

“Ojalá que esto sirva para mostrar toda la riqueza histórica que tiene Candelaria”

Mientras realizaba excavaciones en su terreno, un vecino de Candelaria encontró una empuñadura de sable, desatando el interés de las autoridades por su posible conexión con la historia de la región. La semana que viene arqueólogos visitarán el lugar para estudiar la posibilidad de encontrar más vestigios

Desde el 2020, la Secretaría de Estado de Cultura de Misiones trabaja en la creación de la Ruta Belgraniana, un proyecto de relevamiento y activación que sigue el trayecto realizado por Manuel Belgrano entre 1810 y 1811, desde Buenos Aires hasta Misiones. Candelaria, lugar clave de la expedición y sede de una de las reducciones jesuíticas fundadas en 1627 por Roque González de Santa Cruz, es uno de los puntos destacados de esta ruta. Sin embargo, un reciente descubrimiento podría añadir una pieza clave a la historia local.

Marcela Lage y Ariel González, residentes de Candelaria, encontraron en el fondo de su casa una empuñadura de sable mientras realizaban obras de ampliación. El hallazgo, que inicialmente no parecía significativo, rápidamente cobró relevancia tras ser compartido en redes sociales. “Hace un tiempo adquirimos un terreno que es lindero al negocio que tenemos, siempre con la idea de la ampliación. Cuando estábamos haciendo las excavaciones, los muchachos se encontraron con lo que sería aparentemente la empuñadura de un sable. Ellos no le dieron importancia y después me lo mostraron. Ahí fue que nos dimos cuenta de que era algo histórico”, relató Ariel, en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.

Precisamente, el elemento fue encontrado por los constructores a unos diez centímetros de profundidad. Fueron mostrando a sus amigos, vecinos y conocidos hasta que llegó a conocimiento de las autoridades.

A pesar de la sorpresa inicial, la pareja no comprendió la magnitud del descubrimiento hasta que el periodista Marcelo Chaparro lo publicó en redes sociales. “La fecha exacta no la recuerdo, pero fue hace unos dos meses. Teníamos el objeto guardado en la empresa, un día vino un periodista local, Marcelo Chaparro, y él lo publicó en redes sociales. No lo teníamos escondido ni robado, simplemente no conocíamos el protocolo”, explicó González.

A su vez, señaló que la publicación atrajo la atención de las autoridades locales. “Se comunicó la directora de Cultura del municipio, Ana Pinto, para venir a verlo y charlar con nosotros. Nos preguntó si estábamos interesados en donarlo y nosotros, desde un principio teníamos esa intención, porque es un patrimonio de todos. Después nos enteramos que hay una ley que abarca todo esto”, dijo Ariel, refiriéndose a la Ley Nacional 25.743, que establece que cualquier hallazgo de este tipo pertenece al dominio público.

El proceso de entrega ya comenzó, con el compromiso de que la pieza sea analizada y, si corresponde, devuelta al municipio. “El único pedido que hicimos fue que estas piezas se analicen y vuelvan al pueblo porque Candelaria tiene mucha historia y nosotros tenemos la reducción acá, aunque no está abierta al público por estar en un predio complicado, al lado de la cárcel”, mencionó González, resaltando el valor histórico del área.

Este descubrimiento no es el único registro arqueológico en la zona, ya que cuando la pareja comenzó el movimiento de suelo, encontró piedras que podrían ser base de la reducción jesuítica. “No eran muchas, eran como la base que había. Pero cuando iniciamos la obra no teníamos cuidador y desaparecieron la mayoría de las piedras. Quedó solamente una”, lamentó Ariel.

Además, comentó que desde la Dirección de Patrimonio de la provincia se les solicitó permiso para que un grupo de arqueólogos releve el terreno ante la posibilidad de encontrar más objetos históricos, principalmente porque el terreno está ubicado en el barrio Belgrano, sobre la avenida con el mismo nombre, a aproximadamente siete cuadras de la reducción y seis de la costanera de Candelaria. Esto se haría la semana que viene en el mismo terreno donde se encontró. 

“Uno primero lo asocia a las reducciones jesuíticas, pero después pensás que esto podría ser un arma de un ejército y las reducciones no eran eso, entonces después empezamos a asociarlo con la campaña de Belgrano al Paraguay”. Mientras se espera el análisis arqueológico, la familia González se comprometió a colaborar plenamente con las autoridades provinciales en la investigación de este inesperado hallazgo.

En sintonía, reiteró la importancia de que haya más información para la sociedad en general y en las escuelas sobre la historia de Misiones. “La verdad no nos imaginamos que sería algo antiguo o histórico, estamos contentos y ojalá esto sirva para mostrar toda la riqueza histórica que tiene Candelaria. Nosotros no sabíamos a quién teníamos que llamar, no teníamos un teléfono o alguna persona de referencia y tampoco creo que haya alguien en el municipio que sea especialista. Creo que ahora lo que pasó permitirá que al difundirse la gente sepa cómo manejarse también porque como decimos acá debe haber muchas casas que están hechas con parte de la ruina sí”.

Cabe resaltar, que Candelaria no cuenta con un museo aún, pero está en proyecto un espacio que exhiba la cultura del lugar. 

“En un principio lo asociamos a las misiones jesuíticas pero después, pensándolo bien, las misiones jesuíticas no tenían sables ni nada por el estilo. Entonces ahí empezó a surgir la idea del ejército de Belgrano y todo eso que en teoría, los historiadores dicen que cruzó acá en la campaña del Paraguay”, dijo el vecino. Por el momento, la obra está paralizada a pedido de los funcionarios hasta que puedan evaluar el terreno. 

Otros hallazgos 

Como ya lo mencionaba este matutino, Misiones toda es un museo a cielo abierto y su tierra colorada, su monte, sus pueblos, esconden objetos, bienes que todavía no fueron descubiertos, o bien, son encontrados casi de casualidad por los propios vecinos de la zona al hacer alguna actividad en sus terrenos.

En este marco, González también agregó que cuando empezaron la construcción del local, había una base de piedras que posiblemente pertenecieron a las ruinas. “Creo que eran siete u ocho piedras. Tuvimos que abrir para que puedan entrar las máquinas y todo eso después desaparecieron las piedras nos quedó una nomás. No  sabemos quién se las llevó ni para qué pero se llevaron piedras”.

Y cerró: “estamos esperando a ver si pueden encontrar algo más y ojalá esto sirva de difusión porque la verdad que nosotros no sabemos nada qué hacer en caso de encontrar un objeto con ese valor histórico”. 

Te puede interesar