Perdonó y lo pagó caro
domingo 08 de septiembre de 2013 | 0:00hs.
Perdonó y lo pagó caro
En un partido que estuvo suspendido más de 20 minutos por un corte de luz, Racing vencía a Lanús y jugaba con un hombre más. Pero se durmió y Velázquez puso el 1 a 1 cerca del final.
En la presentación de Carlos Ischia como DT, Racing sumó una nueva decepción al igualar ante Lanús como local, en un encuentro en el que tuvo todo para obtener un triunfo pero dejó pasar la chance. Luciano Vietto y Maxi Velázquez anotaron los tantos del partido.
Cuando apenas había pasado un minuto y medio de la etapa complementaria, el Cilindro de Avellaneda quedó a oscuras porque se quemó un generador de electricidad. Por tal motivo, el cotejo estuvo detenido hasta que lograron cambiar el grupo electrógeno.
El equipo de Avellaneda llegaba a este encuentro de la peor forma posible: último en la tabla, sin conocer la victoria en el certamen y recientemente eliminado de la Copa Sudamericana, precisamente frente a este mismo rival.
Después de un primer tiempo parejo, sin muchas ocasiones de gol, en el complemento llegaron las emociones. Luego de la reanudación tras el corte de luz, iba a suceder todo lo que le faltó al primero. Tres expulsados (Pasquini, Goltz y Ortiz), dos goles y un ida y vuelta constante que mantuvo la emoción hasta el final.
La esperada apertura del marcador fue para el local, gracias a el oportunismo de Luciano Vietto, que recibió en el área y terminó definiendo tras un rebote de Marchesín. Con un hombre más, la Academia tenía todo para ganar y desperdició varias chances, pero otra vez iba a quedarse con ganas.
Porque cerca del final, cuando todo era de Racing, un contraataque encontró la solitaria entrada de Velázquez, que no dudó y castigó a Saja para poner el empate y enmudecer a un Cilindro que ya disfrutaba su primer triunfo.
En la presentación de Carlos Ischia como DT, Racing sumó una nueva decepción al igualar ante Lanús como local, en un encuentro en el que tuvo todo para obtener un triunfo pero dejó pasar la chance. Luciano Vietto y Maxi Velázquez anotaron los tantos del partido.
Cuando apenas había pasado un minuto y medio de la etapa complementaria, el Cilindro de Avellaneda quedó a oscuras porque se quemó un generador de electricidad. Por tal motivo, el cotejo estuvo detenido hasta que lograron cambiar el grupo electrógeno.
El equipo de Avellaneda llegaba a este encuentro de la peor forma posible: último en la tabla, sin conocer la victoria en el certamen y recientemente eliminado de la Copa Sudamericana, precisamente frente a este mismo rival.
Después de un primer tiempo parejo, sin muchas ocasiones de gol, en el complemento llegaron las emociones. Luego de la reanudación tras el corte de luz, iba a suceder todo lo que le faltó al primero. Tres expulsados (Pasquini, Goltz y Ortiz), dos goles y un ida y vuelta constante que mantuvo la emoción hasta el final.
La esperada apertura del marcador fue para el local, gracias a el oportunismo de Luciano Vietto, que recibió en el área y terminó definiendo tras un rebote de Marchesín. Con un hombre más, la Academia tenía todo para ganar y desperdició varias chances, pero otra vez iba a quedarse con ganas.
Porque cerca del final, cuando todo era de Racing, un contraataque encontró la solitaria entrada de Velázquez, que no dudó y castigó a Saja para poner el empate y enmudecer a un Cilindro que ya disfrutaba su primer triunfo.