Pozo Azul reclamó justicia por la golpiza a un discapacitado

Sábado 11 de enero de 2020 | 01:00hs.
De la marcha participaron familiares, amigos y vecinos de Pozo Azul que conocen a la víctima. | Foto: Carina Martínez
El pueblo de Pozo Azul salió a las calles ayer para pedir justicia por la brutal golpiza que sufrió un hombre con discapacidad a manos de un uniformado policial que estaba de vacaciones en la localidad al momento del hecho.

Exactamente una semana después del hecho, familiares, amigos y conocidos de Alberto César Olivera (38), más conocido como Betito, decidieron realizar una marcha para manifestar su disconformidad ante lo sucedido.

Tal como informó este matutino a mediados de semana, el hecho ocurrió el 3 de enero, en un terreno baldío ubicado en cercanías a la vivienda donde el efectivo policial apuntado estaba vacacionando junto a su familia.

Aparentemente, Betito, que además de ser sordomudo también padece discapacidad mental, fue encontrado allí por el efectivo que comenzó a agredirlo con un chicote de cuero, además de golpearlo y arrojarlo varias veces contra un muro del lugar.

El hecho generó indignación y repudio en todo el pueblo, ya la víctima es muy conocida en la localidad y todos coinciden en que se trata de una persona totalmente inofensiva y que jamás protagonizó inconveniente alguno.

La marcha

Tal como estaba previsto, la marcha de ayer comenzó cerca de las 7 de la mañana. El recorrido arrancó en la vivienda de la víctima y culminó frente a la comisaría local, al tiempo que también se movilizaron hasta el Juzgado de Paz.

De la movilización participaron amigos, familiares y hasta el propio Betito, quien estuvo en compañía de sus padres Jorge Olivera y Madgalena Rodríguez, quienes realizaron la correspondiente denuncia del hecho.

“Justicia para Alberto Olivera, persona especial, no sabe defenderse” y “su golpeador no puede quedar impune”, se leía en las pancartas de los presentes.
“Nosotros lo único que pedimos es que esta persona sea alejada de su cargo. Nada justifica el accionar del policía, tanto yo pero mucho más mi esposa, estamos muy dolidos de verlo así”, expresó Jorge Olivera, el padre de Betito, al dialogar con este matutino durante la movilización.

Al tiempo que añadió que “queremos justicia. No nos sirve la plata que el policía le ofreció a mi esposa. Nada aliviará el dolor que sentimos en el corazón”. 
En lo que respecta al proceso judicial, fuentes consultadas indicaron que la madre de la víctima realizó la denuncia de la cual ahora se instruye el sumario judicial N° 01/20, caratulado como lesiones leves, e interviene el Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente.

Sin embargo, la familia se mostró disconforme con la carátula de la causa, dado que consideran que la agresión fue de carácter grave y lo justifican al apuntar las marcas que Betito aún presenta en el cuerpo, entre ellos un ojo que aún tiene coágulos de sangre.

El apuntado fue identificado como Guillermo P. (30), el cual es cabo primero de la Policía de Misiones, según indicaron las mismas fuentes.

El jefe de la fuerza provincial, el comisario general José Mazur, estuvo en la zona ayer y en ese marco dialogó con este matutino  e indicó que “se han tomado todas las medidas en la parte judicial y administrativa. En la parte judicial se puso todo a disposición del Juzgado, todos los elementos necesarios para que el juez pueda valorar la sanción penal que pueda o no tener ese personal,  y en la parte policial el sumario administrativo con todas las sanciones que le puedan corresponder en su momento”.

El caso
El hecho se conoció el viernes de la semana pasada, cerca de las 16, cuando Betito regresó antes que su padre de la chacra y en esa instancia fue encontrado malherido por uno de sus hermanos.

“Mi hijo es deficiente mental, pero jamás hizo nada a nadie. Él volvió de la chacra y quedó mirando desde el terreno baldío, sentadito ahí, cerca del muro, no estaba en la casa de nadie, cuando de repente este hombre le saltó, le pegó con un chicote trenzado de cuero. Le golpeó mucho la cabeza contra un muro, todos los chicos vieron lo que este policía hizo. Mi señora fue a la comisaría y yo fui con él al Samic de Eldorado”, expresó Jorge Olivera, padre de la víctima.
Quienes estuvieron en cercanías al lugar del hecho indicaron que “después de que le golpeó al punto de que la cara estaba cubierta de sangre, le dio una palangana con agua para que se lavara la cara y se burlaba de él. Betito es un vecino más que nunca molesto a nadie”. 

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