2013-09-08

Caso Santa Andrea y la misión de la Justicia para equilibrar la balanza

La declaración de la criatura “es bastante cruda y espontánea. No se observaban indicadores o presunciones de fabulación, relatos fantaseados o inculcados”. La frase del juez de Instrucción Penal II, Horacio Alarcón, sintetizó la contundencia de las pruebas contra el locutor Alejandro Santa Andrea (58), acusado de violar a una nena de ocho años.
El histórico maestro de ceremonias de la Fiesta Nacional del Inmigrante y secretario del Concejo Deliberante obereño fue detenido el 27 de agosto, hace doce días, y desde entonces permanece alojado en la Seccional Tercera de esta localidad.
Si bien dicha dependencia fue construida para albergar a menores y mujeres, el propio jefe de la Unidad Regional II, comisario mayor Orlando Galarza, dispuso que Santa Andrea permanezca en un lugar aislado de otros detenidos ya que “se trata de una personalidad de la ciudad, que por una cuestión de seguridad no puede mezclarse con los demás”.
Así, a diferencia de otros acusados por delitos de índole sexual que son alojados en la seccional Segunda, el locutor goza de un trato preferencial y pasa sus horas en una habitación que antes era utilizada para el descanso del personal policial. Incluso, disfruta de la televisión por cable.
“Hoy en la seccional Segunda hay cinco detenidos que esperan sentencia por violación, y se sabe qué les pasa en el calabozo a los acusados de abuso sexual. Por eso desde el vamos lo cuidan a Santa Andrea”, se quejó un conocido abogado penalista.
Es que si bien se lo acusa de un delito aberrante que no es excarcelable y conlleva una pena de cuatro a diez años de prisión, el hasta hace dos semanas secretario del Concejo Deliberante obereño tiene a su favor que dispone de recursos para la contratación de dos prestigiosos abogados del fuero local.
Uno de los defensores es conocido por su relación directa con la Policía y patrocinó a varios uniformados con problemas con la ley. Tales contactos le otorgarían cierto “plus” a la hora de planificar la estrategia del caso Santa Andrea, al punto que fuentes judiciales confirmaron que la defensa ya citó a declarar a uno de los policías que acudió en primera instancia a la denuncia de la criatura.
En principio, los abogados del locutor pretenderían poner en boca del uniformado alguna contradicción con relación a los dichos de la nena que dijo haber sido abusada en la casa del acusado.
Como contrapartida, la fiscal Myriam Estela Silke analizó el expediente en coincidencia con el magistrado, en función a lo convincente que les resultó el testimonio de la pequeña en cámara Gesell.

Relaciones y amiguismo
A casi dos semanas de su detención, la denuncia contra Santa Andrea sigue siendo tema de conversación obligada en esta localidad, ya que es un hombre que durante las últimas cuatro décadas tuvo una alta exposición pública por su condición de pionero de la locución, funcionario municipal y referente de la Fiesta Nacional del Inmigrante.
Amigo de muchos comunicadores locales, algunos hasta le deben la gentileza de facilitarle una oportunidad laboral, cuando antaño dirigía una reconocida emisora.
En ese contexto, para muchos periodistas obereños el caso fue difícil de abordar por la amistad confesa con el protagonista.   
Por ello, son pocos los medios locales que abordan el caso y dan a conocer detalles -algunos ni siquiera dicen su apellido-, lo que genera el reclamo de la audiencia de las principales radios, mientras tanto el tema se debate en las redes sociales.
“Pero bien que cuando el sospechoso es un tarefero o un tipo humilde, desde la misma Policía mandan información y los periodistas se rasgan las vestiduras por lo que hizo el violador”, opinó una oyente de un programa matutino. 

