2024-06-12

Real Arroyo Seco: un club con ingresos narco, filial del Barsa y por el que pasaron varios misioneros

Llegó a jugar al Argentino A en una escalada meteórica. Su presidente fue condenado por narcotráfico en una causa conocida como Carbón Blanco

Apenas seis años le bastaron a Real Arroyo Seco para dejar su marca en el fútbol argentino. Su carrera meteórica en lo deportivo llamó la atención dentro y fuera de la cancha. Adentro porque un club surgido “de la nada” escaló rápidamente y hasta llegó a ser filial de Barcelona. Hasta el presidente Joan Laporta llegó a la ciudad santafesina para sellar el convenio.

Afuera, porque la figura de su presidente Patricio Gorosito fue ganando cada vez más notoriedad, pero no precisamente por sus grandes manejos con el fútbol, sino porque fue acusado y luego condenado en una causa denominada Carbón blanco, por narcotráfico de droga a Portugal y España.

Pero todo tuvo su génesis hace poco más de 20 años. Corría el año 2003 y Gorosito se presentó a las elecciones en Arroyo Seco Atlhetic Club. Perdió. Y como el resultado no era el que quería decidió armar su propio club. Es así que el 6 de enero de 2004 nace el Club Social y Deportivo Real Arroyo Seco.

Camiseta naranja con vivos negros y un predio digno de un equipo de Primera División fueron las cartas de presentación de un equipo que estaba destinado a llamar la atención en el fútbol argentino. Gorosito no reparó en gastos. Construyó un estadio para 12 mil personas y un complejo con varias canchas para entrenar, piletas y hasta un hotel cuatro estrellas. Un lujazo para un equipo que arrancó en el escalafón más bajo del fútbol argentino.

Real Arroyo Seco ganó la Liga Regional del Sud en 2004 (y de hecho dominó la liga hasta 2007) y clasificó al extinto torneo del Interior. Por esas cosas que tiene el fútbol argentino, el torneo del Interior 2005 entregó ascensos al Argentino B y al Argentino A.

En esa temporada se da el primer cruce de Real Arroyo Seco y un equipo misionero. Los de naranja llegaron a la definición junto a Crucero. Fue 1-1 en Misiones y triunfo de los santafesinos por 1-0 en su casa. Peleó por el ascenso al Argentino A, pero perdió con Sportivo Patria de Formosa, después con Gimnasia de Concepción del Uruguay y, finalmente, con Juventud de Pergamino.

Arroyo Seco sacó del camino a Crucero en el torneo del Interior 2005.

En el Argentino B 2005/06 se vuelve a cruzar con Crucero y lo elimina. Llega hasta la promoción y le toca Candelaria. El León venía de un mal Argentino A y perdió ante el poderío de un equipo que tenía entre sus filas por ejemplo a Manuel Sánchez Ocaña y Richard Núñez.

En la previa de la revancha de esa promoción pasó algo que era habitual en esa temporada: fueron desafectados jugadores. Los dos misioneros quedaron fuera de la nómina, pero de todas maneras viajaron a Misiones. Arroyo Seco perdió 2-0, pero le alcanzó para festejar un nuevo ascenso, el segundo consecutivo.

“Nosotros jugamos el partido de ida en Arroyo Seco y cuando estábamos con un pie para viajar y nos informa que estábamos desafectados con Richard (Núñez). Fuimos los últimos pasajeros. Uno por semana se iba. Nunca entendimos por qué. Hasta el último día echó gente”, recordó hoy con gracia Manuel Sánchez Ocaña.

Richard Núñez y Manolo Sánchez Ocaña fueron parte del ascenso al Argentino A en 2006.

“Yo jugué dos años y en el segundo ascendimos del Argentino B al Argentino A. Gorosito siempre se portó de la mejor manera, pero se decía que tenía sus manejos raros. Hasta lo trajo a Laporta, que en ese momento era presidente de Barcelona”, comentó Manolo.

