Piden chats en los que Rojas admite doble crimen de El Acuerdo

Viernes 21 de febrero de 2020 | 17:30hs.
El doble crimen de El Acuerdo ocurrió en diciembre del 2015. | Foto: Natalia Guerrero
Carlos Cardozo

Por Carlos Manuel Cardozo fojacero@elterritorio.com.ar

Néstor Fabián Rojas, narco acusado por tres homicidios en Misiones, pasa sus horas en el penal de máxima seguridad de Ezeiza, en Buenos Aires, hacia donde fue trasladado en octubre del año pasado tras un pedido del titular del Juzgado Federal de Eldorado, Miguel Ángel Guerrero. 
El presunto asesino está imputado en la causa por el doble homicidio de El Acuerdo, ocurrido a fines de 2015 en Posadas y donde resultaron asesinados Sebastián Vega (35) y Rodrigo Ibarra (37); y es el señalado autor del crimen del mecánico Aldo Andrés Cantero (31),  cometido en agosto del 2018 en una chacra de Gobernador Roca. 
El doble crimen es investigado por el titular del Juzgado de Instrucción Tres, Fernando Verón, quien reconstruyó una trama narco por la cual hoy hay otros seis procesados. La mayoría de ellos están libres, a la espera de que el caso llegue finalmente a juicio oral.
Respecto a esto, según pudo saber El Territorio en base a diferentes fuentes ligadas al proceso, antes de definir la situación procesal de Rojas el Verón pidió informes de la investigación de Guerrero, quien detuvo al múltiple homicida por ser integrante de una organización dedicada al narcotráfico que justamente compartía con Cantero, a quien terminó matando. 
La pesquisa de la Justicia Federal incluyó escuchas telefónicas y  análisis de conversación, las cuales fueron reveladas de forma exclusiva por este medio el año pasado. Es lo que le interesa obtener al titular del Juzgado posadeño, ya que  allí  el sicario admite que cometió el doble crimen. 
“Para que te quede claro, yo soy el Negro Rojas y vas a terminar como Vega”, es uno de los mensajes de texto que se extrajo de su aparato. Se la envió, según se desprende del expediente, a un “socio” con quien pensaba transportar droga ante la sospecha de que lo había delatado. 
La conversación ocurrió en julio del 2018, cuando sobre el implicado pesaba un pedido de captura internacional emitido por el propio Verón. Rojas se había enterado de que en el patio de uno de sus escondites, en Hipólito Yrigoyen, habían estado desconocidos con linternas e interpretó esto como una traición. 
No es la única amenaza del sicario que se pudo reconstruir, ya que el hombre infligía temor y se hacía respetar exponiendo siempre su historial criminal. En ese entonces Rojas llamó a Cantero para que lo pase a buscar por Jardín América. Es decir, si bien presuntamente era el homicida más buscado, se movía con total tranquilidad en Misiones.
La solicitud del juez Fernando Verón se hizo a fines del año pasado y, según pudo saber este medio, aún no ha obtenido respuestas. También pidió informes al Juzgado Federal de Campana, que investigaba a Vega y Rojas como eslabones de una asociación que enviaba drogas a los grandes centros de consumo antes de la matanza. 
Por otro lado, mediante su defensor, Rojas pidió ampliar su declaración indagatoria. La audiencia, se argumentó, podría realizarse tras el traslado a la provincia de Misiones o mediante videoconferencia. Eso aún no fue definido por la Justicia. 
Además de El Negro Rojas, se encuentra detenido como autor material de los asesinatos el paraguayo Julio Luis Morínigo. Ambos  están acusado como autores material del doble homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, criminis causa y por el uso de arma de fuego.
Además, después de estar poco menos de tres años con prisión preventiva fue excarcelado a Martín Vedoya, sindicado el autor ideológico del hecho. 
Según la pesquisa diez horas antes del crimen Vedoya manejó un Volkswagen Bora negro junto con los dos presuntos asesinos (Morínigo y Rojas) buscando el sitio donde convocar a las víctimas, además de aportar datos relevantes sobre la vida de Vega, que había sido su cuñado.
En la causa también está Ricardo Vázquez, imputado como partícipe secundario, pero actualmente en libertad. Su rol fue confesado por él mismo en la indagatoria, reconociendo que por pedido de Rojas se ocupó de seducir a Vega para que vaya al encuentro de ese supuesto negocio que terminó siendo el asesinato.
Los últimos tres imputados forman parte de una misma familia y también fueron excarcelados. Se trata de Roberto César Candia, su esposa Silvia Gabriela Rodríguez y la hija de ambos, Denise Gisel Candia. También se los acusa de haber tenido una participación secundaria debido a la ayuda que prestaron antes y después de la matanza, aunque aseguraron que lo hicieron sin conocer las andanzas de Rojas y Morínigo. 

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