A 20 meses del femicidio de la docente en Posadas
Apelaron la elevación a juicio para los imputados en el femicidio de Soledad Machuca
A pocas horas de conocerse la elevación a juicio del expediente que investiga las circunstancias del femicidio de la preceptora Soledad Machuca (35), quien el 25 de febrero del año pasado fue atacada en su casa del barrio Acaraguá de la capital provincial, la defensa técnica de los dos imputados que tiene la pesquisa presentó un recurso de apelación al cierre de la etapa de instrucción del caso, dispuesto por el juez Fernando Verón, titular del Juzgado de Instrucción Tres de Posadas.
Según pudo confirmar El Territorio con fuentes cercanas a la pesquisa, la apelación fue presentada por el letrado Federico Esquivel, quien representa a Gustavo Cardozo y a la madre de este último; Teresita Correa, quienes se encuentran imputados por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por femicidio y encubrimiento agravado por favorecimiento real, respectivamente.
El recurso expuesto por la defensa tiene que ver con el rechazo que hizo el juez instructor al pedido de sobreseimiento y la falta de mérito con relación de sus dos representados.
Cabe mencionar que la novedad de la elevación a juicio se conoció durante las últimas horas luego de que el Juzgado de Instrucción Tres de Posadas, a cargo del magistrado Fernando Verón, dio por finalizada la etapa de instrucción y resolvió elevar formalmente la causa al Tribunal Penal Uno para que el imputado por el femicidio de la docente pueda ser juzgado.
En la causa también fue imputada Teresita Correa, la madre de Cardozo y suegra de Machuca, quien deberá responder por el delito de encubrimiento.
Ahora, se aguarda que la elevación a juicio quede firme, para dar paso a que el caso de Soledad Machuca sea resuelto en debate oral. La novedad de la causa llega después de más de un año de la prisión preventiva para el principal acusado y después de meses de pedidos tanto de la defensa como de la querella de la causa.
Femicidio de Soledad
De acuerdo a la reconstrucción, El Territorio pudo consignar que el 25 de febrero del año pasado efectivos de la Seccional Vigésima arribaron al domicilio de la docente, cerca de las 22, tras el llamado del Sistema 911.
Al llegar al lugar, se constató la muerte de la mujer. Por ello, la primera cuestión que se analizó fue una posible deshidratación producto de un virus que contrajo durante un reciente viaje a Brasil por parte de la fallecida.
Aunque más allá de esto, como es de rigor, se solicitó autopsia por recomendación del médico policial y en averiguación del hecho el juez Fernando Verón -quien se hizo presente inmediatamente en el lugar- dispuso el secuestro preventivo del arma reglamentaria de Cardozo (37), hasta ese momento efectivo policial.
Horas después, los resultados de la autopsia apuntaron a una muerte violenta, por lo que el juez ordenó una segunda visita al domicilio de Machuca en donde se secuestraron prendas de vestir de la mujer, dispositivos electrónicos y un nuevo levantamiento de huellas tanto en el inmueble como en el vehículo de la pareja.
Posterior a esto, se dio intervención formal a la Secretaría de Apoyo en Investigaciones Complejas y se remitió el estudio genético con las muestras recogidas en el lugar y los resultados de la autopsia, con lo que después se imputó al efectivo policial la acusación formal por presunto femicidio. Se precisó que el deceso de la mujer fue producto de una muerte violenta por compresión cervical con un objeto blando. Es decir, asfixia mecánica por ahorcamiento.
Ya el 5 de marzo, se realizó la pericia de luminol y barrido forense en la casa de la pareja, análisis que arrojó como resultado preliminar la existencia de una verdadera cruenta escena: rastros de sangre en las paredes del baño y en la habitación, donde fue hallado el cuerpo de Machuca.
Sobre la prueba luminol, en la última semana de abril los resultados de las pericias complicaron aún más a Cardozo. Es que, a partir de los resultados de luminol y del escaneo genético, la posibilidad de que Cardozo sea desligado del crimen de su pareja fue descartada. Esto teniendo en cuenta que los exámenes que se realizaron de las prendas de vestir y del cuerpo de la víctima fueron contundentes para acreditar al imputado como responsable del asesinato.
Fuentes con acceso al expediente informaron que en los dos análisis se pudo confirmar la presencia de Cardozo en la escena del crimen y que en el lugar se intentó limpiar la sangre. En ese marco, sobre el hisopado que se realizó en el cuerpo y ropa de la víctima, quien presentaba marcas en el cuello -propias del estrangulamiento- y rasguños en la espalda, los exámenes pudieron comprobar coincidencias con ADN de Cardozo.