Interviene el Juzgado de Instrucción Dos de Oberá
Penitenciario retirado con antecedentes por violencia fue denunciado por amenazas de muerte
Por orden del Juzgado de Instrucción Dos de Oberá, personal policial allanó este viernes el domicilio de un suboficial retirado del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) acusado de amenazas de muerte hacia un vecino con discapacidad.
En su denuncia, Marcelo Fabián V. (54) aseguró que ayer a la madrugada Gustavo Díaz (54) irrumpió en su casa de calle Río Salado, en Villa Lohr de Oberá, circunstancia en que lo habría apuntado con una pistola 9 milímetros.
Según declaró ante la Seccional Tercera, el implicado lo acusó de juntar gente en su casa, al tiempo que lo amenazó de muerte.
Fue así que orden judicial mediante, hoy se concretó el allanamiento de la vivienda de Díaz, sobre Río Salado al 850, donde se procedió al secuestro de una pistola semiautomática -marca Bersa, modelo Thunder 9 Pro- calibre 9 milímetros, presumiblemente utilizada en la comisión del hecho que se investiga.
Tras recepcionar el informe policial, la secretaria del juzgado en turno indicó que se notifique de la causa a Díaz, quien permanecerá en libertad, pero con prohibición de contacto hacia el denunciante.

Antecedente cercano
El pasado 28 de febrero, el mismo penitenciario retirado protagonizó un violento episodio en perjuicio de su sobrina Gabriela G. (35).
La mujer tuvo que activar el botón antipánico instalado en su teléfono por disposición judicial a raíz de una serie denuncias contra Díaz.
Cansada de agresiones y amenazas de muerte, la mujer decidió mudarse de la casa que habitó diez años, lindera al domicilio donde reside el agresor.
El trasfondo del conflicto tendría que ver con el terreno familia, actualmente en sucesión, explicó la mujer.
En tanto, según consta en una serie de denuncias, el penitenciario retirado la hostigaba permanentemente, por lo que decidió mudarse.
Pero al realizar la mudanza, el acusado tiró y rompió varias pertenencias de su sobrina, de lo que hay registros fotográficos.
“Yo seguí todos los pasos legales. Hice denuncias, pedí ayuda, pero nunca me brindaron contención ni protección ni me siento segura como mujer. Es increíble la impunidad que tiene esta persona”, mencionó entonces, en diálogo con este medio.
Y agregó: “Me tiró piedras, me amenazó de muerte y me llegó a tirar caca. Agredió a mi pareja, que también lo denunció. Incluso cortó la luz para anular las cámaras y golpear a mi pareja. La semana pasada salía para ir al gimnasio y me gritó que me iba a matar. No podemos vivir más así”.