Ronny Mujica: “Salí de una burbuja que estaba a punto de estallar”

Lunes 24 de febrero de 2020 | 05:00hs.
Por estos días trabaja en el taller de asistencia técnica.
Victoria Bergunker

Por Victoria Bergunker interior@elterritorio.com.ar

Ronny Mujica (26) se fue de Venezuela hace más de un año debido a la enorme crisis social, política y económica que atraviesa su país. Como tantos otros, emprendió el viaje sin mirar atrás pensando que todo sería mejor, pero en el camino se topó con situaciones que lo llevaron a querer regresar. Hoy solo piensa en abrazar a su familia, a pesar de saber que allá la situación sigue siendo la misma.

“Salí de Venezuela buscando oportunidades de trabajo”, comenzó su relato en diálogo con El Territorio. Primero llegó a Colombia, -donde vive su madre- país que en los últimos años recibió una ola de casi dos millones de inmigrantes venezolanos.

“Estuve en Bogotá y luego comencé a trabajar en Cali, pero me di cuenta que me estaba exponiendo a mucho peligro, incluso estuve a punto de perder la vida”, recordó. Ronny era cobrador de “gota a gota”, un sistema de préstamos rápidos a cambio de altas tasas de interés, sin trámites ni requisitos, pero tampoco garantías. Esta actividad tiene décadas de existencia y es legal en muchos países, pero comenzó a preocupar a las policías de Latinoamérica por los delitos asociados a ella. “Los policías me paraban y me decían que busque otro trabajo, que era peligroso”, dijo Ronny.

Tras un tiempo llegó a Quito, Ecuador, donde comenzó en un taller pero al poco tiempo terminó vendiendo rosas en los semáforos. Los empleos que le ofrecían eran temporales, los contratos no duraban más de dos meses, por lo que decidió buscar suerte en otro lado. “Los pescadores me decían que podía ganar bien estando unos meses mar adentro, pero no podía esperar más”.

Su llegada a la Argentina

“Seguí avanzando, pasé Perú de largo y lo mismo hice con Bolivia. Mi idea era entrar a Uruguay y estabilizarme allí pero conocí un compañero argentino que me dijo que me quedara unos días en su casa, él vivía en Buenos Aires”, explicó.

De allí llegó a Liniers, donde pudo juntar unos pesos e invirtió en un negocio propio: comenzó a vender anteojos, tarea con la que podía mantenerse estable. Todo parecía haber dado un giro, pero entonces fue víctima de un robo que se llevó toda esperanza. “Me interceptaron, me golpearon y se llevaron todo mi dinero”, lamentó.

Para ese momento ya había tomado la decisión de volver a Venezuela a cualquier precio. “En eso me escribió una compañera venezolana que hice en Buenos Aires y ella me habló sobre este lugar, me dijo que había un grupo de nombre Arepa Viva en Posadas”, comentó. Ronny lleva poco más de una semana en la capital misionera, donde fue asistido por este grupo dedicado a la asistencia para migrantes y refugiados.

José León Toro Mejías, referente de venezolanos en la tierra colorada, expresó: “Él viene emocional y físicamente muy comprometido, estaba muy mal alimentado, se dormía en cualquier parte, pero se está recuperando. Lo entrevistó nuestro psicólogo y llegamos a la conclusión de que había que ayudarlo a volver”.

En este sentido, manifestó que “para nosotros es contradictorio porque de allá (Venezuela) venimos todos, pero conversamos mucho y su postura es inamovible. Su experiencia le ha hecho renunciar a la idea de quedarse afuera”. Por eso en los últimos días lanzaron una campaña para reunir el dinero suficiente para vuelva con su familia.

En un principio la idea era que viaje en avión, pero debido a los altos costos comenzaron a evaluar la posibilidad de ayudarlo a irse vía terrestre y marítima. Actualmente Ronny está trabajando en el taller de asistencia técnica que tiene el grupo y los pocos pesos que gana los va guardando para su regreso. 
“Ahora quiero ver a mi familia, pero no me arrepiento de nada porque siempre he estado pidiéndole a Dios, salí de una burbuja que estaba a punto de estallar, conocí culturas y personas diferentes. Pasé por muchos momentos críticos pero continué adelante y pensando en positivo siempre”, concluyó Ronny.
Según especificó Toro Mejías, actualmente residen en Misiones unos 500 venezolanos. 

Cómo colaborar

Para quienes deseen colaborar, pueden hacerlo dirigiéndose a la congregación San Pedro de la Iglesia Luterana, entidad que asiste a Arepa Viva y está ubicada en calle Entre Ríos 2367. El número de contacto es 3764 433518. Además, la fundación de venezolanos está a disposición en avenida Las Américas y calle Doctor Sabin, en el barrio Don Santiago de Garupá. En este caso los teléfonos de contacto son 3751649425 y 3764239822.


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