Un poco de “luz” tras la trampa

Sábado 15 de febrero de 2020
 La elefanta albina Khanysia no vio la trampa que colocó un cazador furtivo en el Parque Nacional Kruger de Sudáfrica. Cayó con la cabeza de frente a la trampa de alambre afilado, que cortó su hocico, cara, y bajo su oreja y mentón. Pasaron días antes de que la elefanta de cuatro meses fuera encontrada muy deshidratada, pero viva, y llevada al Centro de Rehabilitación y Desarrollo de Elefantes Hoedspruit. Un mes después, Khanysia (“luz” en idioma tsonga), pesa unos saludables 150 kilos y pasa su tiempo jugando con sus cuidadores. “Es una pequeña elefanta albina, así que es un poco diferente que un elefante normal sólo en cuidados, sobre todo cuando el sol es más bien fuerte”, dijo Adine Roode (foto), fundadora del centro, en el corazón de la reserva natural Kapama. 

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