Trump presentó un nuevo plan inmigratorio y restringe ingresos

Viernes 17 de mayo de 2019
Después de años de reveses y estancamientos, el presidente Donald Trump presentó otro plan de inmigración en un intento para convencer al público y legisladores estadounidenses de que es necesario reformar el actual sistema de ingresos a ese país.
La nueva iniciativa, impulsada por Jared Kushner, yerno y asesor de Trump, se centra en la seguridad fronteriza y en modificar el actual sistema de “green cards” (tarjetas de residencia permanente para inmigrantes) a fin de que favorezca sólo a personas altamente calificadas, con carreras universitarias y que ya recibieron ofertas de empleo, y no a parientes de quienes ya están en Estados Unidos.
Trump ofreció un discurso para apoyar el referido  plan, que ha causado reacciones mixtas entre los senadores republicanos. 
La iniciativa enfrentará oposición en el Congreso y las posibilidades de alcanzar un acuerdo sobre un tema tan controvertido en temporada electoral son poco prometedoras.
Altos funcionarios del gobierno consideran que el plan podría gozar del apoyo unificado de los republicanos, dándole al partido una hoja de ruta que ellos podrían decir que respaldan. El plan no aborda qué hacer con las personas que viven sin permiso en Estados Unidos, entre ellos los llamados  “dreamers”, los inmigrantes traídos al país cuando eran niños. Sin embargo, muchos fuera del gobierno consideran que la Casa Blanca podría estar abierta a un eventual acuerdo que podría incluir nuevas protecciones para ese grupo.
En una sesión informativa con la prensa el miércoles a la que asistieron docenas de periodistas, funcionarios del gobierno dijeron que el plan podría crear un sistema de visas basado en puntos, similar al aplicado por Canadá y otros países. Los funcionarios solicitaron guardar el anonimato para poder esbozar el plan antes de que Trump haga su anuncio.
Estados Unidos concedería el mismo número de green cards como lo hace a la fecha, pero un número mucho mayor serían entregadas a estudiantes excepcionales, profesionales y personas con diplomas técnicos. Otros factores que serán tomados en cuenta son la edad, el dominio del inglés y las ofertas de empleo. Un número mucho menor de green cards se otorgarán a las personas con parientes en territorio estadounidense. Podría ser eliminada la lotería de visas por diversidad, que ofrece green cards a ciudadanos de países con bajas tasas históricas de inmigración hacia Estados Unidos. Los funcionarios ofrecieron pocos detalles específicos sobre la seguridad fronteriza, pero dijeron que el gobierno confía en crear un fondo, financiado con los incrementos a ciertas cuotas, y aprovechar los recursos para modernizar la seguridad y los puertos de ingreso.
El gobierno pretende una reforma al sistema de asilo que reduzca el número de solicitudes que haya que procesar y facilite la deportación de las personas que no reúnan los requisitos. Los funcionarios dijeron que en las próximas semanas podrían anunciarse más detalles. No es la primera vez que la Casa Blanca de Trump presenta un plan de inmigración. Una propuesta de cuatro pilares presentada el año pasado fracasó debido a la falta de apoyo de los republicanos. Esta vez, la residencia presidencial ha asumido un papel más activo y redactó el texto para el legislativo. 

Terapia con videos para jóvenes foráneos encarcelados 

El gobierno estadounidense está ofreciendo terapia mediante videos a adolescentes alojados en el centro de detención de migrantes menores de edad más grande del país mientras busca formas de acomodar la creciente cantidad de niños que cruzan la frontera ilegalmente.
Expertos en salud mental y activistas de derechos humanos dicen que esa no es la forma de ayudar a jóvenes que llegaron a un país extraño, sin sus padres, con pocas pertenencias y a menudo se topan con pandillas violentas o sufren enfermedades camino a Estados Unidos. Una empresa privada contratada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos que administra el centro de Homestead está ensayando el programa y contrató a consejeros y supervisores en Texas, a 2.575 kilómetros de distancia. Los consejeros son los primeros que oyen hablar de violaciones y golpizas que sufrieron los menores en sus casas o a manos de pandillas cuando iniciaron el recorrido desde Guatemala, Honduras o El Salvador. Algunas niñas que llegan al centro están embarazadas. “A los menores migrantes les cuesta mucho expresar sus sentimientos y confiar en los profesionales”, dijo Martha Vallejo, trabajadora social de Miami que  ayudó a menores luego de que salieron de los centros de detención. 

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