Testigo clave por el crimen de Bustos recién declarará en abril

Sábado 21 de marzo de 2020 | 06:30hs.
Bustos fue encontrado con dos disparos de bala en un pinar de colonia San Miguel, en Garuhapé.
Agustín Mazo

Por Agustín Mazo fojacero@elterritorio.com.ar

A casi un mes del asesinato del puntano Eduardo Bustos (35), hallado el domingo 1 de marzo con dos disparos de arma de fuego en una zona de monte de la localidad de Garuhapé, trascendió ayer por fuentes ligadas a la causa que esta semana debían concretarse una serie de testimoniales de importancia en el expediente, aunque dichas diligencias fueron postergadas a causa de la feria extraordinaria dispuesta por el Superior Tribunal de Justicia (STJ). 
Esto se debe a que ante las medidas de seguridad y los protocolos sanitarios dispuestos desde el gobierno  nacional, hasta tanto no termine el tiempo de cuarentena no se podrán hacer citaciones, ni testimoniales ni para indagatorias, en ningún edificio judicial de la provincia. 
Sobre la pesquisa del caso del puntano, los voceros consultados por este medio indicaron que debía declarar un vecino de Puerto Rico, que de acuerdo a lo que se maneja por el momento en el expediente, sería la última persona que vio con vida a Bustos. Todo esto antes de que éste se encontrara con sus asesinos. 
Varios de sus dichos ante la policía dejaron varios contrapuntos con relación a la declaración indagatoria que dio ante el juez de la causa Raúl Alberto “Pacaá” T. (40), único detenido que tiene el caso y quien de alguna manera ofició de  nexo entre el puntano y el testigo. 
Al parecer este vecino habría cuidado por varias horas el Volkswagen Gol en el que se movilizaba la víctima. Incluso trascendió que esta persona hasta lavó el vehículo y recibió 1.000 pesos por dicho servicio.
Es por ello que se vuelve más que importante lo que pueda decir esta persona ante los investigadores, ya que podría echar luz a los verdaderos negocios que Bustos tenía en la localidad y los posibles nexos que éste habría vuelto a mantener con el mundo del narcotráfico. 
Por si fuera poco, ante la inminente citación a declaración de este testigo en sede judicial, trascendió que el propio detenido habría planteado una solicitud a partir de su abogado particular para acceder a una ampliación de su indagatoria. 
Dicho pedido hasta ayer no había sido remitido al magistrado Manuel Balanda Gómez, titular del Juzgado de Instrucción de Puerto Rico, aunque la versión se manejaba con fuerza entre los pasillos del juzgado. 
Más allá de esto último, una vez que finalice la feria extraordinaria, serán llamados a testimonial además de este vecino de Puerto Rico, otras personas que deberán confirmar o no la coartada que dio el detenido en sede judicial. 
En el caso de que el primero ratifique ante los investigadores sus dichos y no coincidan con lo aportado por Pacaá se realizará un careo entre ambos.
Por otro lado, todavía restan los informes de las imágenes de distintas cámaras de seguridad que fueron solicitadas a la Policía de Misiones y que de alguna manera reconstruirían el recorrido que hizo Bustos con el VW, el viernes 29 de febrero, durante su estadía en Puerto Rico. 

Indagatoria y contradicciones
Siempre desde el relato del sospechoso ante los investigadores durante su indagatoria, Bustos pasó varias horas en su casa hasta alrededor de las 17 de aquel viernes 29 cuando la víctima comentó al dueño de casa que debía salir un rato para “hacer un trabajito”. 
Sobre esto último, el declarante manifestó desconocer con quiénes se encontraría su amigo y que sólo sabía que Bustos debía buscar el auto.
En su coartada, el detenido dijo que se ofreció a llevar a la víctima hasta el lugar donde debía acudir, pero que el puntano se negó. Con este aporte, el sospechoso buscó despegarse del crimen y apuntaló su tesis al afirmar que durante el fin de semana no se movió de su vivienda. 
De todas maneras, los investigadores sospechan que Pacaá esconde detalles que podrían esclarecer aún más el caso. La sospecha más fuerte es que pudo haber oficiado de nexo con los asesinos o incluso guiado a Bustos hasta colonia San Miguel, lugar donde fue encontrado el cadáver.
La tesis se fundamenta en que algunos pasajes de su indagatoria, los dichos del detenido no coinciden con lo aportado por algunos testigos. 
Otro punto importante que resta conocerse tiene que ver con las pericias informáticas a los tres teléfonos celulares hallados durante el allanamiento realizado en la vivienda del detenido. 
En el lugar también se halló un rifle de aire comprimido del cual se busca establecer si estaba adaptado para efectuar disparos con calibre 22. 
De confirmarse esto último, sería un elemento de prueba bastante comprometedor para el sospechoso debido a que la autopsia reveló que Bustos murió a causa de dos disparos del mismo calibre.

Ejecutado en el monte
De acuerdo a lo que se tiene  hasta el momento en el caso, según las fuentes consultadas,  dentro del auto de Bustos no se hallaron signos de violencia, ni indicios de un posible robo. Aunque quienes ultimaron al puntano, antes de escapar, se llevaron su teléfono celular y las llaves del vehículo. 
Esto hace presumir a los investigadores que la víctima fue ejecutado fuera del vehículo. Y que por algún motivo en particular lo obligaron a descender del auto. 
Sobre este último punto, los voceros no descartaron que hasta el propio homicida pudo haber viajado dentro del Gol como acompañante de Bustos. O bien utilizar un vehículo más pequeño como una motocicleta para guiar a la víctima hasta el mencionado pinar de Colonia San Miguel. 

El pasado narco y los años en la cárcel

Jorge Bustos había accedido al beneficio de la libertad condicional el 10 de enero pasado luego de tres años en la cárcel de Loreto por una causa federal. Según pudo averiguar este matutino, el oriundo de San Luis había sido condenado el 22 de junio de 2017 por los miembros del Tribunal Federal Oral de Posadas a cumplir seis años de cárcel por transporte de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas. Todo esto luego de haber sido descubierto en marzo de 2016 por personal de Gendarmería Nacional cuando trasladaba más de 106 kilos de marihuana junto a dos cómplices en el baúl de un Citroen C4 en la localidad de Gobernador Roca. Dicho procedimiento se concretó cuando personal del Escuadrón 11 “San Ignacio” de Gendarmería.


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