El juez Diego Lafata brindó detalles en conferencia de prensa
Los brutales datos que arrojó la autopsia sobre los cadáveres de la pareja asesinada en Los Helechos
"Las pruebas nos dirigen a una sola persona, que es la que se encuentra detenida a disposición del juzgado”, subrayó esta mañana el juez de Instrucción Diego Lafata en relación al avance y prácticamente esclarecimiento del doble homicidio de Sergio Adrián Schulz (39) y Griselda Yamila Gritzmacher (29). Por el hecho fue detenido Marcelo Enrique Ifrán (40).
Los cuerpos de las víctimas fueron encontraros el jueves pasado, alrededor de las 7.30, sobre el camino terrado de Picada Sargento Cabral, en Los Helechos, límite con Oberá.
Fue personal de la Municipalidad local que observó un coche estacionado y se topó con el horror. A esa hora, en el asiento de atrás dormía el hijo más chico de la pareja, un bebé de 2 años.
Precisamente, entre los datos aportados por el magistrado en conferencia de prensa se conoció la data de muerte, es decir cuándo se registró el doble homicidio.
“El hecho habría ocurrido entre las nueve y las diez de la noche del miércoles”, señaló.
Es decir que las víctimas acudieron al lugar con el homicida o se encontraron ahí, ya de noche. Además, la precisión horaria estremece al constatar que el pequeño hijo de la pareja estuvo solo en el auto por lo menos nueve horas, desde que mataron a sus padres hasta que lo encontraron.
Sobre los cuerpos, Lafata detalló que “el hombre fue hallado arrodillado en el asiento del acompañante; y la señora afuera, a un metro del auto”.
En cuanto a informe preliminar de autopsia, remarcó un dato clave: “Nos da a entender que el hecho habría sido cometido por una sola persona. Las lesiones en los cuerpos son compatibles con la participación de una sola persona”.
“El hombre sufrió una lesión mortal en la parte de la tráquea y pequeñas lesiones de defensa. La mujer una herida grande en el abdomen y otra en la zona toráxica”, agregó.

Sospechoso con prontuario
Desde hace años, el nombre de Marcelo Enrique Ifrán se repite en denuncias y expedientes judiciales de Oberá por estafas y delitos contra la propiedad. Sus estrategias delictivas fueron variadas, siempre al acecho de gente desprevenida.
Tal como se publicó, el sospechoso quiso ser policía, pero ya cuando estaba en la Escuela de Cadetes hacía de las suyas y le dieron la baja.
Pero en las últimas horas, su nombre quedó relacionado a uno de los crímenes más brutales registrados en Misiones en los últimos tiempos.
Si bien fue cauto, este lunes el juez Lafata mencionó que el móvil tendría que ver con motivos económicos.
Los fallecidos se dedicaban a la venta de electrodomésticos, rubro que Ifrán explotó durante varios años para estafar personas.
Sobre el doble crimen, se presume que les compró mercadería por varios millones de pesos que no les pagó, hubo un reclamo y se desencadenó el baño de sangre.