Venden pollos para ayudar al niño afectado por pirotecnia - El Territorio Misiones

Venden pollos para ayudar al niño afectado por pirotecnia

Sábado 18 de enero de 2020

Por Esteban Bueseck interior@elterritorio.com.ar

Dante, el pequeño de 6 años del barrio Tajamar que fue víctima de la explosión de una bomba de estruendo la noche de Navidad, sigue sufriendo las consecuencias de este hecho y su visión está muy comprometida. Tal es así que el miércoles por la noche debió viajar de urgencia al Hospital Oftalmológico Santa Lucía de Buenos Aires para seguir con los tratamientos en su ojo derecho.
El menor tuvo fuertes heridas en la cabeza y cuello por la explosión de un cohete y permaneció varios días internado en el Hospital de Pediatría de Posadas con compromiso en el rostro y el cuello con afectación grave de córnea y edema generalizado de pabellón auricular, con quemaduras AB. 
Luego, por decisión familiar, fue a una clínica oftalmológica de Oberá donde fue intervenido quirúrgicamente y allí le sugirieron acudir a este centro de salud especializado en ojos en la Capital Federal.
“El médico le dijo que tenía que irse, no podía perder más tiempo. Así que buscaron un poco de ropa y se fueron a Buenos Aires”, contó a El Territorio Carina Arbelino, tía del niño que ahora está acompañado por sus padres y abuela.
“Nos dijeron que había que trasladarlo porque necesitaba un tratamiento más complejo. Así que decidimos no perder tiempo. La recomendación fue llevarlo de urgencia porque sino perdía directamente la vista del ojo derecho”, agregó.
Ayer Dante tuvo una consulta donde evaluaron cuáles serán los pasos a seguir en busca de que las secuelas sean las menores posibles, por lo pronto deberán permanecer en Buenos Aires. Fue así que ante la necesidad de ayudar a su hermana y sobrino, Carina comenzó una campaña para juntar fondos que los ayuden a sustentar los gastos médicos y de estadía.
Para hoy al mediodía organizó una venta de pollo con mandioca en la Panadería Tacuarí y todo lo recaudado irá destinado al tratamiento del niño.
“La venta de pollos se me ocurrió porque donde trabaja mi hermana le cubren los certificados médicos pero sin goce de sueldo. Así que hago esto para ayudarlos”, comentó la mujer.
“Al principio iba a ser solo con pedidos, pero hubo mucha difusión, se me fue de las manos así que le pido a la gente que vaya directamente allá. Hay pollos ya reservados pero va a haber una tanda para poder comprar en el local”, aclaró.
Luego se mostró agradecida por el acompañamiento y solidaridad ante la situación que están viviendo. “La obra social de mi hermana le cubrió la operación y tuve ayuda de personas que no son ni políticos ni nada. Gente particular que se comunicó para ayudar con los pasajes, estadía, medicamentos y gracias a Dios mucha gente llamó para colaborar”, señaló.
Todo lo vivido trastocó el cotidiano vivir de la familia y los ánimos del pequeño. “El día antes de viajar Dante se puso a llorar, estaba muy triste porque él ama el fútbol pero ahora no puede jugar y veía a los otros chicos jugando y se dio cuenta que realmente estaba mal. Es un nene de 6 años, muy activo que ahora no puede hacer nada”, expresó.
Por último la tía del niño aclaró que todo fue un accidente que ocurrió en segundos cuando el nene se acercó al lugar donde un adolescente había tirado la bomba de estruendo que le terminó estallando en la cara. “Fue la noche de Navidad, a las 0.30, después del brindis. Dante no tenía pirotecnia, él no estaba jugando en el lugar, salió de casa y pasó por donde habían tirado la bomba y le agarró la carita. Se dijo que nosotros como familia le compramos cohetes. Pero el cohete lo tiró un chico de 14 años del barrio, esto le pudo pasar a cualquiera. Dante no tenía este artefacto ni somos capaces de comprarle una bomba de estruendo a una criatura tan chiquita”, sostuvo.

Daños de por vida
“Los fuegos de artificio y elementos similares pueden provocar quemaduras y daños oculares en las personas, asustar y lastimar a los animales y afectar el medioambiente”, alertó semanas atrás Ingrid Waisman, médica pediatra neonatóloga e integrante del Comité Nacional de Prevención de Lesiones de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
“Los niños representan una parte desproporcionadamente grande de los lesionados por pirotecnia: son cerca del 50% de las víctimas y el grupo de 10 a 15 años es el más afectado. Los menores no pueden entender el peligro de los fuegos artificiales, carecen de la capacidad de reacción necesaria para eludir el riesgo de incendio o explosión o actuar adecuadamente en caso de emergencia”, afirmó por su parte Rubén Zabala, médico pediatra y secretario del Comité Nacional de Prevención de Lesiones de la SAP.
Desde la Sociedad Argentina de Pediatría señalan que los artículos pirotécnicos pueden provocar lesión por acción térmica directa (llama, eyección de chispas, partículas y escorias calientes), por fuego de un incendio iniciado por el artefacto, explosión excesiva, elementos cortantes o restos del contenedor o de elementos que se utilizan como sostén o caja de resonancia (botellas).
Entre las lesiones habituales se encuentran las oculares, que pueden ser quemaduras, laceraciones o abrasión en la conjuntiva, córnea o párpados, lesiones penetrantes y cuerpos extraños. Los artefactos pirotécnicos más frecuentemente implicados en este tipo de lesiones son los de uso aéreo.

En cifras

50%

La mitad de los afectados en un accidente pirotécnico son niños, ya que carecen de la capacidad de reacción necesaria para eludir el riesgo de incendio o explosión


Para agendar
Venta solidaria.
La venta de pollo con mandioca será hoy desde las 11.30 en la Panadería Tacuarí de Posadas (avenidas Tacuarí y San Martín). Lo recaudado será para el tratamiento de Dante. Consultas al 3764-220821 (Carina)

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