Queremos sombra: sugerencias para la Municipalidad

Viernes 10 de enero de 2020
Respecto al artículo “¡Queremos sombra!”, publicado el domingo 5 de enero, quería hacer algunas sugerencias a la Municipalidad de Posadas. Se debería poner más énfasis en reactivar y mejorar el plan de arborización municipal, con el fin de plantar donde no hay, y erradicar/reemplazar especies foráneas, como mimosas (Albizia lebbeck), chapéus de sol (Ficus auriculata), chivatos (Delonix regia), gomeros (Ficus elastica), lluvias de oro (Cassia fistula), ligustros (Ligustrum lucidum), ficus (Ficus benjamina), plátanos (Platanus acerifolia), paraísos (Melia azedarach), crespones (Lagerstroemia indica), níspero japonés (Eriobotrya japonica), etcétera, por árboles y arbustos de la región como alecrín (Holocalyx balansae), guatambú (Balfourodendron riedelianum), canela de venado (Helietta apiculata), urunday (Astronium balansae), canela amarilla (Nectandra lanceolata), laurel negro (Nectandra megapotamica), cedro misionero (Cedrela fissilis), lapacho blanco (Tabebuia roseo-alba), petiribí (Cordia trichotoma), anchico colorado (Parapiptadenia rigida), grapia (Apuleia leiocarpa), azota/sota caballo (Luehea divaricata), maría preta (Diatenopteryx sorbifolia), incienso (Myrocarpus frondosus), palo rosa (Aspidosperma polyneuron), guabiyú o guaviyú (Eugenia pungens o Myrcianthes pungens), cangorosa (Maytenus ilicifolia), Ubajay (Hexachlamys edulis), cocú (Allophylus edulis), azarero de monte (Symplocos uniflora), etcétera. Podría comenzarse con una experiencia piloto, reemplazando especímenes previamente marcados como exóticos en las plazoletas que rodean el centro de Posadas que ya han sido reformadas, como las de la avenidas Mitre y Corrientes, para continuar luego con las calles céntricas. Se debería reglamentar la prohibición total de plantar especies exóticas en espacios públicos como veredas, parques, plazas, plazoletas, paseos, etcétera. Debemos transformar la ciudad en un verdadero reservorio de especies del bosque atlántico.
No es recomendable plantar un árbol de futuro gran porte en una vereda de dos metros, aunque no estaría nada mal hacerlo en una plaza, plazoleta, parque o en un cantero grande de un paseo. De hecho, en un recorrido rápido por la ciudad podremos ver ejemplares de lapacho, yvyrá-pytá (Peltophorum dubium), tipa (Tipuana tipu) y anchico, entre otros, de importantes dimensiones, incluso en veredas angostas (aunque lo recomendable en estos casos sería alguna de las tantas especies de arbustos y árboles de pequeño porte nativos disponibles en los viveros públicos y privados de la zona). Por otro lado, la ciudad tiene diferentes tipos de suelos, por lo que se deberá analizar qué especies nativas son convenientes para cada zona en cuestión.
También está el problema del cableado aéreo, que es un serio obstáculo para la concreción de un plan de arborización a largo plazo. Tal vez deberíamos discutir la posibilidad de instalar un sistema de cableado subterráneo con un aporte financiero significativo por parte de las empresas prestadoras de servicios involucradas. Lastimosamente este tipo de requerimientos se suelen postergar por problemas mucho más complejos y acuciantes que tenemos como sociedad.
Por último, el desarrollo de arbolados urbanos con especies nativas es una tendencia que se está contemplando en todo el mundo. Se trata de una forma de mejorar la calidad ambiental, contribuyendo al mantenimiento de la biodiversidad vegetal local y proporcionando, además, alimento y refugio a la fauna autóctona.
Si la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene numerosas calles y avenidas cubiertas con impresionantes galerías de grandes árboles nativos, me pregunto: ¿por qué no podemos hacerlo por estos lares, donde las condiciones medioambientales necesarias para su desarrollo son más adecuadas? Posadas se ha transformado en una ciudad chata, con un sobrepoblamiento de especies arbóreas foráneas, en particular asiáticas (aunque no podemos dejar de mencionar la superpoblación de chivatos, árbol originario de la isla de Madagascar -África-, cuyos plantines fueron incorporados al arbolado público por el intendente Esteban Servando Semilla, durante la década del 50 del siglo XX).
Tenemos árboles nativos majestuosos y condiciones ideales para que se desarrollen. Todo depende de nosotros.

Juan Manuel Rinaldi
Posadas

En Montecarlo, un  ejemplo a seguir

El sábado volviendo con mi señora de Montecarlo hablábamos y ponderamos casi todo el regreso a Posadas la arboleda de ingreso a ese municipio y la falta de arboleda autóctona a la vera de nuestras rutas. Sería extenso y usted lo sintetizó “¡Queremos sombra!”, más todo los beneficios directos e indirectos de los bosques con especies nativas. Un gran saludos y felicitaciones

Saúl Kuperman
Posadas

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