Se hace camino al jugar

Martes 30 de junio de 2020 | 07:00hs.
Cuando Matías Schmied (23) finalizó el secundario, dejó su Puerto Rico natal para estudiar dibujo en Buenos Aires. Quería ser historietista pero se fue adentrando en el universo de la programación de videojuegos. Recientemente lanzó Evan’s Remains, algo así como Los rastros de Evan, una aventura de misterio que combina puzzles con elementos de novela visual y animé.
El juego, que es su sexta creación, tiene gran aceptación entre los gamers, está traducido a varios idiomas y se vende muy bien en Japón, “quizás por su estética que tiene que ver con los cómics y porque tiene un guión con mucha historia”, contó el joven desarrollador en una entrevista con el programa Acá te lo contamos, de Radioactiva 100.7. 
En tanto, relató que se fue de la provincia hace unos cinco años y que actualmente vive en La Plata, donde pasa la cuarentena haciendo bocetos y apuntando ideas. 
Sus padres Daniel y Mabel viven en Puerto Rico y tiene dos hermanos.
Al llegar a la capital del país inició una carrera universitaria pero el desarraigo se hizo sentir y a los años migró a La Plata y se inscribió en la Facultad de Artes, luego se empleó en un estudio de videojuegos, entonces el rompecabezas tomó forma. 
“Hice la secundaria en el Instituto San Alberto Magno de Puerto Rico, siempre me gustó dibujar, primero quería ser historietista, estudié en Buenos Aires pero no me hallaba. Como tenía amigos en La Plata me mudé y acá me adapté mejor, cursé la facultad, no la terminé porque empecé a trabajar, pero cada cosa que fui estudiando, aprendiendo en todos estos años me fueron sirviendo en mi trabajo”, explicó.
Si bien contenidos y procedimientos sirvieron de mucho, su carrera como desarrollador de videojuegos la formó de manera autodidacta. “Yo estudié dibujo, cómo hacer un guión y otras técnicas en la facultad, pero todo lo que es programación, lo que el sonido, la trama de un videojuego lo aprendí investigando, viendo en internet contenidos, también preguntando a personas que están en el rubro”.

Proyecto exitoso
Evan’s Remains es un juego que dura unas cuatro a cinco horas y que propone al jugador resolver unas pistas a modo de acertijo, de esta manera lo necesario para avanzar es la habilidad para deducir desde la lógica el proceder correcto.
“Me gustan los juegos con narrativa, le presto atención a eso, me parece que es algo que atrapa el guión del juego, lo que se propone a los jugadores. En este caso, la historia siempre finaliza de la misma manera y el desafío es lograr armar el rompecabezas”, consignó. 
Acerca de los pilares en la diagramación de videojuegos enumeró, “los elementos importantes son la programación, el diseño de sonido-música, el diseño y el arte-animación”, y añadió, “para desarrollar un juego no necesariamente tenés que hacer todo solo, en general se trabaja en equipo pero yo como desarrollador independiente en general hago todo”.   

Desafío
Schmied entendió que es un desafío lograr que youtubers prueben un juego y, de allí que una propuesta llegue a la masividad.
“Estamos hablando de un universo enorme, con muchísimos contenidos, con material todo el tiempo, entonces estoy muy contento con las repercusiones de este juego, porque logró recaudar más de lo que llevó elaborarlo, tuve el apoyo de la publisher Whitethorn Digital, que llevó el juego a las consolas y PC”. 
Un publisher sería algo así como una editorial para un escritor, aclaró. Además, contó con la colaboración del estudio Avix Games.
“Yo trabajo de desarrollador y con eso pago el alquiler, vivo, es posible y viable como empleo. A  los chicos que sueñan con hacer su videojuego yo les diría que se puede, que sigan adelante, que investiguen. Es un camino difícil pero posible. En internet hay un montón de información disponible y gratuita. Acérquense a personas que sepan y pregunten, aprendan, imaginen. En mi experiencia a hacer un juego se aprende en el proceso, probando, jugando, es práctica y creatividad”, concluyó.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina