Sueño truncado, futuro complicado

Martes 18 de junio de 2019
Foto: Sixto Fariña
Diego Vain

Por Diego Vain deportes@elterritorio.com.ar

El dolor por perder la final por el ascenso al torneo Federal A quedará por mucho tiempo en quienes formaron parte y quienes siguieron desde el inicio de este torneo Regional a Guaraní. Las dos derrotas ante Central Norte no sólo significaron y significarán un golpe duro para la Franja, sino que también abren muchas incógnitas de acá al futuro.
Manuel Dutto formó un equipo con gran cantidad de jugadores de la Tierra Colorada, como hacía mucho tiempo no lo tenía el club de Villa Sarita. Un gran mérito del DT, pero el problema es que ahora muchos de esos jugadores volverán a sus respectivos clubes. Entonces, esa gran base que tuvo Guaraní se perderá.
Hugo Troche, el capitán y goleador del equipo, avisó en Salta que ya no seguirá en la Franja. Que dejará el club y buscará otros rumbos. Es que la idea de jugar solamente la Liga Posadeña y de volver a recorrer el duro camino del torneo Regional no es una gran oferta para un jugador como Troche, que tiene muchas ofertas para emigrar de la provincia.
Es que a partir de ahora Guaraní solamente jugará el torneo local. Hoy el conjunto de Villa Sarita está en cuartos de final del torneo Apertura, pero deberá ganar los dos campeonatos del año para asegurarse su lugar en el Regional del año que viene. A partir de allí todo será, nuevamente, un recorrido muy duro como el que acaba de terminar.
Además de varios futbolistas, el que partiría sería el entrenador. Tras la escaramuza con el presidente Patricio Vedoya, Dutto le pondría punto final a su ciclo en el conjunto posadeño, aunque no cerró de lleno la puerta.
Justamente Vedoya será otro de los que no continuará en la Franja. El presidente avisó que cuando termine su mandato no se presentará nuevamente a las elecciones y dejará su lugar a otro, para que se haga cargo de un club al que le costará y mucho volver a los primeros planos.
El miércoles de la semana que viene (26 de junio) se cumplirán dos años desde que asumió Vedoya al frente de la Franja y se tendrá que definir una fecha para las elecciones en el club de la capital provincial.

Para rescatar
Ante un momento de dolor como el que vive hoy el pueblo franjeado es fácil sacar a la luz todo lo negativo, pero este campeonato dejó varias aristas positivas para los de Villa Sarita.
Fabio Domínguez fue uno de los puntos más altos del plantel de la Franja. El pibe de las inferiores se ganó su lugar a fuerza de grandes rendimientos y goles, algo que le suma y mucho a un lateral derecho. La cuestión es si seguirá o no jugando en Villa Sarita o si tendrá una oferta (merecida) para llevar su fútbol a otro lugar.
Esteban Klyniauk y Adrián Yagusieczko también demostraron que están para más. Si bien ambos tuvieron experiencia en categorías superiores, tenían que revalidar su chapa en un torneo duro como el Regional.
En las finales, solamente Gabriel Díaz (en ambas) y Juan Lazaneo (en la segunda) fueron los titulares no nacidos en Misiones, todo un acontecimiento para Guaraní, que hace un tiempo estaba muy acostumbrado a traer más de 15 jugadores en cada cambio de temporada y, en general, siempre de afuera.
Reconocer los valores que hay en la provincia es un trabajo duro y este fin de semana ese trabajo no tuvo el premio esperado, pero no hay que echarlo a la basura. En realidad, hay que redoblarlo y seguir por esa senda. Darle lugar a los chicos de las inferiores para poder tener una base que no se desmembre al final de un certamen.
Ahora se viene un año con la Liga Posadeña como único objetivo en el horizonte. Se viene medio año muy duro, porque primero habrá que conseguir el lugar en el torneo Regional de 2020 y recién ahí pensar en armar un plantel para ascender, para volver a soñar con regresar a la tercera categoría del fútbol argentino. 

Opinión
Acostumbrarse a jugar finales
Por Gilberto Pérez

Por Gilberto Pérez deportes@elterritorio.com.ar

Después de jugar las instancias decisivas por el Torneo del Interior en la primera parte de la década del 90 -que daban el boleto para la B Nacional-, los pasos posteriores de Guaraní no fueron satisfactorios. Lentamente entró en un laberinto prolongado y cuya salida se hizo dificultosa. Luego, la reestructuración de los torneos por parte del Consejo Federal en el 2004 -y el arribo de nuevos dirigentes- le abrió la puerta para regresar al Argentino B y desde allí apostar a la consolidación. Hubo un recorrido extenso, con planteles que -en la previa- sembraban expectativa, aunque en la mayoría de las casos ese cosquilleo que generaba una nueva temporada terminaba en desilusión. El primer quiebre fue a mediados de 2012. Después de casi 20 años la Franja volvió a jugar una final y ascendió al torneo Argentino A. Y dos años después llegó otro regalo: subió a la B Nacional. Es cierto que la permanencia en la segunda división fue una luna de miel. Y que participar del Regional Federal -por la desaparición del torneo Argentino B- demanda un esfuerzo extra. Pero esta final que Guaraní perdió -más allá del dolor- deja una reflexión. En siete años Villa Sarita equiparó las buenas con las malas. Y jugó instancias decisivas. Precisamente a eso debe acostumbrarse Guaraní: a jugar por cosas grandes. Porque cuanto más finales juegue, los logros, tarde o temprano, llegarán.


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