Los masones de Misiones
Secretos centenarios, rito escocés y fines de la francmasonería de la Logia Roque Pérez
Rudecindo Roca, Juan Ramón Madariaga y los hermanos Gregorio y Adolfo Pomar, son algunos de los reconocidos miembros que integraron la centenaria Logia Roque Pérez, cuyo templo se encuentra ubicado en la céntrica calle Córdoba 318 de Posadas.
La masonería o francmasonería, de manera muy sintética es una organización basada en el sentimiento de fraternidad y tiene como fin impulsar la verdad, el progreso social y el desarrollo moral e intelectual a través de las ciencias.
En la capital de Misiones tienen presencia desde hace más de cien años. Para conocer los orígenes hay que remitirse hacia fines de 1878, cuando por entonces, el Gran Maestre de la Masonería Argentina, doctor Agustín P. Justo, encomendó a Joaquín Crespo, un hacendado de la provincia de Corrientes, la misión de fundar una Logia en la entonces Trincheras de San José, hoy Posadas. El 30 de mayo de 1879, Crespo cumplió con esa misión al dejar constituida la Logia masónica que llevaría en adelante el título distintivo de Roque Pérez (por el doctor José Roque Pérez 1815-1871), que fue un prestigioso jurisconsulto, en cuyo estudio se formaron varios hombres que se distinguieron en el foro y en otros órdenes de la vida, entre ellos el que fuera presidente de la Nación, Nicolás Avellaneda.
Se destaca que, como Gran Maestre, fue el artífice de la reunión masónica del 21 de Julio de 1860, en que Derqui, Urquiza, Mitre y Sarmiento se comprometieron a deponer antagonismos personales y aunar esfuerzos para la pacificación de los espíritus, a fin de superar las diferencias existentes entre la Confederación Argentina y la provincia de Buenos Aires para obtener la anhelada unidad y organización nacional, tal como refleja la historia escrita de la masonería local.
Antes de llegar a los actuales 144 años de vigencia, destacan que el 21 de septiembre de 2005 la Logia Roque Pérez se declara independiente de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones. Así en 2008 surgió la Logia "Unión del Centro" en San Vicente y en 2009, la Logia "Ciencia y Justicia Doctor Manuel Belgrano", en Posadas, integrada por profesionales del derecho local y en la actualidad la Logia Roque Pérez va en busca de la consolidación de la Gran Logia Unida Federal Argentina.
El presente
Aldo Fernando Pérez Pro gran Maestre de la Gran Logia Unida Argentina y Rogelio Canteros presidente de la Asociación Civil Logia Roque Pérez, abrieron las puertas del templo a El Territorio, haciendo pública su pertenencia, para detallar algunos de los objetivos y fines de estos hermanos, como se denominan en la masonería. Aclaran que no integran una sociedad secreta porque cuentan con personería jurídica con la composición de sus integrantes, aunque sólo pueden darse a conocer quienes tienen algún cargo para explicar las enseñanzas de orden moral.
Más bien se presentan como una sociedad iniciática, integradas en esta Logia sólo por hombres y encargadas de preservar los ritos y ceremonias.
"Este es un momento importante para la masonería, sobre todo para nuestra Gran Logia Unida Federal Argentina, que tiene como sede principal la ciudad de Posadas y la provincia de Misiones que es una orden masónica relativamente nueva, creada en el 2021 que tiene la particularidad de ser una orden masónica a nivel nacional con la carta patente -el aval de funcionamiento- de la Gran Logia de Francia que es una de las vertientes que tiene la masonería universal", destacó Pérez.
Consultados sobre cómo se manejan administrativamente, Canteros detalló: "Somos una institución francmasónica, una institución iniciática en la cual los componentes ingresan bajo determinadas condiciones y sobre todo, bajo un compromiso, un juramento que se hace a través de ceremonias propias de la masonería y en segundo lugar basado en los principios de la institución francmasónica. Somos una entidad civil fundamentada básicamente en dos grandes principios: en primer lugar el respeto a las autoridades del país legalmente constituidas y en segundo lugar, con acento al amor a la patria y de sus instituciones, por lo que hacemos extensivo ese mismo sentimiento hacia todos los países que pueblan la faz de la tierra y es por eso que deviene el carácter universal de nuestra institución".
Sobre los misterios
Sobre esa sensación de misterio que siempre sobrevoló sobre la masonería, Pérez sostuvo que "en realidad no hay ningún misterio. Es propio de la masonería ser medianamente discreta en su accionar".
