Un rincón bien futbolero

Miércoles 26 de junio de 2019
Diego Vain

Por Diego Vain deportes@elterritorio.com.ar

De equipos de Porto Alegre, de San Pablo, de Río de Janeiro, del ascenso brasileño, de selecciones, de clubes de Argentina, Uruguay, Bolivia y toda Sudamérica. Algunas son más raras, otras traen lindos recuerdos y otras no tanto, pero todas las camisetas están en el mismo lugar.
El Brecho do Futebol es un rincón bien futbolero para los fanáticos. Hace casi 20 años que Carlinhos empezó a coleccionar camisetas. En aquel momento (2001-2002), el dueño de la tienda que está en Porto Alegre viajaba mucho a Buenos Aires y se quiso comprar una camiseta de recuerdo de Boca.
“Pregunté por la remera de un arquero, una vieja. El dueño del local, cerca de La Bombonera, me dijo que estaba como 150 dólares, más cara que la que en ese momento usaba el equipo. ‘¿Cómo puede ser más cara que la actual?’, le pregunté?; ‘Esta es de colección, no es vieja’, me contestó”, contó el gaúcho.
Desde ese momento, Carlinhos comenzó a juntar camisetas. A las que tenía les fue sumando regalos. Le pedía a los amigos que podían viajar que le traigan alguna, sobre todo si no eran de Brasil.
“Yo en ese momento vivía con mi mamá. Me tuve que mudar y siempre iban dos amigos a mirar fútbol y comer algo. Un día les dije que esto no podía seguir así. Decidimos poner un bar y un lugar para las camisetas”, recordó. Así nació Brecho do Futebol.
Carlinhos empezó a vender las camisetas, a comprarlas también y, en algunos casos, a intercambiarlas.
“Mi idea no es coleccionarlas, sino que la gente venga y se lleve alguna que le guste. Tengo camisetas que no vendo, que son muy especiales. Algunas de Pelé o unos botines que usó Ronaldinho. Esas cosas las dejo para mí”, comentó  mientras recorría el lugar en el que se pueden encontrar miles de camisetas.
Sin dudas lo más fácil para Carlinhos es juntar casacas de equipos locales. Tiene una zona especial para Gremio e Internacional, los clubes de Porto Alegre, otra para los de Río de Janeiro, una para los paulistas y otra para el resto de Brasil. También está la parte de las selecciones y una con camisetas de distintos equipos del mundo.
Ahí están las de los equipos argentinos. Desde la Superliga al torneo Regional. Entre las camisetas de Boca y River se mezclan las de Olimpo, Juventud Antoniana de Salta y muchas otras. Comprar un modelo cuesta entre 100 y 170 reales, dependiendo del año de la camiseta, si está firmada o de lo “rara” que pueda ser.
Pero en ningún lado hay casacas de Messi o Maradona. “Son las más difíciles de conseguir. Me gustaría tener de ellos dos, pero quiero que sean buenas camisetas”, explicó el dueño de la tienda, que también tiene una parte dedicada a la literatura de la pelota.
En varias repisas hay libros, viejas revistas y hasta álbumes de figuritas de mundiales y diferentes torneos. También se pueden hallar publicaciones con fotos de otros tiempos y algunas autobiografías de futbolistas.
Carlinhos y sus amigos decidieron que lo de las camisetas no era lo único que podían ofrecer. Sus socios se encargaron de abrir un bar, al que muchos fanáticos van a ver los partidos y que lo convirtió en un punto de encuentro para muchos hinchas. 

La de ‘O Rei’ Pelé

Entre las miles de camisetas que tiene Carlinhos hay algunas que son muy especiales. Esas no están a la venta. Las exhibe en el local, en una vitrina especial, se las muestra a quien desee verlas, pero luego vuelven a su lugar. Entre esas casacas seleccionadas hay una muy especial para el dueño del local. Una camiseta de Pelé firmada por el ídolo brasileño. Carlinhos la saca con orgullo. Muestra el ‘10’ de la camiseta blanca del Santos y la da vuelta para que todos puedan ver la firma del campeón del mundo con la selección brasileña. Pero para no dejar disconformes a los argentinos, también tiene una muy especial. Una de Boca del año 1979 y firmada por Vicente Pernía. El defensor fue multicampeón con el Xeneize en la década del 70 y Carlinhos le tiene un gran cariño al equipo argentino, por eso esa camiseta tampoco está a la venta.


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