"Los bancos caen en todos lados", el argumento de la defensa de Peña por el caso Ueno
de Ueno Bank, Preda lanzó una frase que concentró buena parte de la atención: "Los bancos caen en todos lados".
La defensa técnica se presentó este viernes en el Congreso, luego de que la Cámara de Senadores rechazara el pedido de Peña para obtener 72 horas adicionales para preparar su descargo. La votación terminó con 39 votos en contra, tres a favor y dos abstenciones. El mandatario no acudió personalmente y quedó representado por Ferreiro y Preda.
Ferreiro sostuvo que la renuncia de Peña debería terminar con el juicio
El primero en tomar la palabra fue Adolfo Ferreiro, quien centró buena parte de su exposición en cuestionar la continuidad del procedimiento después de que Peña presentara su renuncia a la Presidencia.
El abogado sostuvo que el juicio político tiene como finalidad separar de sus funciones a determinados funcionarios y que, si el mandatario ya manifestó su voluntad de abandonar el cargo, el proceso pierde su razón de ser.
"¿Cuál es el requisito para el juicio político? Ser funcionario. Y cesa cuando renuncia, porque la renuncia es un derecho", argumentó.
Para respaldar su interpretación, recordó antecedentes de otros procesos contra integrantes de la Corte Suprema de Justicia en los que, según explicó, la presentación de una renuncia permitió cerrar el enjuiciamiento.
En ese sentido, consideró que la salida institucional debería ser aceptar la dimisión de Peña y dar por concluido el procedimiento, en lugar de avanzar hacia una destitución.
Ferreiro también advirtió sobre las consecuencias internacionales que podría afrontar Paraguay si el Senado resuelve remover al presidente sin respetar las garantías constitucionales. Mencionó la posibilidad de recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y sostuvo que una eventual condena podría comprometer al Estado paraguayo.
Preda denunció falta de tiempo y cuestionó las pruebas
Luego intervino Ricardo Preda, quien insistió en que el equipo jurídico no tuvo tiempo suficiente para analizar el expediente y preparar una respuesta técnica a las acusaciones.
El abogado sostuvo que la notificación llegó pocas horas antes de la comparecencia y que el material incluía un extenso documento acusatorio acompañado por aproximadamente 300 fojas de anexos.
A su entender, ese escenario impidió revisar adecuadamente las pruebas, consultar antecedentes institucionales y reunir documentación para responder a cada uno de los señalamientos.
Preda también cuestionó el contenido del libelo acusatorio y lo calificó como un "estrepitoso fracaso" jurídico. Según su interpretación, los legisladores no presentaron elementos documentales o periciales suficientes para demostrar una responsabilidad directa de Peña.
Incluso utilizó la expresión "pruebas de tijerita" para cuestionar que parte de la acusación estuviera sustentada en recortes periodísticos y declaraciones públicas.
"Los bancos caen en todos lados", el argumento sobre Ueno
Uno de los momentos más destacados de la exposición de Preda llegó cuando abordó directamente la crisis de Ueno Bank y la responsabilidad que los acusadores atribuyen al presidente.
"Los bancos caen en todos lados, señores, en diferentes lugares del mundo, incluido en Estados Unidos. En Suiza cayó, por ejemplo, el Credit Suisse", expresó.
Con ese argumento, el abogado buscó separar el colapso de una entidad financiera de una responsabilidad política directa del jefe de Estado. Sostuvo que una crisis bancaria no constituye por sí misma una prueba de mal desempeño presidencial y que la acusación debería identificar conductas concretas del mandatario que hayan provocado el daño señalado.
También afirmó que, según los datos que presentó ante los senadores, el 97% de los ahorristas recuperaría la totalidad de sus depósitos y que la caída de Ueno no había provocado una crisis generalizada en el resto del sistema financiero.
"La diferencia de un país serio no es que no caigan los bancos, es cómo responde", argumentó.
La defensa negó irregularidades patrimoniales y una injerencia en el IPS
Preda también respondió a los cuestionamientos relacionados con el patrimonio personal de Peña. Sostuvo que las declaraciones juradas del presidente fueron verificadas por la Contraloría General de la República y rechazó que existan elementos que permitan atribuirle un enriquecimiento ilícito.
En relación con la compra de propiedades y otros bienes, la defensa argumentó que las operaciones fueron declaradas y que las acusaciones políticas no pueden reemplazar las pruebas necesarias para demostrar una irregularidad.
Otro de los puntos abordados fue la presunta intervención del mandatario en el Instituto de Previsión Social (IPS). El abogado cuestionó que el documento acusatorio no identificara a las personas con las que Peña supuestamente habría mantenido conversaciones ni a los funcionarios que habrían recibido instrucciones para favorecer determinadas operaciones.
También rechazó que el Poder Ejecutivo tuviera responsabilidad en la absorción de Visión Banco por parte de Ueno Bank. En ese punto, sostuvo que las autorizaciones y los controles de las operaciones bancarias corresponden al Banco Central del Paraguay y recordó que el proceso había comenzado en 2021, antes de la actual administración.
Sobre la modificación de la normativa vinculada con los conflictos de intereses y las denominadas puertas giratorias, la defensa argumentó que la iniciativa había surgido del propio Congreso y no de la Presidencia.
El Senado incorporó las pruebas y el proceso entró en su etapa decisiva
Después de escuchar los argumentos de los abogados, la Cámara Alta aprobó por unanimidad, con 41 votos, la admisión de las pruebas presentadas por los fiscales acusadores. De esta manera, los documentos, informes y antecedentes incorporados al libelo quedaron formalmente dentro del expediente del juicio político.
La sesión pasó posteriormente a un cuarto intermedio de 45 minutos antes de avanzar hacia los alegatos finales de la acusación y la defensa, una instancia previa a la deliberación y votación sobre la continuidad de Peña en el poder.
Mientras tanto, la renuncia presentada por el mandatario continúa sin resolución legislativa, luego de que una sesión bicameral quedara sin cuórum. El presidente permanece formalmente en funciones, aunque su futuro político depende de la definición del Congreso.