Canteros intervino para ampliar el concepto y señaló que "esta institución aglutina a personas de todos los credos, de todas las concepciones políticas y sociales. La Logia Roque Pérez es un ejemplo de cómo ha logrado a través de 144 años conjugar aquí gran parte de la sociedad misionera en la cual todas estas diferencias no existieron y que han participado personas de muy poco caudal económico, pero un gran espíritu filantrópico como el doctor (Ramón) Madariaga -quien donó toda su biblioteca para pagar deudas con la institución- y, personas que han tenido una destacadísima actuación en la parte educativa como Andrés Bianchi, Raymundo Fernández Ramos, Andrés Tabbia, Aurelio Vicario o quienes han incursionado en la política como Víctor Carlos Marchesini o sea evidentemente algún misterio -y eso es entendible preguntarse- tiene una institución que logra conjugar la acción mancomunada de personas tan disímiles".
La particularidad en la masonería es que sólo se les permite hacer público su pertenencia a la institución a quienes ostentan algún cargo, no obstante, aclara Pérez, al ser una institución civil figura la lista de todos los integrantes en Personas Jurídicas.
Para ser parte
En cuanto al trámite para pasar a ser parte, se puede solicitar la admisión, cumpliendo los primeros requisitos, "en nuestro caso en particular que sean hombres; si bien hay logias femeninas, nosotros en particular somos logias masculinas; que sean mayores de edad, que tengan un nivel de formación educativa que les haga comprender el paso que van a dar, que tengan una actividad lícita que le permita sostenerse a él a su familia y también proveer a obras de filantropía", más una conducta adecuada e irreprochable, en el ámbito social, ya que definen a la institución "como un sistema especial de moralidad velada por alegorías e ilustradas por símbolos o sea una escuela de moralidad que tiene principios a los cuales nos atenemos y nos comprometemos a llevarlos a cabo desde la ceremonia iniciática".
Sobre esto último insistirán que requieren de los miembros un cumplimiento estricto de la promesa o juramento iniciático, exigiendo "una buena conducta dentro de nuestro ámbito social, personal, familiar, laboral y social; que estén dispuestos a ayudar a sus semejantes y a tratar en la medida de sus posibilidades, aumentar los niveles de bienestar de la de la sociedad en cualquier ámbito".
La facha histórica de la zona de ingreso de la Logia Roque Pérez, emplazada en Córdoba 318. Foto: Víctor Hugo Paniagua
Apellidos ilustres de Misiones
En estos 144 años de vigencia, muchos apellidos ilustres de la provincia de Misiones fueron parte de la Logia, como Gervasio Antonio de Posadas, miembro de la Logia Caballeros Racionales, a Juan Fernández Olmo (1816-1883), quien como juez de Paz del Departamento de Candelaria obtuvo del gobierno la designación de un agrimensor que delineó el pueblo, surgiendo así la actual capital de la provincia de Misiones. También aquellos que durante la presidencia de la Logia cumplieron importantes roles como Francisco de Goicoechea, Aurelio Villalonga, Joaquín Aramburu, Vicente Alves, Alfonso y Antonio de Arrechea, Víctor García, Carlos Neuemburg, Pedro Rebollo, Cándido Romero, Felipe Tamareu, Augusto Vasconcelos, Gabriel Villegas, Lázaro Gibaja, Jacinto Palacin, Sebastián Soler, Eugenio Ramírez, Juan Felicio Ratti, Cataldi, Biondi, y muchos otros.
En varias calles de barrios como Villa Sarita, estos y otros apellidos llevan nombres de masones. La lista de nombre es amplísima, como Andrés Bianchi, Aurelio Vicario, Jorge Mouls, Antonio Ortiz Pereyra, Américo Rodolfo Scarso, Lázaro Sánchez Bocco, Valeriano Prado, Félix Salvador Tabbia, Jorge Ionescu, Andrés Ayala, Antonio Plácido Hermida, Manuel Maluf, Rodrigo T. Gill Peris, Víctor Marchesini, Emilio Fernández, Oscar De Petris, Jorge Beduino, Miguel Colombo y Aldo Pérez Miranda, por citar sólo algunos.
Rito practicado en Misiones, los principios y orígenes
En el templo, Carlos Navarro, Rogelio Canteros y Aldo Pérez.
La masonería de Misiones practica el rito escocés antiguo y aceptado. Según esta práctica, se trabaja en forma ritual a través de dramatizaciones de muy antigua simbología, en las que se representan las grandes leyes que rigen el universo.
Además del estricto trabajo ritual, se pone énfasis en los trabajos de tipo intelectual, presentando los mismos en planchas o trazados, los cuales, una vez leídos en ceremonias llamadas tenidas, son tratados y discutidos en forma oral por los hermanos presentes. Es lo que también señalaron a El Territorio, Aldo Fernando Pérez Pro gran Maestre de la Gran Logia Unida Argentina y Rogelio Canteros presidente de la Asociación Civil Logia Roque Pérez.
Destacan como principio rector la libertad, igualdad y fraternidad. Libertad de la persona humana y de los grupos humanos, ya sean instituciones, razas o naciones, y en todos sus aspectos; es decir, libertad de pensamiento y libertad de movimiento.
