Se vive en Posadas una verdadera fiesta en el aire

Domingo 26 de mayo de 2019 | 00:00hs.
Victoria Bergunker

Por Victoria Bergunker interior@elterritorio.com.ar

El Aeroclub Posadas comenzó ayer sus festejos del 90 aniversario y lo hizo a lo grande. Decenas de pilotos de todo el país, Brasil y Paraguay se juntaron para compartir una misma pasión: volar. Además, miles de familias y grupos de amigos se acercaron a disfrutar de las diferentes actividades programadas para el evento que continúa hasta hoy.
Así, exposiciones, saltos de paracaidismo, vuelos acrobáticos y de bautismo (esta última actividad es la única rentada, con un costo de 1.000 pesos por persona) fueron el punto central de la emocionante jornada.
También hubo servicio de cantina y menú patriótico, con locro, empanadas y pastelitos para celebrar el 25 de mayo con el acompañamiento de bandas musicales.
En diálogo con El Territorio, Rubén Ángel González Glaría, integrante del consejo directivo del Aeroclub Posadas, recordó: “Se cumplen 90 años de la creación del Aeroclub, que nació en la ruta 213 por generación de un grupo de habitantes misioneros que quisieron implementar la aviación como medio de transporte, como necesidad de traslado de heridos y enfermos, porque en aquel entonces no había otra forma de llegar a los centros de salud”.
Por la tradicional entidad capitalina pasaron a lo largo de estos 90 años personalidades como Emilio Galián, Jerónimo Coutouné, Omar Ratti, Rosa Zacowski, Ernesto Grimm, Carlos Deperini y Luis Quaranta. 
Este último fue el primer aviador en Misiones, en tanto su reconocimiento público se debe más a un hecho histórico: promovió una colecta para comprar el primer avión sanitario del país de uso civil, siendo el único medio aeronáutico que aterrizó en el Hospital Madariaga entre las décadas del 30 y 40. 

La afición de volar
“Al principio da miedo como todas las cosas que uno no sabe, pero es una hermosa experiencia”, expresó el aficionado piloto posadeño, Martin Melnechuk. En su caso, hace cinco años que comenzó a transitar el mundo de la aviación.
Respecto de la celebración aniversario, comentó: “La idea de esto es mostrar a la población en general lo que hacemos, porque la gente muchas veces le tiene miedo pero esto es una cosa muy normal, muy sencilla, es como aprender a manejar un auto”.
En este sentido, reveló que “estar arriba del avión es una sensación de libertad, la visión que uno tiene del aire o del suelo es totalmente distinta porque uno está acostumbrado a ver las cosas en dos dimensiones, que es el suelo, pero cuando uno se va para arriba tiene la sensación de la tercera dimensión, que es la altura”.
Por eso invitó a la gente a que se sume y haga la experiencia, teniendo en cuenta que el evento sigue hasta hoy. “Este evento es un ejemplo de como es el ambiente aeronáutico: convoca, es lindo y muy sano”, resaltó.
Asimismo, el piloto Santiago Halac, quien egresó hace un año de la Escuela de Aviación, compartió la sensación de cada vuelo: “La experiencia de volar siempre es maravillosa, más si uno lo tiene como pasión. Cada despegue, cada vuelo y cada aterrizaje es siempre diferente y eso es lo que nos hace amar esta profesión”.
Por eso remarcó que “para el que quiere empezar a volar, si tiene la pasión, que lo haga. Sólo se tienen que acercar al Aeroclub, siempre hay alguien dispuesto a brindar información, inclusive pueden hacer vuelos de bautismo”.
Pablo Martín Patán fue uno de los apasionados que se animó a dar el primer salto y realizó el  mencionado vuelo de bautismo: “La experiencia fue hermosa, era lo que esperaba, es la primera vez que vuelo en avioneta. Mi idea es venir a estudiar para ser piloto, tengo ese sueño por cumplir y vine para ver si me gustaba y la verdad es que sí. Es hermoso”, dijo emocionado cuando este matutino le preguntó sobre la prueba.
Lo acompañó su pareja, Betania Delgado, quien confesó entre risas que le gustó, “aunque me dio un poquito de miedo al principio”.
Actualmente la Escuela de Aviación tiene tres cursos: piloto privado, piloto comercial e instructor de vuelo.
El día transcurrió en un ambiente cálido y el predio colmado de visitantes, principalmente familias. Algunos con silleta y mate, otros con mantas y algunos, más improvisados, pero todos llegaron motivados de ver un espectáculo, volar o simplemente posar para una fotografía al lado de una avioneta por primera vez.
La celebración a cielo abierto se extiende hasta hoy con entrada libre y gratuita de 8 a 18.30 y se ingresa por la avenida Ulises López que lleva al nuevo Puerto de Posadas. El cierre hoy, al igual que ayer, tendrá un show musical.

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