“Vinieron a matar a mi hijo, pero como no pudieron, quemaron nuestra casa”

Domingo 1 de diciembre de 2019 | 06:30hs.
La mujer y su familia se quedaron con lo puesto tras el ataque. | Foto: Daniel Villamea
Por Daniel Villamea

Por Daniel Villamea Corresponsalía Oberá

Graciela Da Silva (37) observó la pila de escombros a la que se redujo su casa, suspiró y reconoció que todavía no puede creer lo que pasó. Se tomó unos segundos y reflexionó que al menos sobrevivieron, aunque quedaron con lo puesto y tienen que empezar de cero. 
En la madrugada del último miércoles, la mujer y su hijo de 17 años fueron agredidos por al menos tres jóvenes que irrumpieron en su domicilio con cuchillos y machetes, tras lo cual incendiaron el lugar, que quedó reducido a cenizas. 
“Vinieron a matar a mi hijo, pero como no pudieron quemaron nuestra casa. Para colmo son vecinos, pero están metidos en la droga y nos tienen bronca. Con la furia que entraron yo pensé que nos mataban, pero gracias a Dios pudimos escapar. Le siguieron a mi hijo, aunque no le pudieron agarrar. Después volvieron y metieron fuego en la casa. Perdimos todo lo que teníamos”, lamentó.
Ayer, Da Silva charló con El Territorio en el lugar de los hechos, situado sobre calle Domínguez casi Mar del Plata, barrio Norte, un sector de Oberá asolado por las drogas y la delincuencia.
Lejos de ocultar a realidad que relataron algunos vecinos consultados, la mujer reconoció que sus hijos también son adictos y fueron detenidos varias veces en el marco de la investigación por hechos contra la propiedad. 
Incluso, mencionó que a mediados de septiembre la Justicia le quitó la tenencia de su hija de 5 años, la que actualmente se halla en resguardo del Hogar Mitaí, dependiente de la Municipalidad, ya que ningún otro familiar pudo o quiso hacerse cargo de la menor. 
“Hubo una pelea grande en mi casa, todo por la maldita droga, y mis hijos y yo fuimos presos. Ahí me sacaron a la nena. Quiero recuperarla, pero ahora estoy luchando para sacar a mis hijos más grandes de la droga y es difícil estando sola, sin trabajo ni ayuda”, subrayó. 

Brutal ataque 
Da Silva mencionó que es viuda y hace once años perdió a un hijo en un siniestro vial. El chico fue embestido por un coche cuando trataba de cruzar la ruta nacional 14, a la altura del kilómetro 9. 
Al respecto, explicó que luego de la tragedia cobró un seguro que le permitió adquirir el terreno donde residen. Los primeros años transcurrieron sin sobresaltos, pero los chicos crecieron y empezaron los problemas con los vecinos. 
“Cuando eran chiquitos todos nos ayudaban, pero después empezaron con la mala junta y ahora los vecinos no nos quieren. Yo no voy a esconder la realidad”, afirmó sin vueltas.
Con relación al incidente que derivó en el incendio de su vivienda, comentó que los acusados son vecinos del barrio y eran amigos de sus hijos, aunque luego se distanciaron y comenzaron los problemas. 
La mujer reside con sus hijos de 17 y 22 años, aunque al momento del hecho el mayor no se hallaba en el lugar. 
Su rostro adquirió un tono sombrío y relató: “Estábamos dormidos y de golpe nos despertaron los gritos y las piedras en el techo. Abrieron la puerta a patadas y entraron con machetes y cuchillos. Gritaban que le iban a matar a mi hijo, él pudo escapar y ellos fueron atrás. Yo salí a la calle a pedir auxilio, pero ningún vecino me ayudó”. 
A su lado, el menor indicó que los agresores lo siguieron un par de cuadras, hasta que se refugió en casa de un amigo. 
“Ahí no entraron, pero me dijeron que iban a quemar mi casa. Después de unos minutos apareció un móvil policial y les dije que amenazaron con quemar mi casa, pero no me hicieron caso”, aseguró el adolescente a este diario. 

“Hay demasiada droga”
Alrededor de media hora después, desde la casa de su amigo observó una densa humareda proveniente de su domicilio, y enseguida la sirena de los bomberos. 
El joven tardó en regresar por temor a que los atacantes lo estén esperando en las inmediaciones. Luego se reencontró con su mamá y entre ambos confirmaron que su vivienda fue consumida por el fuego. 
Radicada la denuncia, la Policía detuvo a Maximiliano Z. (18) y a dos hermanos, identificados como Agustín (19) y Lisandro E. (17), quienes serían hijos de una empleada municipal. La causa se tramita ante el Juzgado de Instrucción Uno por intento de homicidio y daños.
“Antes eran todos amigos, pero se drogan y se desconocen. En el barrio hay demasiada droga, los chicos se pierden por esa porquería. Mis hijos necesitan ayuda, yo no puedo sola y las autoridades les maltratan. En la Seccional Cuarta ni siquiera nos quisieron tomar la denuncia, siendo que casi nos mataron. Tuvimos que hacer la denuncia en la Unidad Regional y recién ahí los detuvieron a los tres agresores”, explicó Da Silva. 
La vivienda de Da Silva tenía parte de ladrillos y otro sector de madera, poseían baño instalado, agua potable y electricidad. El fuego destruyó todo, nada quedó en pie. 
Visiblemente abatida, la mujer solicitó asistencia a la comuna, aunque hasta el momento su pedido no prosperó.  
Al respecto, indicó que “las primeras noches dormimos en una carpa que armamos con un pedazo de lona, y ahora estamos juntando tablas y chapas que recuperamos del fuego para armar una casita”.  
“También estamos con miedo porque ya nos quisieron matar, pueden salir en cualquier momento y van a querer vengarse. Yo golpee muchas puertas buscando ayuda para mis hijos, pero no hay respuestas. En cambio, todos aparecen cuando es para criticar”, agregó apenada.


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