Alarmantes repuntes de casos y hospitalizaciones
A la sombra del conflicto, la pandemia empeora en EE.UU.
Mientras todos los ojos estaban enfocados en el asalto al Capitolio, el miércoles Estados Unidos alcanzó por segundo día consecutivo un récord diario de muertes por Covid-19: 3.865 lo que elevó el total de fatalidades a 361.383 según la base de datos de la Universidad Johns Hopkins.
El martes, se habían registrado 3.775 muertes, lo que, según un análisis de la agencia de noticias Reuters, significa que cada 22 segundos alguien murió por Covid-19 en Estados Unidos.
Varios estados como Oklahoma, Pennsylvania y New Hampshire reportaron cifras nunca vistas de fatalidades. La situación en California alcanza niveles de catástrofe, obligando a racionar el oxígeno y limitar el servicio de ambulancia. Arizona es el lugar con la mayor cantidad de casos en el mundo.
Las sombrías predicciones del director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Robert Redfield -que en diciembre advirtió que el país podría alcanzar 450,000 muertes para febrero- van rumbo a materializarse.
El promedio nacional de muertes de los últimos siete días es de 2,700 y cada uno de los parámetros que se usan para medir la gravedad de la pandemia -casos, muertes, hospitalizaciones- experimentan aumentos exponenciales.
Los casos ya superan los 21 millones y el martes se alcanzó un récord de hospitalizaciones: 130.834 según la agencia de noticias Reuters.
Lo peor puede estar por venir
Expertos creen que las festividades de diciembre podrían ser un factor, pero aún no ha transcurrido suficiente tiempo para saber la verdadera magnitud de contagios que generaron. En pocas palabras: lo peor puede estar por venir.
Desde las elecciones, el presidente Donald Trump casi no ha declarado sobre la situación de la pandemia, dejando a discreción de los estados la compleja tarea de organizar la logística de distribución de la vacuna.