Tras la conmoción, reconstruir Notre Dame es prioridad

Miércoles 17 de abril de 2019
Expertos y arquitectos estudian los impactos negativos estructurales en la catedral provocados por el fuego.
Los bomberos declararon ayer  que triunfaron en una batalla de más de doce horas para extinguir un infierno que devoró la emblemática catedral de Notre Dame de París, un incendio que destruyó su aguja y gran parte de su techo, pero que no afectó a sus campanarios ni a la llamada Corona de Cristo. Lo que quedó en pie fue una estructura ennegrecida del monumento inmortalizado por Víctor Hugo en su novela de 1831 Nuestra Señora de París, un inmueble que sobrevivió a casi 900 años de la tumultuosa historia de Francia, pero que fue asolado por el fuego en medio de las obras de renovación al comienzo de la Semana Santa.
Los emblemáticos campanarios del templo parecían intactos y según las autoridades, también sobrevivió el órgano de 8.000 tubos, junto con otras reliquias, gracias a que los bomberos rápidamente implementaron un plan establecido para salvar varios de sus obras del patrimonio cultural.
El vicealcalde de París, Emmanuel Gregoire, expresó “el enorme alivio de las autoridades ante el buen estado de varias de las reliquias”, como la Corona de Cristo, que fueron trasladadas a “una ubicación secreta después del incendio”. También quedaron a salvo varias estatuas, que hace pocos días fueron sacadas del lugar para obras de restauración. Ayer se veían numerosos arquitectos y expertos examinando las dos torres que alojan las campanas, de unos 69 metros de altura.
“El incendio está totalmente apagado y los servicios de emergencia están estudiando el movimiento de las estructuras y extinguiendo los residuos humeantes”, explicó Gabriel Plus, portavoz de los bomberos. “La tarea, ahora que ya no hay riesgo de incendio, es restaurar al edificio, ver cómo la estructura puede mantenerse en pie”, dijo el viceministro del Interior Laurent Nunez frente al edificio.
Uno de los vicarios de París, Philippe Marsset, dijo: “Si Dios intervino en este caso, fue al inspirar valor entre los bomberos”. El arzobispo de París, Michel Aupetit, acotó: “La Catedral de Notre Dame fue destruida, pero no el alma del pueblo francés”.
Las autoridades consideran que el fuego se debió a un accidente, como resultado de las labores de restauración que se llevaban a cabo en esta joya arquitectónica de relevancia mundial. Sin embargo, eso no ha aliviado el duelo nacional.
El fiscal de París, Remy Heitz, declaró que la investigación será “larga y compleja”. Dijo que unos 50 investigadores participan en la pesquisa y que interrogarán a empleados de cinco empresas contratadas para realizar renovaciones al techo de la catedral, donde al parecer comenzaron las llamas.
Heitz relató que la primera alarma sonó a las 18.20 del lunes, pero que no se detectó fuego alguno. La segunda alarma fue a las 18.43 y que a partir de ahí se descubrieron las llamas en el techo de la catedral.
“Notre Dame sobrevivió la historia revolucionaria de Francia y ahora esto ocurrió durante labores de reconstrucción”, comentó el ex ministro de Cultura, Jack Lang. El presidente del país, Emmanuel Macron, se comprometió a reconstruir una catedral que calificó como “una parte de nosotros, pero lo haremos en cinco años”.
Mientras el país se despertaba en un ambiente de tristeza colectiva, su empresario más adinerado, Bernard Arnault y su grupo de marcas de lujo respondieron al pedido anunciando un aporte de 200 millones de euros.   
Otro empresario, Francois-Henri Pinault y su padre, el multimillonario Francois Pinault, anunciaron antes una ayuda de 100 millones de euros de su empresa, Artemis.
Las estatuas religiosas, que se retiraron la semana pasada del tejado de la catedral dentro de las obras de restauración de la monumental aguja del templo, también se salvaron.
Las imágenes de cobre de tres metros de alto, que representan a los doce apóstoles y a los cuatro evangelistas y que observaban la ciudad desde el punto más alto de Notre Dame, a 96 metros, fueron enviadas al sur de Francia como parte de las obras de renovación de la aguja. Los trabajos estaban valuados en 6 millones de euros. 

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