Contactos
Tampoco se deben soslayar las relaciones del acusado con diferentes estamentos del poder local.
En 2007 Santa Andrea fue candidato a concejal por la Unión Cívica Radical. Actualmente se desempeña como secretario del deliberativo local.
Gran parte de su reconocimiento se lo debe a su calidad de maestro de ceremonias de la Fiesta del Inmigrante, donde fue el conductor de 33 de las 34 ediciones que lleva el evento que se realiza anualmente.
Algunos allegados contaron que el último jueves estuvo muy deprimido, puesto que comenzó la XXXIV edición de la fiesta que lo tuvo siempre en el centro del escenario.
Ese día se realizó el tradicional desfile desde el Centro Cívico hasta el Parque de las Naciones y, por primera, vez el locutor no animó la celebración.
Debido a sus relaciones públicas, muchas personas son escépticas en cuanto al desenlace del caso, más teniendo como antecedentes otros resonantes hechos de la crónica policial local de los últimos años, donde allegados a las altas esferas ni siquiera llegaron a juicio.
Así también son muchas las voces que recuerdan ciertos antecedentes trágicos de la vida personal del locutor, quien es viudo en segunda instancia. Su primera esposa se suicidó ahorcada y la segunda falleció en un accidente automovilístico, donde él conducía. 
Presuntos episodios de violencia que no trascendieron, vecinos que afirman haber asistido a las mujeres, presunciones de cierta protección policial y contactos, componen a esta altura un rompecabezas macabro.
Menuda tarea enfrenta ahora la Justicia, que debe atender la denuncia de una niña pobre, de 8 años, criada sola por su madre y sin ningún tipo de asistencia ni asesoramiento jurídico. Enfrente, el acusado, un hombre conocido y prestigioso en su medio, con dos defensores dedicados full time y con múltiples recursos.
Mientras tanto, para el juez Alarcón, el locutor está sospechado de “acceso carnal abusivo y abuso sexual simple”, es decir el delito que contempla la ley para una persona que “accede carnalmente por cualquier vía a otra persona. En este caso, como se denuncia que fue accedida oralmente, la última orientación doctrinal y jurisprudencial admite como acceso carnal abusivo lo que antes se llamaba violación”.


El testimonio de la niña, preciso y contundente

OBERÁ. Mientras los corrillos y las versiones corren alrededor del caso, algunos sorprendentes y suspicaces en defensa del locutor, el viernes Santa Andrea fue trasladado por personal de la seccional Tercera a sede judicial, donde fue sometido a la toma de huellas dactilares y fotografías para el expediente judicial que afronta.
En tanto, por recomendación de sus abogados aún no declaró ante el juez de Instrucción Penal, Horacio Alarcón.
El procedimiento indica que el acusado dispone de diez días hábiles para testificar, plazo que se cumplirá el martes. Mientras tanto, para mañana fue citada una hermana de la víctima.

Miedo constante
Rosa Q. de 42 años, la madre de la nena de 8 años, insistió con que tiene temor por la posibilidad de represalias, ya que el acusado habría amenazado de muerte a la criatura si contaba lo sucedido.
“Él ahora está preso, pero seguro tiene parientes y conocidos. Yo tengo miedo, no los dejo salir a mis chicos y estoy preocupada todo el día”, reconoció.
Con relación a la denuncia, la mujer comentó que su hija refirió que “el hombre la agarró de la mano y la hizo pasar. La llevó al bañó, la lavó y de ahí la llevó la pieza. Ella cuenta que le hizo barbaridades”.

Escalofriante
En sucesivas declaraciones ante los peritos de la Justicia, la menor contó que una vez en el dormitorio el sujeto le obligó a practicarle sexo oral y le metió los dedos en la vagina. Después la habría amenazado para que no comente los hechos.
“El hombre la amenazó, que si contaba algo le iba a matar a ella y a la hermana”, aseguró Rosa, tal como consta en la denuncia que fue radicada en la Comisaría de la Mujer el lunes 19 de agosto durante la noche del mismo día en que habría ocurrido el hecho.
A la veracidad que los profesionales de la salud mental le otorgarían al testimonio de la niña, se sumó la declaración de una hermana de 13 años, quien habría aportado datos sustanciales que se mantienen en estricta reserva para no entorpecer la investigación y preservar la integridad de los menores.
También hay pruebas que determinarían que la víctima no tenía ninguna animosidad previa hacia el acusado, ya que ni siquiera sabía su nombre, menos aún su posición social o profesional en Oberá y la provincia.

Silencio
El caso fue manejado con sumo hermetismo por las autoridades judiciales y policiales, que en ningún momento confirmaron la existencia de la denuncia contra el funcionario municipal.
Recién el martes 27 de agosto, ocho días después de la denuncia, cuando El Territorio publicó detalles del caso, el magistrado ordenó el allanamiento de la casa y la detención del sospechoso.
"Esa fría mañana, en medio del operativo en calle Viamonte, el locutor se reía y contaba chistes", reconoció una fuente policial que intervino en el procedimiento.
El caso no demoró más que segundos en tomar amplia repercusión. Fueron varios los medios de alcance nacional, como el matutino Clarín y los canales de  televisión por cable y aire Todo Noticias, Canal 13 y América, respectivamente, quienes reprodujeron  la información que este medio presentó en carácter exclusivo el martes 27 de agosto.

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