Es que en 2006 llegó hasta la pequeña ciudad cercana a Rosario Joan Laporta, presidente de Barcelona en ese entonces y ahora también. El mismo que tramó toda la salida de Lionel Messi del club catalán. Laporta llegó para firmar un acuerdo a través del cual Real Arroyo Seco se convertía en filial del conjunto español. La misión era buscar nuevos talentos como Messi, quien hacía ya un tiempo deslumbraba en la mayor del Culé.

Laporta llegó en 2006 a Arroyo Seco a firmar un acuerdo con el club.

Fue la ciudad elegida por el futuro campeón del mundo para realizar, en la previa de Alemania 2006, la recuperación de una lesión. Con la excusa de su convenio con el Barsa comenzaron los asiduos viajes de Patricio Gorosito a España. Los viajes, claro, tenían otro trasfondo.

Carbón Blanco

Mientras Real Arroyo Seco marchaba bien en el Argentino B y luego en el Argentino A, Patricio Gorosito armó su red de contactos y hasta llegó a nombrase, años después, como “testaferro de Julio Grondona”.

El empresario y presidente del club santafesino llevaba jugadores a Arsenal de Sarandí, club del ex presidente de la AFA y se jactaba de esa relación con Grondona. Las instalaciones de Real Arroyo Seco pasaron a ser la casa de muchos clubes de Primera División cuando iban a jugar a Rosario (ciudad cercana) y hasta Tiro Federal hizo de local en el estadio José Omar Pastoriza durante su campaña en la elite del fútbol argentino en la temporada 2005/06.

Un club que marchaba bien en lo deportivo, instalaciones de primer nivel, convenios con el Barsa. Todo parecía encaminarse para Patricio Gorosito, quien asiduamente hacía viajes a Portugal y España, según se desprendió de la investigación que terminaría sentenciándolo a 19 años de prisión.

Es que, a través de varias empresas, Gorosito y un socio, el abogado Carlos Salvatore, eran los engranes esenciales de una asociación ilícita que se dedicaba a mandar cocaína al Viejo Continente.

La empresa Carbón Vegetal del Litoral SRL enviaba cargamentos desde Quitilipi, en Chaco, hacia los puertos de Rosario y Zárate. Los containers llevaban bolsas de carbón vegetal y los de doble costura eran los que tenían la droga. Los estupefacientes ingresaban a Europa vía Portugal y luego se distribuían hacia Valencia, Barcelona y Madrid. Los containers que llegaban a Europa tenían una tonelada de cocaína.

Gorosito, con su coartada de empresario del fútbol, era quien regularmente viajaba a Europa y monitoreaba muchas de las operaciones. De hecho, en la investigación dejan sentado que Gorosito tenía contacto con distintos hombres de la organización a través de números de celulares de Argentina, España y Portugal.

La causa conocida como Carbón Blanco determinó que Patricio Gorosito y Carlos Salvatore eran quienes comandaban la asociación ilícita. Gorosito fue apresado en abril de 2012 en España y luego extraditado a Argentina para ser juzgado. El 16 de octubre de 2015 fue condenado a 19 años de prisión.

Para la época en la que se detallan los hechos en la causa, Gorosito ya no era presidente de Real Arroyo Seco. El club había jugado su último partido el 6 de junio de 2010 y había descendido al Argentino B. Fin de la incursión en el mundo deportivo para una institución en la que pasó mucho en muy poco tiempo.

Gorosito se vino para el norte del país. Compró campos en la zona de Quitilipi y siguió con el negocio de la cocaína, mientras que a la par fue una suerte de mánager de Mitre de Santiago del Estero. Con la excusa de sus negocios deportivos, mantenía sus viajes a Europa.

Según la cusa, uno de los miembros de la organización en Europa, un rumano llamado Adrien Dragos, los alertó (a Gorosito y Salvatore) sobre el conocimiento que tenía la Guardia Civil de España sobre los ingresos de drogas que hacía. Pensaron que el rumano quería salirse de la organización e hicieron caso omiso a la advertencia.

