Penitenciaria acusada de varias estafas retomó sus labores

Sábado 18 de enero de 2020
La implicada cumplía funciones en la UP II de Oberá al momento de recibir una ola de denuncias.
Por Daniel Villamea

Por Daniel Villamea Corresponsalía Oberá

A pesar de estar imputada por varios hechos de estafas con tarjetas de débito y el presunto cobro de coimas para otorgar visitas íntimas con privilegios en la Unidad Penal II de Oberá, a principios de enero la cabo Noelia D. C. volvió a desempeñarse bajo la órbita del Servicio Penitenciario Provincial (SPP). 
Al respecto, fuentes de la fuerza confirmaron que ahora presta servicios en la UP VII de Puerto Rico. 
Dicha funcionaria había sido pasada a disponibilidad en abril de 2019 mediante la disposición 440/19 firmada por la Directora General del SPP, alcaide general Nilda Estela Correa. 
La decisión se basó en un informe elevado a la superioridad por parte del alcaide mayor Carlos Javier Insaurralde, el cual “da cuenta de la una sumatoria de novedades suscitadas con el cabo”, se cita en el escrito. 
En paralelo a las actuaciones administrativas, el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá lleva adelante la investigación penal por al menos siete denuncias contra la misma funcionaria y sería inminente la elevación a juicio.  
Por su parte, el SPP levantó la disponibilidad de la citada y le designó un nuevo destino laboral. 
“Se hicieron las correspondientes denuncias en fiscalía, fue imputada y prestó declaración indagatoria. Ahora resta que se eleve a juicio. Pero a nivel institucional esperaron unos meses y le levantaron la disponibilidad, siendo que como funcionaria pública no puede estar imputada por ningún delito”, reclamó una de las presuntas víctimas. 
Por otra parte, desde el SPP indicaron que el padre de la cabo, quien fue denunciado por abuso en perjuicio de una menor y se hallaba en disponibilidad, también volvió a trabajar recientemente. 

Graves acusaciones 
En diciembre del 2018 la penitenciaria Noelia D. C. fue denunciada por el presunto cobro de coimas para obtener visitas íntimas con privilegios en la UP II; mientras que a mediados de marzo del mismo año una compañera la acusó de haber accedido a un préstamo bancario online de $25.000, luego de sustraer los datos de su cuenta. 
Luego se sucedieron otras denuncias de vecinas y allegados, como ser un concejal de la localidad de Guaraní, donde reside la implicada.
Por ello, en abril la cúpula del SPP ordenó su pase a disponibilidad.
Entre los considerandos se indicó “que atento a la gravedad de las novedades informadas, resulta necesario proceder a la investigación de tales conductas mediante la instrucción del correspondiente sumario administrativo-disciplinario, sin perjuicio de las responsabilidades penales y/o civiles que pudieran corresponder”.
En tanto, se explicó que “a fin de preservar los elementos probatorios resulta pertinente disponer su pase de revista en disponibilidad”.
Asimismo, además de las denuncias de tres camaradas y otros tantos civiles por estafa y cohecho, la superioridad accedió a una serie de actuaciones realizadas por el ex director de la UP II, alcaide inspector Walter Javier Flores, ante el reclamo de familiares de internos que habrían sido perjudicados por el accionar de la misma cabo durante la requisa de las visitas. 
Por sus funciones la citada tenía acceso a pertenencias y documentos de parientes de los presos. En ese contexto se habrían registrado situaciones similares a las denunciadas por camaradas, familiares y vecinos de la funcionaria.

Modus operandi 
Según pudo reconstruir este medio, la sospechosa desplegó una sorprendente variedad de recursos y estrategias para engañar a las personas. 
“Me dijo que necesitaba mi CBU porque su padrino le iba a depositar a mi cuenta un dinero como ayuda, ya que por las deudas que tiene, su sueldo está embargado y dinero que se deposita en su cuenta, es dinero que desaparece”, explicó una docente afectada que radicó la correspondiente denuncia. 
La damnificada señaló que cayó en la trampa porque es familiar de la implicada. “Le di los datos, pero resulta que con eso sacó tres préstamos a mi nombre. Los prestamos fueron depositados y de buena fe le di la plata, sin sospechar la verdadera precedencia de los fondos, que en realidad eran préstamos a mi nombre que sacó con mi CBU. Eso me di cuenta después, con los descuentos”, detalló. 
También un director de escuela y concejal de Guaraní, familiar del concubino de la sospechosa, cayó en la misma treta. 
Otra víctima mencionó que era amiga de la cabo, a quien en septiembre del 2018 le comentó que se le bloqueó la tarjeta de débito. La funcionaria se ofreció a ayudarla, pero terminó tomando préstamos a su nombre. 
Casi al mismo tiempo cayó la madre de una amiga y vecina. Según consta en la denuncia radicada por Liliana S. (41), en octubre del 2018 la penitenciaria le solicitó el CBU y el DNI con el argumento de que recibiría un giro de parte de un tío.
Al ser conocida de toda la vida la mujer le brindó sus datos, sin imaginar la estafó en varios miles de pesos que luego sufriría.

El padre, denunciado por abuso

Casi en simultáneo a catarata de denuncias contra la cabo, a fines de abril de 2019 su padre fue denunciado por presunto abuso sexual en perjuicio de una menor de 15 años en Guaraní. Ante la gravedad del caso el funcionario estuvo varios meses en disponibilidad, aunque a partir de enero comenzó a trabajar en la cárcel de Loreto. Según la denuncia radicada por la progenitora de la adolescente, el guardiacárcel la manoseó y besó por la fuerza. La mujer precisó que el domingo 28 de abril, cerca de las 19.30, su hija se dirigió a hacer unas compras a un comercio ubicado a pocas cuadras de su casa. Al llegar al mercado se cruzó con el penitenciario. La menor pagó su compra, salió caminado con dos bolsas y al llegar a la esquina el sujeto le preguntó si necesitaba ayuda, tras lo cual se ofreció a llevarla hasta su casa. “Iba bien despacio con el auto, como para hacer tiempo. Mi nena dice que le cerró la ventanilla y le dijo que ponga la bolsa en el piso, para estar más cómoda. Ahí fue que le tocó la pierna y después le puso la mano en la entrepierna, y le dijo diera un beso. Mi nena se sacó y le pidió que pare, pero dice que le besó a la fuerza y le lamió la cara. Una cosa asquerosa. No tiene nombre lo que hizo ese tipo”, denunció la progenitora.


El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina