Colonia Victoria
Joven denunció malas condiciones laborales por parte de un productor citrícola
Un joven de 21 años denunció que trabajaba hasta doce horas diarias cosechando naranjas por aproximadamente $15.000, sin elementos de protección, alimentación ni contrato escrito. Su testimonio se suma a declaraciones atribuidas a otros exempleados sobre las condiciones laborales en el establecimiento de un productor de Colonia Victoria, situaciones que podrían motivar la intervención de las autoridades competentes para determinar posibles irregularidades.
El descargo fue presentado el último miércoles ante la Comisaría de Colonia Victoria por Axel G. (21), quien identificó a Ricardo Enrique R. como la persona para la que había comenzado a trabajar durante la segunda semana del mes. Se trata del mismo productor citrícola de Puerto Mado, quien días atrás aseguró haber realizado 114 denuncias por robos y hurtos ocurridos en su propiedad durante los últimos tres años.
Según relató, sus jornadas se extendían desde las 6 de la mañana hasta las 18 horas, realizando tareas de cosecha de naranjas. Por ese trabajo, aseguró que recibía $400 por recolector, una modalidad de pago que le permitía reunir aproximadamente $15.000 diarios.
Sin embargo, sostuvo que no les proporcionaban elementos de seguridad ni alimentación durante las extensas jornadas. También señaló que debían trabajar entre pastizales, expuestos a posibles mordeduras de víboras y sin las botas de protección necesarias.
Ante estas condiciones, el joven manifestó que planteó sus inquietudes a su empleador y solicitó una mejora salarial. Según su versión, inicialmente le pidió que continuara trabajando, pero posteriormente le comunicó que no podía otorgarle el aumento solicitado ni los equipos de protección.
Frente a la falta de respuestas, decidió abandonar las tareas. Además, aseguró que nunca le permitió formalizar un contrato laboral y que su incorporación se había realizado mediante un acuerdo verbal.
El descargo fue presentado luego de que el trabajador tomara conocimiento de una exposición en la que se señalaba que había dejado de concurrir a sus tareas sin previo aviso, circunstancia que rechazó y buscó aclarar formalmente.
El testimonio se suma a otras declaraciones atribuidas a exempleados que también habrían cuestionado las condiciones de trabajo e incumplimientos de la legislación laboral.