2023-05-08

La marioneta de Gabo

Por Ramón Claudio Chávez Exjuez federal

En el ocaso de su vida y luego de su muerte en 2014, las redes sociales fueron testigo de la despedida del autor de ‘Cien años de soledad’, Gabriel García Márquez.

Esto se realizó en un vídeo emotivo y triste con letras sobreimpresas, que se convirtió en viral ante la gran popularidad del escritor colombiano. Se trata de un poema titulado ‘La marioneta’, cuya autoría se le adjudica.

Internado en un hospital de Los Ángeles siguiendo un tratamiento oncológico, un amigo le lee el poema a Gabo comentándole que la autoría del mismo le era atribuida.

García Márquez lo niega y decide escribir la obra ‘Vivir para contarla’, donde fiel a su estilo retrata una serie de frases destacadas, como esa que dice:

“La vida no es lo que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”.

No es una biografía completa de su vida, cuentas cosas hasta sus 28 años, como recordándolas con frescura en el final del recorrido.

Sin tapujos dice:

“El que vende comidas no se muere de hambre”.

“El sueldo diario me alcanzaba justo para pagar el cuarto, pero lo que menos me importaba en aquellos días era el abismo de la pobreza”.

“Lo único cierto era que se llevaron todo: el dinero, las brisas de diciembre, el cuchillo del pan, el trueno de las tres de la tarde, el aroma de los jazmines, ¡¡el amor!!”.

Reflexiona también sobre el tema “para que sirve la poesía, para conocer el mundo, para acompañar a este desolado corazón en la fiesta y en el desamor”.

García Márquez vivió en muchos lugares, actualmente deberíamos decir que tenía mucha calle, pese a ello en su obra inmensa del “realismo mágico” existen muchas referencias sobre la soledad.

‘La marioneta’ fue escrita por Johnny Welch, un ventrílocuo muy conocido en México donde trabajaba con una marioneta de trapo. Estos artistas le hacen decir a su partenaire cosas que ellos no quieren decir, llevando al público a enamorarse de un muñeco que no tiene vida.

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo”.

“A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido”.

“He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse”.

“A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que el solo aprendiese a volar”.

No sabemos a ciencia cierta la razón de atribuir a Gabo la autoría del poemario, algunos sostienen que es muy bello pero cursi, otros que aprovecharon el prestigio del autor de ‘El amor en los tiempos del cólera’ para que éste trascendiera en la forma que lo hizo, otros destacan que no es el estilo de escribir del personaje de Aracataca.

Gabo dejó de estudiar Derecho para hacer periodismo en ’El Heraldo’ de Barranquilla, decía que el periodismo es el mejor oficio del mundo, de hecho, vivió de él cuando no podía hacerlo del producido de la literatura.

Las tradiciones, las leyendas, los colores, las historias que le contaba su abuela Tranquilina y el ingenio para crear personajes o lugares hicieron de García Márquez un escritor exquisito, merecedor del mejor de los reconocimientos.

Muchas personas a casi diez años de su muerte siguen sosteniendo que el creador de Macondo, es el autor de ‘La marioneta’, a pesar de su propia desmentida. No creemos que el Mofles mejicano haya sido el autor de esta maniobra, pensamos que no obtuvo un rédito económico, salvo el tornarse popular.

Tampoco creemos que Welch no haya leído a Gabo, cuando éste vivió mucho tiempo en México, e incluso murió allí. Podríamos tildar de cursi la obra del ventrílocuo, pero tiene mucho de eso que recalca en su obra el Premio Nobel de Literatura:

“La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarlo”.

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