Penas de 22 y 18 años de cárcel a los acusados de violar a una anciana
viernes 31 de agosto de 2018 | 5:00hs.
Penas de 22 y 18 años de cárcel a los acusados de violar a una anciana
Los delincuentes sabían que la víctima vivía sola, estaban al tanto de sus problemas de salud y creían que tenía una fuerte suma de dinero guardada en la casa. Yonathan Ezequiel Taborda (27) confesó que planearon el asalto con Rosalino De Melo (50) y Jacobo Saúl Bareiro (33); contó cómo llegaron y por dónde entraron aquella la noche del 6 de octubre del 2016.
También mencionó que la víctima, a pesar de sus limitaciones, los alumbró con una linterna y se defendió con un machete, lo que no hizo más que encender la furia de los delincuentes.
Al momento del hecho, doña M. tenía 67 años, padeció una brutal golpiza y fue abusada sexualmente por los tres acusados.
Los detalles son aberrantes. Alcanza con mencionar que, en su alegato, la fiscal Estela Salguero mencionó que los depravados accedieron a la víctima de a uno y hasta le introdujeron objetos.
Tras analizar las pruebas, escuchas a las partes y testigos, ayer el Tribunal Penal Uno de Oberá condenó al trío por ser coautores penalmente responsables de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante para la víctima, ambos agravados por haber sido cometidos por dos o más personas y con arma, en concurso real, con el delito de robo doblemente calificado.
De Melo y Bareiro fueron sentenciados a 22 años de cárcel, mientras que Taborda reconoció la autoría del hecho, aunque negó haber violado a la víctima, por lo que recibió una pena de 18 años.
La segunda audiencia del debate oral se vio interrumpida por la recusación al Tribunal solicitada por Roberto Bondar, defensor de Bareiro, lo que fue desestimado.
Fueron los tres
La fiscal Salguero detalló que los delincuentes rompieron una ventana para ingresar a la casa. La víctima logró tomar una linterna para alumbrar a los delincuentes y golpeó a uno con el machete. Eso habría provocado la ira de los sujetos. Comenzaron a golpearla, le ataron las manos a la cama y la sometieron, lo que le provocó serias lesiones.
Más tarde, un vecino que regresaba a su casa (identificado como F. T.), vio a tres personas que le resultaron sospechosas y avisó a la Policía.
Enseguida una patrulla policial detuvo a Taborda. Por su parte, F. T. declaró que reconoció a De Melo como a uno de los tres sujetos.
Los uniformados arribaron al domicilio de doña M. y por la ventana observaron que estaba ensangrentada y temerosa, se identificaron y accedieron al interior de la casa. Luego la trasladaron al hospital Samic, donde constataron lesiones en el cráneo, tórax, abdomen, muslos, entrepiernas, brazos, muñecas y manos. Además, presentaba evidentes signos de abuso sexual.
Las pruebas
Taborda declaró que esa misma tarde se reunieron en la casa de su cuñado Bareiro y planearon asaltar a la víctima porque pensaban que tenía 180 mil pesos en efectivo. Contó cómo llegaron y dónde dejaron las motos.
Mencionó que practicaba arte marciales, tenía las manos vendadas y usó dichas vendas para atar a la dueña de casa.
Doña M. afirmó que reconoció a dos de las personas, a De Melo y a Bareiro, quienes habían trabajado en el aserradero de su hermano. Incluso, en varias ocasiones los sujetos le cortaron leña y ella les convidó agua fría y hielo.
Dijo que los reconoció cuando se sentaron en la cama para atarla, y que el otro -por Taborda- tenía un cuchillo de cocina y agarró su librito del nuevo testamento que estaba sobre la mesa de su luz. Precisamente, al ser detenido Taborda tenía una remera con rastros de sangre, portaba un cuchillo de cocina y llevaba un nuevo testamento de bolsillo.
En su calzoncillo se hallaron restos de semen, al igual que en la ropa interior de la víctima.
La víctima también mencionó que De Melo tiene un dedo cortado, lo que es cierto. Y a Taborda lo reconoció en rueda de detenidos.
“Esa noche fueron estas tres personas quienes ingresaron a la casa de la víctima y no tuvieron piedad alguna”, subrayó la fiscal, tras lo cual solicitó 22 años de cárcel para los tres imputados.
La defensa
María Antonia Cima de Krieger, defensora oficial de Taborda, solicitó que se considere que su cliente colaboró con la Justicia, ya que reconoció el hecho y contó todo lo que sabía. Que si bien tenía antecedentes como menor, nunca había sido condenado. Dijo que fue un niño abusado y que se contemple que al momento del hecho era adicto a las drogas.
En tanto, consideró que no se acreditó la autoría del abuso sexual. Por ello pidió “clemencia en la pena”.
Graciela Abdolatiff, defensora de De Melo, marcó supuestas contradicciones en las declaraciones de la víctima y atacó la figura de la cuñada que actuó como intérprete debido a los problemas de salud de la misma.