Igualdad de derechos y obligaciones de los individuos y grupos humanos sin distinción de raza, religión, sexo o nacionalidad. Fraternidad entre todos los hombres, y entre todos los pueblos y naciones, porque todos los hombres nacen libres e iguales en derechos y en dignidades.
Orígenes
En cuanto a los orígenes, algunos historiadores remontan los comienzos de la Masonería al inicio de los tiempos. Otros, recordando que "masón" significa "constructor" o "albañil", remontan ese origen a los gremios de artesanos de la Edad Media, ya que su proceso histórico concuerda con el de la arquitectura y principalmente, de la arquitectura gótica.
La Masonería moderna nace en 1717 en Londres, cuando cuatro Logias resolvieron fusionarse en una institución bajo la denominación de la Gran Logia de Londres y Westminster, dando así nacimiento a la masonería especulativa o filosófica, en contraposición a la anterior, operativa.
Lo denuncian por arrogarse roles que no le corresponden
Actualmente se encuentra en trámite una denuncia penal contra un ciudadano de la ciudad de Resistencia, Chaco, por haberse arrogado derechos que, según se denunció, no le corresponden por no ser miembro de la Gran Logia Unida Federal Argentina. Es lo que sostuvo el abogado Carlos Ariel Navarro al explicar diversas acciones previas como expedientes administrativos hasta avanzar en la denuncia penal, que el fiscal determinará si existió estafa.
Recordó que la propiedad del edificio histórico pertenece a la asociación civil Logia Roque Pérez, hasta la que llegó El Territorio para hablar con los miembros presentes y también con el abogado.
¿En qué consisten estas presentaciones que han hecho y por qué motivos?
Hay una persona que ha pretendido arrogarse derechos de miembro de la asociación civil Gran Logia Unida Federal Argentina y ha iniciado tres expedientes administrativos en la Dirección de Personas Jurídicas. Actualmente, los tres expedientes han sido rechazados a través de nuestras presentaciones. En mi caso, soy yo el apoderado de la asociación civil.
Además, también hizo una publicación de edictos que no solamente lo hizo acá en la Provincia de Misiones, sino también salió publicado en otros medios. Nosotros, en el caso de Misiones, nos presentamos a tiempo -hay una sola publicación- y pudimos frenar el resto de las dos publicaciones que quedaban, porque la persona no es miembro, no es asociado, entonces no tiene ningún derecho a publicar nada que tenga que ver con la asociación. No tiene ningún derecho de arrogarse algún tipo de función de comisión directiva de la asociación civil, como actualmente lo está haciendo, y también, a través de una presentación que hicimos desde la asociación civil, pudimos frenar esa publicación y se sacó una fe de erratas.
Después, como esta cuestión no terminaba, desde la asociación se decidió, como última medida, iniciar una denuncia penal a la persona que es de la ciudad de Resistencia porque muchas veces se ha arrogado funciones de presidente provisorio, cuando en realidad, nunca ha sido miembro, nunca ha sido asociado. Todo esto todo eso se encuentra avalado en estos tres expedientes, que son partes de las pruebas que se presentó en la denuncia penal que se está tramitando.
¿Eso deja asentado quiénes son los representantes formales de esta logia?
Acá hay que hacer la diferenciación. Nosotros poseemos dos asociaciones civiles, que son las que nos dan el marco jurídico a lo que es la cuestión edilicia que es la asociación civil Logia Roque Pérez, que es la dueña del edificio histórico. Y, por otro lado, tenemos la asociación civil, Gran Logia Unida Federal Argentina que le da el marco jurídico a la gran Logia. Dentro de lo que es la Gran Logia Unida Federal Argentina, conformamos varias logias, con lo cual no hay forma de identificar una sola. Y desde esa asociación, tenemos un grupo de miembros, que sus cuerpos asociados son todos misioneros, de distintas partes de la provincia y al igual que su comisión directiva.
¿Quién ocupa efectivamente el edificio histórico?
El edificio histórico de 1926 pertenece a la asociación civil Logia Roque Pérez y es la asociación que lleva el número 3 de Personas Jurídicas, o sea, en la actualidad es la más antigua que está vigente en la provincia, que es la propietaria del inmueble. A su vez, dentro de lo que es el templo hay varias logias que utilizan el templo. Pero ya es una cuestión de utilización. Pero la propiedad es de la asociación civil Logia Roque Pérez. La cuestión que está en disputa es la cuestión de la asociación civil Gran Logia Civil Unida Argentina, que este sujeto se ha arrogado facultades o funciones de miembros, hasta incluso de presidente provisorio de la comisión directiva de la que nunca fue parte.
¿En qué tipo de ilícito habría incurrido esta persona?
Es una facultad que tiene el fiscal de determinar en base a los hechos relatados y a las pruebas producidas en qué ilícito del Código Penal se encontraría. Prima facie, entendemos que hay una suerte de estafa.