Un trago de siete hierbas que es sincretismo y resistencia a la vez

Sábado 1 de agosto de 2020
El profesor Cibils remarcó que esta costumbre es criolla, aunque retoma el saber guaraní. Fotos: nicolás oliynek
Por Silvia Godoy

Por Silvia Godoy sociedad@elterritorio.com.ar

La tierra y la sangre sustancian la vida. Misteriosos dones indisolubles que cada nacimiento de agosto se dan por tributo a la salud y la buena suerte en un ritual sin tiempo que es a la vez huella de origen y sincretismo cultural.

Siguiendo un dogma que no es religioso del todo ni tampoco puramente superstición, en cada casa, de mañana y en ayunas, se tomarán tres tragos de caña con ruda. Las manos levantarán el vaso con actitud penitente y la boca pedirá al creador lozanía y abundancia para los afectos.

Sobre la persistencia de esta tradición que inaugura agosto,  sus orígenes y significados, charló Omar Cibils, antropólogo y profesor investigador de la lengua guaraní, consultado por El Territorio.

“La costumbre de tomar caña con ruda es criolla, no pertenece a la nación guaraní”, advirtió contrariando a la versión más extendida que sostiene que se trata de una ceremonia de los pueblos originarios.    

“Ni la caña destilada ni la ruda son de acá, llegaron con los europeos y se impusieron igual que otras costumbres de los extranjeros y al mismo tiempo se mezclaron con los saberes y rituales de los locales en un sincretismo que fue un proceso largo seguramente, y que no podemos establecer la fecha, ya que la cultura guaraní es ágrafa”, indicó, y aclaró sin embargo lo que nos llega escrito de la fitoterapia, de la medicina natural de la nación guaraní es ya de la época colonial “y tiene un valor inmenso y da luz sobre la riqueza de los conocimientos que produjo la nación guaraní en base a la experimentación, a la prueba y error”.

Para llegar a la raíz de esta usanza, Cibils se posicionó en los límites territoriales históricos y culturales de este pueblo, que van desde la precordillera al Atlántico y desde El Caribe a Buenos Aires.

“Es una región enorme por la que se extendieron los guaraníes  -con algunas variedades de etnias-, los ava tenían la chicha allá por el noroeste que es a base de maíz. Bueno, en nuestra región tenemos otras plantas como la yerba, los nativos consumían estas hierbas como medicina o prevención. Cuando llegaron los europeos, estas hierbas a las que no estaban acostumbrados les caían mejor si las maceraban en alcohol, porque las sustancias que podrían ser tóxicas se atenúan”.

De esta manera se introduce la costumbre de preparar las hierbas en caña y, se eligió la ruda y otras plantas con propiedades depurativas de la sangre para consumirlas en agosto por varias circunstancias, según la descripción del estudioso: coincide con la celebración de la Pachamama, que es la madre tierra, y tiene también un elemento de la religión católica porque en agosto Caín mató a Abel y se produce el primer derramamiento de sangre entre hermanos. Finalmente, hay una dimensión que tiene que ver con el ciclo de la naturaleza, en agosto pasan los primeros fríos y llegan las heladas, por lo que se debe fortalecer el organismo para prevenir enfermedades.

“Era una tradición que se practicaba el primer lunes de agosto, después como era bastante incómodo de recordar se instaló en el primer día, en que se celebra también a la tierra y tiene también su ciencia porque prepara el cuerpo para épocas de heladas y de cambios”, aclaró.  

“Todas estas cuestiones habrán tenido su peso en el devenir de este proceso que es un sincretismo de dos culturas: la europea que todavía hoy atropella a los guaraníes, que destruye los opy, lugares sagrados de los mbya en este suelo y, la cultura guaraní originaria que sabía mucho de las propiedades medicinales de las plantas y que durante miles de año cuidó su salud desde una visión holística integral, que ahora estamos descubriendo y revalorizando, pero falta mucho, porque no se da verdadero valor y respeto a estos pueblos”, remarcó.

Este brindis temprano y llamador de bonanzas abrevó a lo largo del cauce de la historia en creencias y cosmovisiones y llega hasta el presente como plegaria  de  identidad que se reconoce en la diferencia.

Preparado

Además de la versión más consumida de caña y ruda, está la que lleva siete hierbas que son agosto poty o margarita del campo, pyno’i u ortiga chica, ka’apiky o paletaria, menta, zarzaparrilla, Santa Lucía y cedrón.

En Paraguay también se prepara el carrulim, para la buena racha y para espantar la malaria que consiste en caña, ruda y limón.

Perfil

Omar Cibils
(Docente, investigador)
Tiene 67 años, nació en Asunción, Paraguay, y se crió en la ciudad de Eldorado, Misiones.

Es antropólogo cultural y licenciado en Lengua Guaraní por el Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní del Paraguay. Es miembro de Avañe’eẽ Kuaareka Aty (AKA) que se traduce como Asociación de Investigadores de la Terminología, Traducción e Intérprete Guaraní (Aittig).

Además es integrante de la Academia de Lengua Guaraní del Paraguay. Es un estudioso de la cultura, historia y lengua  guaraní y sus variaciones según las regiones.

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