Sobre el final, disparó: “Los alemanes de la colonia (en alusión a la víctima y su familia) no lo pueden ni ver a los negros como este”.
Ataque al Tribunal y fiscal
Por su parte, el abogado Bondar atacó a los magistrados y a la fiscal, como ya hizo en otros juicios, lo que derivó en una sanción.
“Para muchos la Constitución Nacional es un simple librito”, dijo apuntando al Tribunal. Además criticó la instrucción de la causa y abundó en agravios hacia la figura de la fiscal y los magistrados.
“Por el grado de enemistad que tengo con ustedes no dispongo del beneficio de la duda”, remarcó, tras lo cual agregó: “Ustedes justifican siempre lo injustificable (…) Espero que tengan cargo de conciencia”.
Al testigo F. T., en tanto, calificó como un “psicópata y mitómano, según lo que estuve estudiando anoche”, señaló textualmente.
En la réplica, la fiscal evitó hacer referencias a los agravios personales, “dichos muy bajos para una persona que se dice profesional. Como apuntar con el dedo y con tono amenazador a la señora jueza Avendaño y a mí, que somos mujeres”.
Recusación rechazada
En la víspera, Bondar intentó recusar al Tribunal por supuesta “enemistad manifiesta”, lo que fue rechazado por los magistrados Francisco Aguirre, Lilia Avendaño y José Pablo Rivero.
“Respecto a las denuncias del doctor Bondar contra los integrantes de este Tribunal, hasta el Jurado de Enjuiciamiento la rechazó por ser manifiestamente improcedente y fue archivada”, indicó Aguirre respecto al incidente del caso Selene.
También rechazaron los términos injuriosos utilizados por Bondar contra el Tribunal.
“Debemos guardar el decoro, la delicadeza personal, el respeto profesional entre nosotros, cada uno desde su lado. No se puede quebrantar ningún principio ni garantía constitucional del debido proceso. Este Tribunal, en sus 27 años de existencia, siempre resolvió las cuestiones conforme a derecho (…) Tampoco existe enemistad de ninguno de los integrantes del Tribunal hacia los defensores”, señalaron.
Sin embargo, aún clausurado el debate, Bondar quiso plantear nuevas cuestiones.
“¿Cómo sabe qué planteo voy a hacer? ¿Usted es una especie de gurú mágico?”, fue el enésimo agravio que soportó Aguirre, presidente del Tribunal.
También mencionó que la víctima, a pesar de sus limitaciones, los alumbró con una linterna y se defendió con un machete, lo que no hizo más que encender la furia de los delincuentes.
Al momento del hecho, doña M. tenía 67 años, padeció una brutal golpiza y fue abusada sexualmente por los tres acusados.
Los detalles son aberrantes. Alcanza con mencionar que, en su alegato, la fiscal Estela Salguero mencionó que los depravados accedieron a la víctima de a uno y hasta le introdujeron objetos.
Tras analizar las pruebas, escuchas a las partes y testigos, ayer el Tribunal Penal Uno de Oberá condenó al trío por ser coautores penalmente responsables de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante para la víctima, ambos agravados por haber sido cometidos por dos o más personas y con arma, en concurso real, con el delito de robo doblemente calificado.
De Melo y Bareiro fueron sentenciados a 22 años de cárcel, mientras que Taborda reconoció la autoría del hecho, aunque negó haber violado a la víctima, por lo que recibió una pena de 18 años.
La segunda audiencia del debate oral se vio interrumpida por la recusación al Tribunal solicitada por Roberto Bondar, defensor de Bareiro, lo que fue desestimado.
Fueron los tres
La fiscal Salguero detalló que los delincuentes rompieron una ventana para ingresar a la casa. La víctima logró tomar una linterna para alumbrar a los delincuentes y golpeó a uno con el machete. Eso habría provocado la ira de los sujetos. Comenzaron a golpearla, le ataron las manos a la cama y la sometieron, lo que le provocó serias lesiones.
Más tarde, un vecino que regresaba a su casa (identificado como F. T.), vio a tres personas que le resultaron sospechosas y avisó a la Policía.
Enseguida una patrulla policial detuvo a Taborda. Por su parte, F. T. declaró que reconoció a De Melo como a uno de los tres sujetos.
Los uniformados arribaron al domicilio de doña M. y por la ventana observaron que estaba ensangrentada y temerosa, se identificaron y accedieron al interior de la casa. Luego la trasladaron al hospital Samic, donde constataron lesiones en el cráneo, tórax, abdomen, muslos, entrepiernas, brazos, muñecas y manos. Además, presentaba evidentes signos de abuso sexual.
Las pruebas
Taborda declaró que esa misma tarde se reunieron en la casa de su cuñado Bareiro y planearon asaltar a la víctima porque pensaban que tenía 180 mil pesos en efectivo. Contó cómo llegaron y dónde dejaron las motos.
