Resucitadores de objetos

Jueves 23 de julio de 2020 | 02:00hs.
Agustina Rella

Por Agustina Rella sociedad@elterritorio.com.ar

“Todo se puede reparar, todo se puede recuperar”, resaltaron Alfredo y Sergio González, al frente de la tapicería que lleva el nombre y la herencia familiar desde hace 64 años en la chacra 225 de Posadas.

Sillas agujereadas, descoloridas, sillones rasgados, patas rotas, respaldos endebles, volantes y asientos de auto gastados, alfombras deshilachadas son sólo algunas de las cosas que dejan como nuevas en este espacio, que ahora está dentro de la lista de reparadores que inició Vecino Sustentable para reivindicar numerosos e ilustres oficios.

Modistas, zapateros, reparación de juguetes, electrodomésticos, sillas plegables, celulares, elementos metálicos (como pavas, manijas, ollas), bicicletas, anteojos, se suman a la guía de 90 trabajadores que reunió la ONG.

Así, con un solo click al link de Google Maps que diseñó Vecino con la referencia de cada oficio y las respectivas direcciones, se puede  hacer un aporte a la ecología y al bolsillo, dando más vida útil a cientos de objetos que, de otra forma, irían a parar a la basura.

Sobre cómo surgió la propuesta, Fernando Santacruz, referente de la ONG explicó que tras verse confinados y con los ecopuntos cerrados por 100 días, decidieron hacer hincapié (además de reducir, reutilizar y reciclar) en la cuarta R: reparar. “Es la oportunidad para concientizar y revalorizar a los reparadores, que vienen trabajando de manera anónima y quizás sin una mirada ambiental. Es poner en valor el trabajo que venían haciendo muchas personas”, subrayó el joven.

En este sentido, alegó que si bien para muchas personas servirá para reconectar con trabajadores de sus barrios: aquel zapatero al que le perdieron el rastro o la modista que puede sacar al guardarropas de un apuro, también hay perlitas por descubrir como La Recicletería, que hace soldaduras y arreglos importantes de bicicletas o la iniciativa del Club de Leones Posadas Ramón Madariaga, que repara anteojos para donar. Aunque este proyecto lleva un tiempo en ejecución, cobró gran notoriedad junto a la publicación de Vecino.

En esta línea, en los reabiertos ecopuntos, que funcionan con protocolos nuevos y específicos, ahora se pueden acercar anteojos, y sus estuches, para ser enviados al citado Club de Leones.

Además, otros elementos de descarte se adosan a la conocida grilla de frascos, cartón, plásticos: placas de radiografía (que serán usadas para emprendimientos artísticos) y tetra briks limpios y secos (con los que la ONG Huella Verde quiere construir placas térmicas para techos, de manera solidaria).

A su vez, la expansión de la conciencia ambiental va dando sus frutos con aliados en Iguazú (ver En Iguazú...) y en Candelaria, donde una docente comenzará la tarea de replicar estas acciones la semana que viene.

“La idea es poder abrir la mayor cantidad de ecopuntos. Lo ideal sería que haya uno por barrio. Además, hay mucho interés en los municipios y nosotros, en lo posible, tratamos de apoyar. Cualquier vecino u ONG puede hacer esta labor. Estamos a disposición para apoyarlos”, remarcó Santacruz.

Una nueva vida
Maderas, telas, lijas, cueros, cola adhesiva, goma espuma y mucho más se encuentra en la tapicería de los González, donde  variedad de muebles entran en ‘coma’ o totalmente ‘muertos’ y en una o dos semanas de ‘terapia’ pueden vuelven al ruedo con más brillo que nunca. Minuciosa atención al detalle hace que el trabajo de reparar, en especial objetos antiquísimos, parezca más complejo incluso que el de fabricarlos desde cero.

Tras el parate por la cuarentena, el negocio reabrió junto a todos los comercios en Posadas. “Nos estamos reponiendo”, contó Alfredo González, que aprendió el oficio de su padre y se lo enseñó a su hijo Sergio. Un pequeño nieto asoma en el escenario como próximo encargado.

Si bien durante el último tiempo solían tener muchos trabajos enfocados a los automóviles (también hacen encargos sobre motos y lanchas), hoy los juegos de living comedor son la estrella.

“Estando más la familia en la casa, comenzó a ver las necesidades del hogar y por eso se retapizó ahora más livings que autos, por ejemplo”, graficó Alfredo, al tiempo que entendió que “se recicla mucho más ahora” porque además de alargar la vida del mueble, implica un ahorro y una ganancia en calidad ya que consideró que los materiales antiguos como maderas nobles son más firmes y duraderos. “Siempre hay un sillón del abuelo que querés guardar”, entendió, aportando también el factor sentimental.

Con la pandemia como excusa para repensar nuestras formas de producir y consumir, hoy se revaloriza más que nunca la cultura de la reparación porque evita el descarte, el consumo exagerado y porque sobre todo nos reconecta con aquello que creíamos perdido.

En Iguazú apuestan a la economía circular

Las botellas de amor, un clásico que se mudó a las Cataratas.
El grupo de Vecino Sustentable Iguazú, conformado en el mes de febrero y compuesto en su mayoría por mujeres, está trabajando en la Ciudad de las Cataratas replicando las acciones del grupo que nació en Posadas  en 2018 y buscaba en primera instancia concientizar sobre la necesidad de reciclar y reutilizar los productos.

Si bien el objetivo principal del grupo es estimular a los vecinos de Puerto Iguazú al cuidado del medioambiente con, por ejemplo, la colecta de colillas de cigarrillos de la vía publica, también sumaron las botellas de amor (rellenas de plásticos, que de otra manera serían desechables), ladrillos ecológicos y la separación de residuos en los domicilios.

Ahora, durante la cuarentena han notado que muchas personas utilizan ciertos materiales para la elaboración de artesanías y por lo tanto se dispusieron a hacer una lista de personas que podrían disponer de esa materia prima, pero que la mayoría desechaba, y así entregarla a los artistas y agregar una acción más para cuidar el medioambiente.

“Esto surgió la semana pasada y elaboramos la lista que la difundimos por WhatsApp”, arrancó contando Camila Cabanes, una de las referentes del grupo, “automáticamente mucha gente que no conocíamos que tiene los materiales o que los usa se comunicó con nosotros para colaborar” relató Camila.

El objetivo es actualizar las listas una vez por semana y de esta forma la agrupación Vecino Sustentable podrá ser el canal para estimular la economía circular, beneficiando no solo a los que necesitan los materiales, si no también al medio ambiente que ya no recibirá esos desechos.

“Es un ganar-ganar en todos los ámbitos. En la lista tenemos personas que usan frascos, cartones, recipientes de telgopor como de helados, latas, tapitas entre otras cosas. Cuando publicamos la lista, se comunicaron con nosotros personas que desconocíamos que hacen cosas muy buenas en un ámbito solidario” recalcó Cabanes.

El grupo Vecino Sustentable, aunque se mantiene activo, comenzará a trabajar más enérgicamente cuando finalice el aislamiento y las actividades se normalicen. “Tenemos muchos proyectos, pero todo está paralizado por la pandemia. Pero esperamos poder volver pronto a trabajar en el cuidado del medioambiente” cerró Cabanes.

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