2022-03-17

El asesinato de la joven trans (26) fue cometido en octubre de 2016 en la capital provincial

Día de alegatos y sentencia en el juicio por Evelyn

Se espera que hoy se conozca la pericia psiquiátrica del acusado, Ramón Da Silva. Asimismo, se darán a conocer los alegatos y la sentencia del Tribunal Penal Uno

Durante la jornada de hoy se darán a conocer los alegatos y la sentencia del juicio por el crimen de Evelyn Rojas (26) ocurrido el 27 de octubre de 2016 en una estación de servicios abandonada de Posadas.

La audiencia de alegatos y sentencia que estaba pactada para el pasado martes se postergó para el día de hoy en tanto que la quinta jornada del juicio por el asesinato de la joven trans estuvo repleta de novedades de trascendencia.

Asimismo, los jueces del Tribunal Penal Uno aceptaron el pedido del defensor Mario Ramírez para que se le haga una pericia psiquiátrica a Ramoncito, Polaquito o Junior, como es conocido Da Silva.

Esa solicitud había sido negada en dos oportunidades durante el juicio.

En cuanto a lo que se espera de esta jornada, en la quinta y última audiencia llevada a cabo el pasado lunes, tanto el Ministerio Público Fiscal, a cargo de Martín Rau, como la querella -que defiende los intereses de la familia de la víctima- Florencia González, solicitaron ampliar la acusación por el crimen de la joven trans y que Ramón Da Silva sea imputado por alevosía y odio de género e identidad sexual.

En primer lugar, la alevosía fue fundamentada en el estado de ebriedad que presentaba la víctima, 4,14 gramos de alcohol por litro de sangre, al momento de ser asesinada.

El perito Carlos González, quien estuvo a su cargo el estudio toxicológico, indicó oportunamente que presentaba un grado de intoxicación comparable con un coma, por lo que había perdido todos los sentidos.

Quienes intervinieron en la escena expresaron que se sorprendieron de la violencia ejercida sobre el cuerpo de la víctima, que tenía el rostro desfigurado y falleció por una fractura en la base del cráneo. Con estos elementos se considera que Evelyn no tuvo la posibilidad de defenderse y que el asesino se aseguró de esta forma cometer el crimen.

El crimen de odio, en tanto, está enmarcado en el inciso 4 del artículo 80 del Código Penal de la Nación y a grandes rasgos contempla los asesinatos por la condición de chica trans de la víctima. Un travesticidio o un transfemicidio, que fue argumentado principalmente por las declaraciones de la familia de Evelyn, quienes aseguraron que -además de la violencia física constante- la hostigaba y violentaba verbalmente diciéndole “puto de mierda”, “para qué te vestís así si sos un hombre”.

En tanto, el padrastro de Evelyn remarcó que las agresiones que sufrió la joven estuvieron dirigidas a las partes del cuerpo donde expresaba su feminidad, como el pecho o el pelo, que le fue cortado y arrancado.

Desde la querella, quien había adelantado que buscaría probar un crimen de odio, adhirió a la postura del fiscal.

Hasta el momento, como viene informando El Territorio, Junior estaba imputado por “la presunta comisión del delito homicidio doblemente agravado por la relación de pareja preexistente y por femicidio”.

En tanto, la autopsia determinó que Evelyn murió a causa de un “traumatismo de cráneo gravísimo, con fractura de base de cráneo, concomitantemente, policontusiones múltiples, con excoriaciones y hematomas, en instancia vital, con traumatismos maxilofacial severo”.

En cuando al acusado, el 31 de octubre de ese año fue atrapado en la Terminal de Ómnibus de San Vicente, a 190 kilómetros de la capital.

Según trascendió, el hombre había estado hablando en voz alta y los testigos del lugar manifestaron que oyeron cómo se atribuía el asesinato.

Testimonio de Da Silva

Durante la última jornada el acusado ejerció su derecho a dar su versión de los hechos y se sentó frente a los jueces del Tribunal.

Ramón Da Silva respondió primero las consultas de su abogado, que lanzó preguntas una detrás de otra para obtener respuestas escuetas. El resultado fue una serie de contradicciones, silencios y evasivas a conveniencia en una alocución que evidenció su analfabetismo.

En ese contexto, Da Silva no pudo precisar su edad ni cuántos años lleva preso. Señaló que nació y se crió los primeros años de vida, hasta la adolescencia, en San Vicente.

Contó, además, que consumía diariamente y en cantidades alcohol y marihuana, además floripón - floripondio -, una planta que tiene potentes efectos alucinógenos y que le ponía al mate. Al respecto, expresó que no se acuerda lo que sucedió la última vez que vio a Evelyn porque “estaba endrogado mal. Perdido con el floripón, eso me dejó mal. Tomaba bastante”.

Luego de las consultas sobre las historia de vida, Ramírez consultó sobre la relación con Evelyn y como ella se autopercibía. “Que se viste como mujer” respondió cuando le consultó qué era un travesti y no supo responder cuando le preguntó la diferencia con un transexual.

Negó haber conocido a la familia de la joven, lo que podría interpretarse como una forma de contradecir las declaraciones más pesadas en su contra.

También confirmó que sobrevivían del dinero que ganaba su pareja ofreciendo servicios sexuales. “Me compraba para comer y para tomar, nada de ropa y eso”.

Sobre el día de su detención en la terminal de ómnibus, expresó que “un creyente me mandó al muere. Yo le conté que había muerto una persona, que estaba escapando”, puntualizó.

“Pero todos los días muere alguien, por qué estabas escapando”, inquirió González, a lo que el acusado le respondió “porque yo estaba ahí”. Sin embargo, luego dijo que se había enterado por otra chica trans que Evelyn había fallecido, o que se enteró “en la Brigada” cuando ya estaba preso.

Ante la consulta de la jueza Marcela Leiva sobre los episodios de violencia, Da Silva insistió que le había pegado solamente una vez en medio de una discusión. “Ella era celosa porque yo miraba a otras mujeres de la calle”, describió.

Finalmente, luego de que se bordeó durante todo el interrogatorio, la magistrada fue directa y preguntó: ¿Vos mataste a Evelyn?. Da Silva tuvo un muy breve silencio, casi minúsculo, pero suficiente para interpretar que debió pensar su respuesta. “No”, concluyó seco.

Voces del dolor

La madre de Evelyn, Patricia Villalba, fue la primera en dar su testimonio en el juicio. Entre lágrimas, contó que el acusado la arrastraba a su hija por el suelo, que una vez le hincó una bombilla en el ojo.

Las sesiones de tortura fueron tales que, aseguran los familiares, a causa de eso Evelyn empezó a tener convulsiones que no fueron tratadas debidamente.

Asimismo, en la tercera jornada de debate, Yeilín Rojas, una de las hermanas de Evelyn, expresó que “nunca escuché tanto odio hacia una persona. Todo el tiempo le decía cosas feas”, señaló. 

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