Mencionó que practicaba arte marciales, tenía las manos vendadas y usó dichas vendas para atar a la dueña de casa.
Doña M. afirmó que reconoció a dos de las personas, a De Melo y a Bareiro, quienes habían trabajado en el aserradero de su hermano. Incluso, en varias ocasiones los sujetos le cortaron leña y ella les convidó agua fría y hielo.
Dijo que los reconoció cuando se sentaron en la cama para atarla, y que el otro -por Taborda- tenía un cuchillo de cocina y agarró su librito del nuevo testamento que estaba sobre la mesa de su luz. Precisamente, al ser detenido Taborda tenía una remera con rastros de sangre, portaba un cuchillo de cocina y llevaba un nuevo testamento de bolsillo.
En su calzoncillo se hallaron restos de semen, al igual que en la ropa interior de la víctima.
La víctima también mencionó que De Melo tiene un dedo cortado, lo que es cierto. Y a Taborda lo reconoció en rueda de detenidos.
“Esa noche fueron estas tres personas quienes ingresaron a la casa de la víctima y no tuvieron piedad alguna”, subrayó la fiscal, tras lo cual solicitó 22 años de cárcel para los tres imputados.
La defensa
María Antonia Cima de Krieger, defensora oficial de Taborda, solicitó que se considere que su cliente colaboró con la Justicia, ya que reconoció el hecho y contó todo lo que sabía. Que si bien tenía antecedentes como menor, nunca había sido condenado. Dijo que fue un niño abusado y que se contemple que al momento del hecho era adicto a las drogas.
En tanto, consideró que no se acreditó la autoría del abuso sexual. Por ello pidió “clemencia en la pena”.
Graciela Abdolatiff, defensora de De Melo, marcó supuestas contradicciones en las declaraciones de la víctima y atacó la figura de la cuñada que actuó como intérprete debido a los problemas de salud de la misma.
Sobre el final, disparó: “Los alemanes de la colonia (en alusión a la víctima y su familia) no lo pueden ni ver a los negros como este”.
Ataque al Tribunal y fiscal
Por su parte, el abogado Bondar atacó a los magistrados y a la fiscal, como ya hizo en otros juicios, lo que derivó en una sanción.
“Para muchos la Constitución Nacional es un simple librito”, dijo apuntando al Tribunal. Además criticó la instrucción de la causa y abundó en agravios hacia la figura de la fiscal y los magistrados.
“Por el grado de enemistad que tengo con ustedes no dispongo del beneficio de la duda”, remarcó, tras lo cual agregó: “Ustedes justifican siempre lo injustificable (…) Espero que tengan cargo de conciencia”.
Al testigo F. T., en tanto, calificó como un “psicópata y mitómano, según lo que estuve estudiando anoche”, señaló textualmente.
En la réplica, la fiscal evitó hacer referencias a los agravios personales, “dichos muy bajos para una persona que se dice profesional. Como apuntar con el dedo y con tono amenazador a la señora jueza Avendaño y a mí, que somos mujeres”.
Recusación rechazada
En la víspera, Bondar intentó recusar al Tribunal por supuesta “enemistad manifiesta”, lo que fue rechazado por los magistrados Francisco Aguirre, Lilia Avendaño y José Pablo Rivero.
“Respecto a las denuncias del doctor Bondar contra los integrantes de este Tribunal, hasta el Jurado de Enjuiciamiento la rechazó por ser manifiestamente improcedente y fue archivada”, indicó Aguirre respecto al incidente del caso Selene.
También rechazaron los términos injuriosos utilizados por Bondar contra el Tribunal.
“Debemos guardar el decoro, la delicadeza personal, el respeto profesional entre nosotros, cada uno desde su lado. No se puede quebrantar ningún principio ni garantía constitucional del debido proceso. Este Tribunal, en sus 27 años de existencia, siempre resolvió las cuestiones conforme a derecho (…) Tampoco existe enemistad de ninguno de los integrantes del Tribunal hacia los defensores”, señalaron.
Sin embargo, aún clausurado el debate, Bondar quiso plantear nuevas cuestiones.
“¿Cómo sabe qué planteo voy a hacer? ¿Usted es una especie de gurú mágico?”, fue el enésimo agravio que soportó Aguirre, presidente del Tribunal.
Sancionaron a Bondar
La sentencia de la víspera incluyó la sanción disciplinaria al abogado Bondar por “falta cometida contra la dignidad y decoro de los señores jueces integrantes de este Tribunal y de la señora fiscal de este Tribunal, como también de los señores jueces y fiscales de esta circunscripción judicial en la audiencia de debate de la presenta causa y en escritos presentadas en la misma, afectando la autoridad e investidura de los mismos y por el desempeño profesional moralmente reprochable mantenido en la audiencia de debate de mención”. Dicha sanción será comunicada al tribunal de disciplina del Colegio de Abogados y al Superior Tribunal de Justicia.