Rechazaron excarcelar a un condenado por el caso Wu

Viernes 29 de noviembre de 2019 | 03:00hs.
El comerciante chino secuestrado en 2016 estuvo 13 horas cautivo en una casa de San Isidro
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

Alexis Maximiliano Puchalski, uno de los seis condenados por el secuestro del comerciante chino Daniel Wu, cometido en agosto de 2016, volvió a recibir un revés de parte de la Justicia Federal. 
Es que la defensa del sujeto, que en diciembre pasado recibió una pena de diez años de prisión en su contra, presentó un pedido de excarcelación que ahora fue rechazado. 
En el pedido, la madre del condenado dejaba asentado que aportaba su domicilio como lugar para que su hijo quede alojado bajo la modalidad que las autoridades al frente del caso consideren pertinentes y argumentaba que “teniendo en cuenta la inexistencia de riesgo procesal, por tener Puchalski Alexis residencia constatada en el país y sobradas condiciones personales de arraigo, no existen razones que permitan inferir la inconveniencia para que en lo inmediato se le otorgue la excarcelación peticionada bajo alguna de las medidas coercitivas enumeradas”. 
Ante esta presentación, el Tribunal Federal de Posadas corrió vista del expediente a la Fiscalía Federal para que opine al respecto de la procedencia del beneficio o no y la respuesta fue contundente: “El beneficio solicitado resulta improcedente”. 
A la hora de opinar en forma negativa al pedido, la Fiscalía tuvo en cuenta tres aspectos clave: la gravedad del delito, la severidad de la pena impuesta y el tiempo que el sujeto se mantuvo oculto de la Policía después del hecho. 
“He de resaltar la gravedad del delito y la severidad de la pena prevista para el delito que se le reprocha al causante y a la que ha sido condenado en la sentencia aludida que, si bien no se encuentra firme, es evidente que el principio de inocencia del que goza Puchalski ha quedado reducido y debilitado frente a la sentencia condenatoria dictada a su respecto, por lo que en este contexto la probabilidad de que el imputado intente evadir la acción de la Justicia ante el pronóstico de la confirmación de la condena impuesta, se robustece más aún”, se consigna en la resolución recientemente publicada en el Centro de Información Judicial (CIJ).
En otro fragmento del voto de la Fiscalía se argumenta que “siendo además que se logró la detención de Puchalski luego de una intensa búsqueda de parte de las fuerzas de seguridad de esta ciudad, las cuales ante la renuencia esgrimida por el acusado, se vieron obligadas a irradiar una alerta policial, logrando su fruto mediante la aprehensión del nombrado tiempo después, permitiéndome pronosticar, que habrá de sustraerse al llamado judicial si recupera su libertad, por lo que deviene imprescindible mantener el estado de detención del condenado”. 
Ante todo esto, los magistrados del Tribunal Federal analizaron los planteos y argumentos esgrimidos para luego tomar la decisión final de no hacer lugar al pedido y, de esta manera, mantener tras las rejas a Puchalski, que actualmente se encuentra alojado en la Unidad Penal I de Loreto. 
Puchalski, al igual que los otros cinco implicados en el caso, debía sentarse en el banquillo de los acusados en septiembre del año pasado y responder por el delito de secuestro exorsivo agravado por la intervención de tres o más personas. 
Sin embargo, el debate no alcanzó a realizarse debido a que los implicados decidieron reconocer su responsabilidad y firmaron un juicio abreviado por diez años de prisión, acuerdo que luego fue homologado por el tribunal pero la sentencia aún no está firme. 
Los restantes involucrados son Adán Alcides Rojas, Lin “Ale” Shihua, el soldado Maximiliano Penayo y los hermanos Alejandro y Fernando Senesoopha.

El caso
De acuerdo a la reconstrucción efectuada por la fiscalía de instrucción, la víctima fue secuestrado el 16 de agosto de 2016 cerca de la medianoche.
Sus captores lo tomaron cautivo en la costanera del Acceso Oeste, hacia donde había ido tras acordar un encuentro íntimo con una mujer.
En ese lugar, Wu fue abordado por Penayo y Rojas, quienes lo redujeron para llevárselo cautivo dentro de un vehículo. De ahí, fue trasladado hasta una casa de San Isidro que había sido alquilada por Shihua y Penayo exclusivamente para perpetrar el hecho. Allí estaban Fernando Senesoopha y Puchalski.
Wu fue metido en la vivienda y allí quedo maniatado, hasta que al menos 13 horas después pudo soltarse y huir.
Su padre recibió al menos tres llamados extorsivos en el cual negociaban el pago del rescate, cuyo monto empezó en 500.000 dólares y quedó en 200.000 pesos. El pago estuvo a punto de concretarse, ya que el padre llevó el bolso con el dinero pero nadie pasó a retirarlo.
El escape de la víctima luego activó una investigación en la cual uno a uno fueron cayendo los acusados. 

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