Juegos, abrazos y solidaridad marcaron el festejo de Cristo Junior por el Día del Niño

El espacio deportivo del barrio Cristo Junior abrió sus puertas a toda la comunidad con una jornada solidaria que incluyó juegos, peloteros, panchos, chocolatada y cortes de cabello gratuitos a cargo de profesionales locales.
lunes 24 de agosto de 2026 | 16:00hs.
Foto: Carina Martínez
Foto: Carina Martínez

La Escuela de Fútbol Club Cristo Junior, que funciona en el barrio del mismo nombre en San Pedro, celebró este fin de semana el Día del Niño con una jornada que reunió a más de 200 niños y niñas de distintos barrios y colonias. Juegos, peloteros, chocolatada, panchos, sorpresas y cortes de cabello gratuitos formaron parte de una propuesta que tuvo como principal objetivo regalarles un momento de alegría, pero además transmitir valores como el respeto, el compañerismo y la solidaridad.

La escuela fue creada hace ocho años por iniciativa de Fernando Silva y se sostiene de manera voluntaria con el acompañamiento de su familia, padres y colaboradores. En esta oportunidad decidieron que el festejo no estuviera destinado únicamente a quienes asisten habitualmente al espacio, sino que fuera abierto a toda la comunidad. “Para nosotros es algo muy importante, porque venimos haciendo esto ya hace ocho años y, en realidad, el Día del Niño es todos los días, porque tratamos de tener a nuestros niños, los que vienen a la escuela, de la mejor manera” indicó Fernando Silva.

La convocatoria superó las expectativas y convirtió el campo de juego en un verdadero parque de diversiones, colmado de risas, abrazos y mucha alegría. Para quienes llevan adelante Cristo Junior, una de las imágenes más significativas de la jornada fue la de un pequeño que no pudo contener la emoción. “Se ve a un chico abrazando y llorando de felicidad. Eso, para nosotros, nos llena el alma”, contó Fernando con emoción.

La decisión de abrir las puertas a todos surgió al considerar que muchas familias atraviesan dificultades económicas que, en ocasiones, limitan la posibilidad de que los más chicos puedan disfrutar de este tipo de celebraciones. “Se me ocurrió decir: ‘Esta vez no voy a hacer solo para la escuela, voy a hacer abierto para la comunidad’. Sabía el desafío que tenía porque iban a venir muchos chicos”, explicó sobre una jornada de demando organización, trabajo en equipo y compromiso.

Uno de los gestos solidarios que marcó el encuentro fue la presencia de más de diez peluqueros, peluqueras y barberos profesionales de la capital de la Araucaria, quienes dedicaron una mañana completa a realizar cortes de cabello de manera totalmente gratuita. Algunos incluso cerraron sus locales en uno de los días de mayor trabajo para poder sumarse a la iniciativa. Una acción que permitió que muchos de los presentes accedieron al servicio y que, al mismo tiempo, se convirtió en un ejemplo concreto de empatía y solidaridad.

“Vinieron a brindar su servicio y cerrar su local un día que ellos más trabajan, y eso habla muy bien de cada uno de ellos”, destacó Silva, quien valoró la predisposición de todos los que hicieron posible la celebración.

Durante la jornada hubo chocolatada, panchos, juegos, peloteros y diferentes actividades recreativas. La organización contó además con una activa participación de los padres, integrantes del grupo de trabajo de Cristo Junior y colaboradores que se fueron sumando a la propuesta. “Todos se sumaron sin ningún problema y los padres estuvieron ahí, al pie del cañón, para trabajar, organizar y hacer las cosas. Fue algo muy lindo”, resaltó.

Desde la escuela, hicieron extensivo el agradecimiento a la familia que compone Cristo Junior a René Carneiro, Juan Carlos Ferreyra, Gabriel Olmedo, Amasando Sabores, Sergio Rodríguez, Manu Arrúa, Nadia Olmedo, Eva Silva, Irma Antúnez, la familia Vidal Bogado, Enso Adoryan, Elías Sonma, Ivo Pérez y Ceferino Rodríguez. Asimismo, al grupo de trabajo de Cristo Junior, los barberos y peluqueras de San Pedro, el Núcleo de Grêmio, el profesor Antonio Carlos y su esposa, además de los padres y cada una de las personas que colaboraron.

“Agradecido a Dios en primer lugar y a mi familia por estar ahí y aceptar todas mis locuras. Cuando quiero hacer algo, inventar algo para los chicos, ellos están ahí al pie del cañón, nunca me dicen que no” reconoció Fernando.

El mes de agosto se vive de manera especial ya que en distintos espacios quienes los llevan adelante realizan actividades para que los niños tengan un día diferente. 

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