2005-08-18

Comenzó el desalojo forzoso de los colonos israelíes en Gaza

Tropas israelíes desalojaban ayer por la fuerza a colonos judíos furiosos por su expulsión de la Franja de Gaza tras 38 años de ocupación de esas tierras palestinas, en un violento día en el que un israelí mató a tres palestinos y una mujer se prendió fuego en señal de protesta.
Cuatro de las colonias de la Franja de Gaza y dos de Cisjordania ya fueron evacuadas entre el martes y ayer.
En un hecho que podría complicar la retirada, un israelí robó el fusil de un soldado y mató a tres palestinos e hirió a otros tres en protesta por la corriente evacuación de las 21 colonias judías de la Franja de Gaza y cuatro de las 120 de Cisjordania.
Además, una soldado israelí fue herida de levedad en la colonia judía de Morag, en la Franja de Gaza, por una mujer que le clavó una aguja y que luego fue detenida por policías.
Los hechos ocurrieron horas después de que fuerzas israelíes comenzaron el desalojo forzoso de colonos de la Franja de Gaza.

A la fuerza
Soldados desarmados arrastraron fuera de sus viviendas a judíos ortodoxos todavía vestidos con sus estolas blancas (talit) de oración en un asentamiento, mientras otros hombres residentes se rasgaban sus camisas como parte de un rito funeral judío.
Mujeres judías apretaban sus cabezas contra las cortinas que cubrían un rollo de pergamino con el libro sagrado de la Torah dentro de una sinagoga, mientras afuera otros tiraban patadas al aire y gritaban cuando eran subidos en colectivos a la fuerza.
Los operativos de desalojo forzoso abarcaban cinco colonias de la Franja de Gaza -Morag, Neve Dekalim, Bedolah, Ganei Tal, Tel Katifay y Kerem Atzmona- y eran realizados por unos 14 mil soldados y policías desarmados que debieron superar barricadas e ir casa por casa para ordenar a los residentes que dejen el lugar.
La operación del plan del primer ministro israelí, Ariel Sharon, de retirarse por primera vez de tierras ocupadas a los palestinos, comenzó ayer a la madrugada luego de vencer, a la medianoche local, el plazo para la evacuación voluntaria.
En Neve Dekalim, el mayor asentamiento y el principal bastión de los opositores a la evacuación, unos mil nacionalistas radicales infiltrados en la colonia en las últimas semanas se atrincheraron en una sinagoga en un último intento de resistencia.

Justificativos
Sharon dice que la medida hará a Israel más seguro y la mayoría de los israelíes apoya la retirada, pero muchos judíos la ven como una renuncia al derecho bíblico a la propiedad de territorios que consideran la "Tierra Prometida" por Dios.
En conferencia de prensa, el primer ministro dijo ayer que lloró al ver a colonos judíos expulsados de la Franja de Gaza, pero prometió que construirá más asentamientos, en abierto desafío a la comunidad internacional.


Escenas de angustia y dolor
Tristes escenas vivieron ayer colonos judíos de Morag al ver cómo comenzaban a evacuarlos soldados israelíes, algunos de los cuales estallaron a llorar junto a sus compatriotas.
En una guardería-enfermería, madres abrazaban a sus hijos, mientras que los soldados cargaban a otros niños a colectivos para llevarlos a territorio israelí. Algunos colonos rompían ropa en un acto ritual, mientras que las autoridades agarraban juguetes y pertenencias de los residentes para ponerlos en los vehículos.
Mientras, otros soldados ingresaban en la sinagoga de esta comunidad para sacar a colonos que se habían atrincherado en acto de rebeldía, una mujer soldado comenzó a llorar con un bebé en sus brazos, le dio dulces y preguntaba, "¿dónde está su madre?" Otro soldado espantaba a los mosquitos alrededor de otro niño en un carrito.
De la sinagoga dos soldados sacaron a un hombre hundido en su llanto. La mayoría de las personas atrincheradas salieron por su propia cuenta, mientras que los más creyentes no cesaban de rezar.


Un sueño palestino hecho realidad
Mientras decenas de soldados perseguían a los jóvenes opositores a la retirada del asentamiento judío de Shirat Hayam y eran sacados en colectivos, Abu Salah y su familia observaban sonrientes desde una aldea vecina el espectáculo.
Cuando le preguntaron a Salah, de 38 años, qué era lo que pensaba, respondió con una señal afirmativa con el pulgar.
Para el palestino, propietario de un café a pocos metros de la entrada del asentamiento, la retirada de Israel de la Franja de Gaza ha sido un sueño ansiado desde hace mucho, que finalmente se hace realidad.
"Sabíamos que este día tenía que llegar. No sabíamos cuándo, pero sabíamos que llegaría", manifestó.
La escena se repitió en otros asentamientos, ante grupos de palestinos emocionados por los acontecimientos.
Abu Salah pertenece a una de casi 1600 familias palestinas que viven en el área Al Mawasi, cerca del asentamiento de Gush Katif, apartadas del resto de Gaza por una valla de seguridad para proteger a los colonos.
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