Resguardar a los perros de los cohetes

Martes 10 de diciembre de 2019
Jensen explicó que no se debe acariciar al perro cuando tiene miedo porque se refuerza esa actitud. | Foto: Nicolás Oliynek
Cada vez más organizaciones que trabajan con trastornos del espectro autista, colectivos animalistas y especialistas en ambiente concientizan sobre los efectos negativos del uso de pirotecnia de estruendo, tan extendido en cercanías de las fiestas de fin de año.
Y aunque un buen porcentaje de la población está modificando la costumbre de celebrar con bombas sonoras y hay legislaciones aisladas que regulan su utilización, el cambio aún no es suficiente ni tampoco se denota una decisión política firme que juegue a favor de una Navidad amigable y que incluya a todos.
Para el caso de las mascotas, que sufren terror y ansiedad a causa de las explosiones, El Territorio dialogó con Érica Jensen, veterinaria y especialista en etología, que dio algunos consejos para mitigar los síntomas asociados al miedo o tratarlos y evitar lesiones en perros.

Origen del miedo
“Los perros tienen una capacidad auditiva mayor, entonces los ruidos, que para nosotros no son tan fuertes o son imperceptibles, a ellos los afecta. Y el miedo tiene que ver más que nada con el aprendizaje. Hay perros que no tienen miedo a la pirotecnia, otros que se asustan pero se quedan tranquilos en un lugar seguro y están los que realmente padecen fobia”, distinguió.
Para el último grupo, es decir los canes con terror o fobia, las manifestaciones clínicas van de hipersalivación, taquicardia, aumento de la frecuencia respiratoria (taquipnea) y también la frecuencia cardíaca a falta de apetito, entre otros.
“Estos animales sufren mucho, es común que quieran escapar, hay perros que por la desesperación rompen una ventana o una puerta, se cortan con los vidrios, se extravían o salen a la calle y les puede chocar un vehículo”, describió sobre el cuadro real de desesperación que atraviesan los perros al exponerlos al ruido de cohetería.
La profesional indicó además, que en esta época, con frecuencia los propietarios llegan al consultorio y alegan que las fiestas las pasan solos o que no pueden salir de sus casas porque sus perros tienen miedo. Y refirió que lo ideal es atender al comportamiento del animal y saber que “todo es tratable y prevenible y es el veterinario el que dará las pautas a seguir”.
De esta manera, Jensen, que es una estudiosa del comportamiento animal, dijo “el miedo o la fobia se trata, aunque en esta época ya es difícil el abordaje porque estamos con los estímulos, que son los cohetes, todo el día”.
Hay así soluciones en el corto y en el largo plazo, aportó.
Para los perros que tienen miedo moderado o son poco reactivos al ruido, basta con ofrecerles un lugar seguro, con agua y comida, siempre dentro de la casa. Si se quedarán solos, dejar la luz encendida y la tele o la radio. En los casos en que haya más perros en la casa, que estén todos juntos. Es mucho mejor si se le destina un espacio aislado, como una habitación.
“Nunca hay que dejarlos en el patio o atados, porque tienen riesgo de ahorcamiento. Debemos entender que el animal sufre muchísimo, está desesperado y su deseo es escapar de eso que lo aterra”, insistió.
En tanto, para los canes más temerosos, “lo ideal en el tema de la fobia es una terapia, pero con anterioridad a los estímulos, que son los cohetes. Se llama terapia de habituación. Son sesiones en las que se hace lo que se conocemos como terapia de inundación y así se los va habituando y amigando con ese sonido que tanto temor les genera, eso sería una solución a largo plazo y lleva un tiempo”, conceptualizó.
La respuesta más rápida que podemos dar a los amigos caninos que padecen en temporada de pirotecnia es la medicación. “Medicar es una solución para evitar que sufran tanto y que se lastimen, suelen presentarse en gotas o pastillas y las debe indicar un veterinario teniendo en cuenta la edad, peso y estado general del animal, son para casos puntuales”.
Por último, remarcó que hay una actitud que muchas personas realizan al ver a sus perros con miedo y que no es para nada recomendable. “Cuando el perro tiene miedo del cohete y viene a buscarnos, lo que primero solemos hacer es querer acariciarlos o levantarlos a upa para protegerlos. Sin embargo, si hacemos esto, no los estamos ayudando, sólo estamos diciéndoles que está bien que sientan miedo, estamos reforzando ese sentimiento de angustia”, y finalizó: “Lo mejor es darles un lugar seguro y no prestarles tanta atención, dejar que pase el momento”.


Pirotecnia cero

En Argentina está vigente la ley 24.304, que regula el comercio de pirotecnia y prohíbe su venta a menores de edad.
Sin embargo, en la última década se presentaron varios proyectos para prohibir su uso, aunque ninguno prosperó.
El 2 de diciembre se lanzó por segundo año consecutivo el proyecto de una ley nacional de Pirotecnia Cero presentado por el diputado Eduardo Bucca junto a Apadea (Asociación Argentina de Padres de Autistas) y otras asociaciones civiles y profesionales especializados. La normativa que está en el Congreso tiene como propósito regular el uso de pirotecnia sonora y solicitar que se respete el derecho a la salud de las personas dentro del Trastorno del Espectro Autista como así también de niños, adultos mayores y animales y el cuidado del medio ambiente.
En tanto, en Misiones, hay varios municipios que regulan y prohíben el uso de cohetería de estruendo, aunque su cumplimiento no es 100 por ciento efectivo. A la vez, espera su tratamiento un proyecto de pirotecnia cero para la provincia, iniciativa del diputado provincial Isaac Lenguaza.

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