Posadas: a punta de cuchillo, le roban $100.000 a jubilado

Domingo 1 de diciembre de 2019 | 10:30hs.
Agustín Mazo

Por Agustín Mazo fojacero@elterritorio.com.ar

Un jubilado de 71 años resultó con una gran cantidad de cortes en distintas partes del cuerpo durante la madrugada de ayer al ser sorprendido dentro de su habitación por un delincuente que, a punta de cuchillo y a cara descubierta, lo atacó mientras dormía y le sustrajo cerca de 100.000 pesos en efectivo que tenía guardado en una caja.
Desde la familia de la víctima apuntaron la responsabilidad del robo a un grupo de vecinos que viven frente a la vivienda del anciano y que -según ellos- desde el comercio que tienen sobre la avenida San Martín habría dado información precisa a delincuentes de cómo y cuándo concretar el ilícito.
El ataque tuvo como destinatario a Mario Alberto Sotelo (71), conocido en el barrio por dedicarse durante muchos años a la venta de quinielas y que en la actualidad ayuda en un pequeño emprendimiento comercial a su hija Noelia.
Justamente fue Noelia quién dialogó con El Territorio y no ocultó su indignación por el salvaje ataque, además de su preocupación por la salud de su papá.
De acuerdo a la reconstrucción que dio la mujer a este medio, Sotelo fue sorprendido cerca de las 2.15 mientras dormía en su cuarto y hasta allí ingresó un muchacho de contextura delgada, que ocultaba parte de su rostro con una gorra y que sobre sus espaldas llevaba una mochila.
Para poder acceder al inmueble, el ladrón habría utilizado un hierro como palanca sobre una de las puertas de acceso y mediante patadas no tardó en vulnerar dicho portal.
“Mi papá tuvo dos ACV y está medicado. Él estaba adentro y cuando escuchó el ruido abrió el ojo y tenía el cuchillo justo a la altura del cuello”, recordó Noelia, quien también comentó que el ladrón aparentemente sabía muy bien que el dueño de casa guardaba una importante suma de dinero dentro de su habitación.
Sobre la secuencia del ataque la entrevistada contó que “el muchacho le dijo que quería la plata, él le dijo ‘no tengo plata’ y el tipo le respondió ‘si tenés’”.
“El tipo le tiraba puñaladas y mi papá se cubría con la mano. Cuando el muchacho se dio vuelta y vio el cajón con candado ahí mi papá salió corriendo hacia fuera de la casa y es cuando yo escucho y pido auxilio. Después yo vengo y salto el muro y cuando caigo veo al ladrón corriendo y veo que tira la caja”.
En medio de esa situación, el delincuente aprovechó que Mario estaba indefenso en el piso y lo atacó nuevamente, pero esta vez con patadas.
Sobre esto último, Noelia reconoció que de no ser por la intervención de dos personas que pasaban por la avenida en ese momento -y que al ver el ataque pusieron en fuga al ladrón- la vida de su padre pudo haber corrido aún más peligro.
“Las heridas de arma blanca por suerte fueron superficiales. Para mi fue entregado porque vinieron y sabían bien dónde estaba la plata, sabían cómo entrar. Reventaron una puerta con un hierro”.

Fuerte acusación
En una parte de su relato Noelia fue más que contundente a la hora de apuntar la complicidad en el ataque a sus vecinos de enfrente y, si bien espera confirmar sus sospechas mediante el aporte de cámaras de seguridad de la zona, está más convencida de que su teoría es acertada.
Siempre desde el relato de la mujer, los apuntados tienen antecedentes con la Policía y en más de una oportunidad causaron molestias a la familia Sotelo. 
“El que me entró a robar estuvo dos días sentado de sereno mirando para acá. La plata sé que no la recuperamos más pero esta impunidad de inseguridad no puede seguir. Yo vivo en plena avenida, estoy con las cámaras de última tecnología y en una zona que se supone es segura”, contó.
 En relación a la salud de su padre, sostuvo que tendrá más de 30 días de curación y que desde lo ocurrido no ha podido dormir debido al estado de shock en el que se encuentra. “Yo sé que lo peor viene ahora porque esos ahorros fueron su trabajo de toda la vida y eran su único sustento. Ahorros de gente trabajadora y de gente que puede justificar la plata”. 

Más quejas de la familia

La hija del jubilado también aprovechó la oportunidad para quejarse de lo que consideró como una mala intervención por parte de dos efectivos de la seccional Decimoséptima que acudieron al llamado desesperado de la mujer. “Lo más sorprendente de todo no es el robo, sino el actuar de los policías de la Decimoséptima. Yo llamo para que vengan y al rato cuando vienen hacen literalmente una vuelta y me dicen que no encontraron nada”, reclamó Noelia. En relación a este reclamo, la entrevistada manifestó que durante la intervención en su vivienda los policías en ningún momento solicitaron la colaboración de otras dependencias para ayudar en la búsqueda del ladrón. “Yo encontré plata, yo caminé y encontré plata y busqué si no estaba el arma tirada”, agregó la entrevistada, quien añadió que de no ser por el pedido de ayuda que hizo a efectivos de la Dirección Investigaciones no se sintió protegida ni contenida.

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