Encontraron el cuerpo de Nancy Godoy, la docente asesinada en Corrientes
El cuerpo de la docente Nancy Godoy, desaparecida desde el 7 de octubre en el departamento de Esquina, provincia de Corrientes, fue hallado esta mañana por los agentes policiales que participaban en el operativo de búsqueda, confirmaron fuentes judiciales a Infobae.
Por el femicidio, hay cinco sospechosos detenidos. Cuatro de de ellos están imputados por el asesinato, mientras que al quinto se lo acusa de falso testimonio. Los acusados son Ireneo Zarza, capataz de la estancia “El Curupí” (lugar donde funciona la escuela donde dictaba clase); Rosa Leguizamón, quien vio por última vez a Godoy; la pareja de Rosa, Nahuel Rojas; y otro capataz identificado como Felipe Dionisio Sandoval.
Los tres hombres fueron acusados del delito de femicidio, mientras que Leguizamón fue imputada por homicidio simple. Ernesto Ezequiel Bordón, el quinto sospechoso, está preso por falso testimonio. Todos, según resolvió el juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos, estarán detenidos con prisión preventiva hasta el inicio del juicio.
Respecto a los detalles del hallazgo del cuerpo, las fuentes, que tienen acceso a la investigación que llevan adelante los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, por el momento se abstuvieron de dar mayores precisiones.
De acuerdo con lo que adelantaron, el cadáver de la docente estaba semisumergido en un viejo potrero y a pocos metros de sus restos se halló un bolso. “Es una zona de muy difícil acceso”, señalaron. Los fiscales se dirigen al lugar en helicóptero.
De acuerdo con lo que comunicó ayer el MPF oficialmente a través de un comunicado, Godoy, directora suplente de la Escuela Rural N° 626, desapareció en el paraje Malezal el 7 de octubre pasado. Según precisaron, el 9 de octubre estaba previsto su regreso desde la zona rural donde trabajaba pero la maestra nunca regresó. Sus familiares radicaron la denuncia el 15 de octubre y sólo desde ese momento intervino la Justicia.
A partir de ahí, los fiscales Mosquera y González ordenaron una serie de medidas que incluyeron declaraciones testimoniales, secuestro de objetos de interés para la causa, análisis de comunicaciones telefónicas y pericias genéticas. Estos últimos estudios “se encuentran sujetos a un análisis integral y a la espera de resultados”. El cúmulo de pruebas —explicaron— les permitió sostener la hipótesis de que a Nancy la mataron.
La acumulación de pruebas llevó a la Fiscalía a reorientar la investigación y ya no buscar a una persona con vida, sino un cadáver. El Ministerio Público Fiscal adoptó formalmente la hipótesis de femicidio como línea de trabajo central, lo que a su vez derivó en la detención de las cinco personas.
El organismo subrayó que la situación de los detenidos “es examinada conforme a la legislación vigente, con pleno respeto de las garantías constitucionales y del principio de inocencia, sin adelantar conclusiones definitivas”.
“El abordaje de la hipótesis de un posible femicidio responde a la rigurosidad penal del caso, pero de ninguna manera implica abandonar la búsqueda”, aclararon. Hasta ahora, las autoridades no informaron el hallazgo de restos ni ningún elemento que permita determinar con certeza qué ocurrió con la docente. Los resultados de las pericias genéticas, que podrían aportar datos sobre ese punto, todavía están pendientes.
Por ahora, no se brindaron mayores detalles del rol de cada uno de los acusados en el presunto femicidio de la mujer. Para los fiscales, las pruebas reunidas hasta el momento permiten sostener que Nancy fue asesinada.
Allanamientos y objetos secuestrados
Mientras avanza el expediente en este sentido, los investigadores hallaron prendas quemadas en la tapera de Zarza, el capataz acusado de femicidio. La ropa será sometida a pericias de ADN para determinar si pertenecía a la docente.
La tapera en la que se secuestraron las prendas se ubica a apenas 150 metros de la Escuela Rural N° 626, en el paraje “El Malezal”, donde Godoy se desempeñaba como directora. Las fuentes precisaron que aún “no se sabe si están completa o parcialmente quemadas”, un dato que las pericias deberán esclarecer junto con la posible presencia de material biológico en la ropa.