La investigación también determinó que el club Real Arroyo Seco fue utilizado para blanquear gran parte del dinero que ingresaba por la venta de droga a Europa. Por eso el club tuvo un apogeo durante sus primeros años, pero luego (por conflictos dentro de la organización) empezaron los problemas.

En junio de 2008, en una maniobra que aún no está del todo clara, Gorosito le vende el predio de 21 hectáreas a Rosario Central. La transacción, según varios medios santafesinos, se realizó durante la madrugada, porque Gorosito tenía temor de mostrarse en ciertos lugares con mucha gente y durante el día. Cerrada la transacción, Gorosito viajó a Chaco para continuar con sus negocios clandestinos.

En la sentencia de octubre de 2015, en una de las 426 fojas, aparece el nombre de un jugador de la tierra colorada: Hugo Troche

El delantero misionero es nombrado por Héctor Roberto, un hombre que reconoció haber trabajado en Real Arroyo Seco junto a Gorosito y Salvatore, los líderes de la banda narco, y de haberlos ayudado con “un tema de seguros de AFA” con el jugador Eber Troche.

Troche, que nada tuvo que ver con los contratiempos de Gorosito y la Justicia, fue uno de los muchos jugadores que pasaron por Real Arroyo Seco. Marcelo Long, Jonathan Schunke, Juan Pablo Ojeda, Manuel Sánchez Ocaña, Richard Núñez y Guido Barreyro son algunos de los nombres misioneros que pasaron por el club santafesino en distintos momentos de su vertiginosa historia.

“Ahí en Arroyo Seco vivíamos en una casa que nos alquilaba Gorosito. Tenía un predio enorme, con una cancha grande, parecía un club de Nacional B. Nos daba un auto para ir a entrenar, era un club modelo. Tenían un programa de televisión, que lo pasaban en América”, recordó Sánchez Ocaña sobre su paso por el club.

Troche también comentó que su paso por Real Arroyo Seco fue bueno: “Era un club de Primera División, yo dejé muchos amigos ahí, era un club muy lindo”.

Fulgencio Alfonso fue parte de la historia de Real Arroyo Seco. Primero fue el encargado de una filial en Misiones y también dirigió al club en el Argentino A.

“Tuvimos una filial y después fui a dirigir la primera, al Argentino A, a la que llevé a varios jugadores. Era lindo en lo deportivo. Tenía instalaciones de primer nivel”, contó sobre lo deportivo y confesó que “no tenía ni noción lo que había detrás. Era un tipo muy amable (Gorosito)”.

Las filiales tenían como objetivo captar jugadores, llevarlos a pruebas en Santa Fe y luego Buenos Aires. De una de esas pruebas y a través del convenio con el Barsa, Nahuel Ramírez llegó a España. “Después lo llevaron a Atlético Madrid y a Italia”, rememoró Alfonso.

“Llevamos a varios chicos como Nahuel y Federico Martínez, que después se fue a Boca”, agregó el hoy técnico de La Cantera en la Liga Posadeña.

Gorosito pasó sus últimos años de vida preso tras ser condenado en 2015.

El 12 de agosto de 2018 y mientras cumplía prisión domiciliaria en su Arroyo Seco natal y a sus 68 años, Patricio Gorosito murió. Cumplía con los 19 años de cárcel que le había impuesto la Justicia. Meses antes, en mayo de ese 2018, también había fallecido Carlos Salvatore, el otro líder de la banda del Carbón Blanco.

Los últimos 15 años de la vida de Patricio Gorosito fueron pura adrenalina. Levantó, gracias a sus contactos con Julio Grondona, un club tras perder una elección. Fue una institución modelo gracias a sus instalaciones y se convirtió en filial del Barsa, que ya tenía a Lionel Messi como gran figura. A la par mandó toneladas de cocaína a Europa en bolsas de carbón y terminó sus días en su Arroyo Seco natal, condenado por narcotráfico y alejado de las canchas.

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