Premios Grammy bien empoderados

Martes 12 de febrero de 2019
La noche del domingo, la entrega de los premios Grammy se convirtió una vez más en la fiesta de la música, de la moda pero con hincapié en las reivindicaciones y de los alegatos. El discurso sobre la salud mental de Lady Gaga, que levantó aplausos, tuvo lugar después de una de las imágenes más poderosas que se recuerdan de estos premios, una fotografía que ha dado la vuelta al mundo: la presencia en el escenario de cinco mujeres claves de la industria del entretenimiento, pero también de la política. Ellas eran la propia Lady Gaga, la cantante y compositora Alicia Keys, la también cantante y actriz Jennifer Lopez, la actriz y productora Jada Pinkett Smith y la sorpresa de la noche: Michelle Obama.
La ex primera dama de Estados Unidos apareció junto a las cuatro artistas para abrir la gala. Las cinco dieron una imagen de cercanía y amistad y además hablaron de la importancia que la música ha tenido en sus vidas.
“Cuando querés decir algo con una intención, lo decís con una canción”, contaba Keys. “Esto es una celebración. ¿No creen que he llegado hasta aquí yo sola? ¿Puedo traer a algunas de mis hermanas aquí esta noche?”, preguntaba Keys al público asistente tras casi tres minutos de introducción. Las puertas se abrían y aparecían Lopez, Pinkett Smith, Gaga y Obama agrradas de la mano.
Abrazadas y besándose entre ellas, cada una dio un potente discurso. “Dijeron que era rara. Que mi imagen, mis elecciones, mi música, no funcionarían”, arrancó Gaga, vestida con un vestido largo y plateado de Celine. “Pero la música me dijo que no los escuchara. La música se metió en mis oídos, mis manos, mi voz, mi alma, y me llevó hasta ustedes y a mis pequeños monstruos, que tanto amo”.
“Volviendo al Bronx, la música me dio una razón para bailar”, dijo López “y me llevó de bailar en el barrio a un nivel más alto, incluso a la pantalla grande. Me recuerda de dónde vengo, pero también a todos los lugares a los que puedo llegar. La música es el único lugar en el que me siento realmente libre”, contó la neoyorquina, con un inmenso sombrero y vestida por Ralph&Russo. Mientras, Jada Pinkett Smith aseguró que la música es el lugar “donde expresamos nuestro dolor, poder y progreso, tanto si la creamos como si simplemente la disfrutamos”. “Pero lo que sé es que cada voz que oímos merece ser honrada y respetada”, dijo, vestida con un diseño lleno de plumas, mientras sus compañeras decían: “¡Amén!”.
La última en participar en la charla fue Michelle Obama, que nada más empezar su discurso arrancó  aplausos entre el público. “Desde las grabaciones de la Motown...”, arrancó, sin poder continuar a causa de los vítores de los asistentes. “¡Que tenemos que hacer una gala!”, bromeaba, intentando seguir, ataviada con un traje de blazer y pantalón en plata oscura de Sachin&Babi.
“Desde las grabaciones de la Motown que viví en el sur a las canciones de quienes gobiernan el mundo [en una referencia a Run The World (Girls), la canción y alegato feminista de Beyoncé] que me llenaron de energía en la última década, la música siempre me ha ayudado a contar mi historia y sé que eso es cierto para todas aquí. Si nos gusta el country, el rap o el rock, la música nos ayuda a compartir nuestra historia, nuestra dignidad, nuestras penas, nuestras esperanzas y alegrías. Nos ayuda a escuchar al otro, a invitar al otro. La música nos enseña que todos importamos, cada historia, cada voz, cada nota, cada canción. ¿Verdad, señoras?”, concluyó, con un aplauso.
”No hay nada mejor que esto”, afirmó Keys, que estaba a cargo de la conducción del evento, “celebrar la grandeza del otro, de todos, a través de la música”. Agarradas entre todas, con los ojos cerrados, la anfitriona de la gala aseguraba estar “intentando interiorizar todo”. “Gracias por su luz, su mensaje. Adoro su hermandad, los quiero muchísimo”. 

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina